Abordaje de la salud neurológica en pequeños animales

05 Junio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la veterinaria Érica Terrón González
La falta de salud neurológica afecta a numerosos aspectos de la vida diaria de las mascotas: andar, correr, mover la cola, e incluso vernos y oírnos, se pueden volver verdaderos desafíos, por no hablar de posibles trastornos mucho más graves. Así que ¿cómo se debe abordar este tema en la clínica veterinaria?

Son relativamente pocas las enfermedades que afectan al sistema nervioso y que ponen en peligro la vida del paciente. Sin embargo, las que lo hacen deben ser reconocidas como tales y tratadas de manera apropiada. Por eso, es tan necesario seguir una serie de pasos para abordar la salud neurológica de las mascotas.

Tal vez lo más importante a tener en cuenta es que muchas patologías afectan al sistema nervioso de forma retardada. Y, si no se identifican y tratan en una etapa temprana, pueden deteriorar mucho la salud del paciente. Existe la posibilidad de que estas enfermedades surjan silenciosamente, y si el veterinario no presta atención, acaben siendo implacables en su progresión.

Gestión de emergencias en salud neurológica

Siempre que sea posible, es recomendable realizar un examen neurológico completo al comenzar la evaluación del paciente. Sin embargo, si actuamos a contrarreloj, se puede realizar un estudio más abreviado. Un procedimiento que proporcione suficiente información para:

  • elaborar una lista de problemas posibles,
  • localizar las lesiones
  • y priorizar la atención.

Examen neurológico de emergencia

En términos generales, implica la evaluación de tres componentes: la capacidad de locomoción, el estado mental y la función de los nervios craneales.

Cuidados de un perro parapléjico

Locomoción y salud neurológica

Son múltiples las preguntas que hay que hacerse para valorar la salud neurológica en función de la capacidad de locomoción:

  • ¿El animal puede caminar? si puede ¿lo hace de forma normal o anormal? si es anormal, ¿hay ataxia?
  • ¿Qué extremidades están afectadas? ¿las traseras? ¿las cuatro? ¿solo las de un lado del cuerpo?
  • ¿Está el animal dando vueltas o moviéndose frenéticamente?
  • Si el animal no camina ¿hay una función motora involuntaria, por ejemplo, reflejo rotuliano?

Estado mental

Hay que comenzar evaluando el nivel de consciencia del animal. ¿Está alerta o adormilado? basta con observar la respuesta (o ausencia de ella) ante un aplauso.

Buscamos una  reacción al tocarle la cara, especialmente el área nasal, los ojos y las orejas. Si no hay respuesta ni al sonido ni al tacto, toca acudir a un estímulo ligeramente doloroso, por ejemplo, pellizcar la nariz o los labios.

Pares craneales

El examen de los nervios craneales suele ser suficiente para localizar la lesión y proporcionar una indicación de su gravedad. Los nervios a evaluar serían:

  • el par craneal número III, verificando el tamaño de la pupila y su simetría en ambos ojos.
  • el par craneal número II, buscando el reflejo de amenaza. ¿Hay un parpadeo y/o retracción del globo ocular cuando el ojo está amenazado?
  • pares craneales II y III, en busca del reflejo pupilar a la luz.
  • pares III, IV, VI y VIII, en busca del reflejo oculovestibular, es decir, el nistagmo fisiológico normal del ojo, mediante movimientos horizontales y verticales de la cabeza.
  • pares IX, X e XII, buscando el reflejo nauseoso.

Triaje ante las emergencias en salud neurológica

Cuando se trata de una emergencia, es importante priorizar los problemas del paciente y tratarlos en un orden apropiado y sistemático. Esto se aplica tanto a las emergencia neurológicas como a aquellas que afectan a otros sistemas corporales.

Tras el examen neurológico, debería ser posible localizar la lesión del paciente en una o más de las siguientes categorías: intracraneal, espinal (involucrando a un segmento concreto de la médula), periférica, o la opción más compleja, el daño multifocal.

Pacientes con necesidad de atención prioritaria

Los resultados del examen neurológico ayudan a identificar las partes del sistema nervioso que presentan un mal funcionamiento. El siguiente paso es determinar qué proceso de la enfermedad está dañando el sistema, causando la disfunción nerviosa. Esto no siempre es posible en el entorno de la sala de emergencias.

Por lo tanto, la prioridad número uno para el veterinario es identificar los problemas neurológicos que pueden poner en peligro inmediato la vida del paciente. Por ejemplo, la pérdida de conciencia, el coma, un traumatismo craneal, las convulsiones o el estado epiléptico.

La importancia de la salud neurológica en perros.

La importancia de la salud neurológica en pequeños animales

Enfermedades que en humanos suelen ser críticas y que afectan a la salud neurológica, en las mascotas no tienen por qué serlo. Es el caso de algunas encefalopatías, trastornos vestibulares o cerebelosos, enfermedades que causan para/tetraparesia, etc.

Sin embargo, si no se diagnostican y no se comienza una terapia adecuada, puede producirse un deterioro tal del paciente que le afecte toda su vida.

Por ejemplo, es común que un cliente elija practicar la eutanasia a un perro parapléjico. Sin embargo, es una afección que no tienen por qué resultar fatal, y con un buen seguimiento, el animal puede llegar a mantener su calidad de vida prácticamente intacta.

  • King L, Boag A. BSAVA manual of canine and feline emergency and critical care. 2nd ed.