5 enfermedades que comparten perros y humanos

10 Noviembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el veterinario Juan Pedro Vazquez Espeso
Los perros son fuente de alegría y buenos momentos, pero también pueden transmitir algunas enfermedades al ser humano que todo tutor debe conocer.

Todos hemos oído esa frase que postula que los perros se parecen a sus dueños. En este caso, esta afirmación no podría ser más cierta. Los canes no solo comparten con sus tutores el estilo de vida, la alimentación o los hobbies, pues también pueden transmitir enfermedades al ser humano.

¿Sabes cuáles son las enfermedades comunes que perros y humanos pueden compartir? Son muchas, aunque hoy os traemos solo cinco. Sigue leyendo si te ha picado la curiosidad, pues seguro que te sorprendes al conocerlas.

Zoonosis, las enfermedades compartidas entre humanos y animales

A raíz de la crisis del coronavirus, se ha puesto muy de moda el término de zoonosis o enfermedad zoonótica. Esta denominación alude a la capacidad de una determinada patología de romper la barrera animal y pasar a infectar al ser humano, o al revés. Por ejemplo, todas las investigaciones apuntan a que la COVID-19 es una enfermedad zoonótica.

Pero tranquilos, no todas las zoonosis son tan catastróficas: existen tantas zoonosis como enfermedades y no todas tienen que ser graves. A continuación, os vamos a explicar las enfermedades comunes entre perros y humanos más curiosas y habituales.

Enfermedades que comparten perros y humanos.

1. Sarna

Enfermedad de sobra conocida por los amantes de los canes. Estos molestos ácaros, que viven dentro de la piel de los perros, pueden pasar a colonizar fácilmente la piel de los humanos. Una vez allí producen síntomas similares en ambos huéspedes: enrojecimiento de la piel y un intenso y horroroso picor.

Es una enfermedad bastante contagiosa, por lo que los perros infectados deben ser tratados respetando las medidas higiénicas. Es necesario destacar que puede ocurrir el contagio en sentido inverso, del hombre al perro. Si algún perro nos está leyendo, recomendamos las mismas medidas higiénicas en el trato con un humano infectado.

2. Leptospirosis

Enfermedad producida por distintas cepas de Leptospira spp. Esta patología puede afectar a distintos animales —entre ellos perros y humanos— y el modo de transmisión más frecuente tiene lugar a través de la orina. Un perro infectado libera miles de bacterias a través de la micción.

Tanto en los humanos como en los perros, esta bacteria produce diversas alteraciones, especialmente a nivel renal y hepático. Por suerte, existe una vacuna muy eficaz, la cual se encuentra incluida en todos los protocolos vacunales caninos. Esta medida constituye la herramienta principal para evitar la transmisión de la enfermedad del perro al hombre.

3. Tiña

Otra enfermedad cutánea de sobra conocida es la tiña, o también llamada dermatofitosis en lenguaje técnico. Esta infección está causada por hongos de distintos géneros, pero que comparten unas características similares. Tanto en perros como en humanos, estos patógenos producen lesiones cutáneas redondeadas de picor variable.

Esta enfermedad puede afectar a las personas, aunque de forma esporádica. La dermatofitosis suele infectar a individuos con el sistema inmune comprometido, tales como niños, ancianos, enfermos crónicos o pacientes sometidos a tratamientos agresivos —como la quimioterapia—.

4. Enfermedades gastrointestinales

Existen ciertas bacterias alterantes de la función normal gastrointestinal que son compartidas entre perros y humanos. Hablamos, por ejemplo, de la salmonelosis o la colibacilosis. Estas infecciones son habituales y compartidas con frecuencia, especialmente en aquellos perros que llevan una dieta a base de alimentos crudos o poco cocinados.

La mayor parte de estas bacterias producen un proceso gastrointestinal agudo y autolimitante, es decir, que remite pasados unos días. No obstante, en pacientes débiles o con enfermedades concomitantes, puede acarrear consecuencias de gravedad tales como deshidratación o problemas renales.

5. Parásitos intestinales

Este grupo abarca desde las conocidas lombrices intestinales hasta el denominado quiste hidatídico. Desde los gusanos planos hasta los redondos, son muchas las especies de estos parásitos que pueden infectar al ser humano.

La mayoría de estos patógenos siguen una transmisión orofecal —del ano a la boca—, por lo que conviene lavarse las manos después de tocar a los perros, especialmente si son canes no conocidos. Igualmente, el control de las poblaciones de estos parásitos sobre los perros resulta fundamental para la prevención.

El veterinario de confianza os recomendará el mejor protocolo antiparasitario para evitar que el perro contraiga estos compañeros de viaje.

Un perro vacunado en el veterinario.

¡Que no cunda el pánico!

Hoy os hemos traído una variedad de enfermedades compartidas entre perros y humanos. Desde bacterias hasta parásitos —pasando por hongos—, estas son solo algunas de las tantas enfermedades zoonóticas que existen.

No obstante, no queremos sembrar el miedo ni la histeria. Estas patologías se encuentran perfectamente controladas en la mayoría de los perros: los planes de salud, los chequeos veterinarios y los tratamientos preventivos constituyen una medida eficaz para tener al margen a estas enfermedades.

  • Medicina interna de pequeños animales. Nelson, Richard W. Couto, C. Guillermo.