Aguará Guazú: el mayor cánido de Sudamérica

18 Septiembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la bioquímica Luz Eduviges Thomas-Romero
La historia natural del Aguará Guazú y su relación evolutiva con los otros miembros de la familia de los cánidos lo convierten en un animal único y justifican todos los esfuerzos actuales para conservarlo.

El Aguará Guazú (Chrysocyon brachyurus) es el más grande de todos los cánidos sudamericanos, pues mide casi un metro de altura en el hombro. Posee una muy distintiva melena de crines alrededor del cuello, gracias a la cual también se le conoce como lobo de crin.

Es interesante conocer que su nombre común aguara guasu son palabras en lengua indígena guaraní, y significan «zorro grande». A pesar de la semejanza a primera vista, esta especie no guarda relación cercana a los zorros. En el Aguará Guazú las pupilas de los ojos son circulares, en los zorros, distintivamente tienen forma de elipse vertical.

Un animal singular

En general, su aspecto y su tamaño le han valido la persecución en algunas regiones, por la superstición que lo asimila al lobizón u hombre lobo. Este animal tiene relación con mitos y leyendas en toda su área de distribución, debido a su aullido grave y profundo en la noche. Los pobladores del campo le temen por creer que son llamados de espíritus o eventos sorprendentes que ocurrirán.

Según estudios genéticos, el pariente más cercano al Aguará Guazú es el lobo que habitó en las islas Malvinas (Dusicyon australis). Esta especie de lobo fue declarada extinta ya en el siglo XIX. Los indicios sugieren que ambas especies, ya diferenciadas, llegaron a América del Sur hace unos tres millones de años.

Hasta la fecha, no se han hallado ejemplares fósiles de otras especies del género Chrysocyon, por lo que se supone que evolucionó independientemente desde el Pleistoceno.

Un Aguará Guazú en el bosque.

¿Dónde habita el Aguará Guazú?

En cuanto al hábitat, prefiere los pastizales abiertos, sabanas, bosques de arbustos secos y áreas pantanosas. Es común observar a estos cánidos en el borde de bosques y en áreas fluviales. El Aguará Guazú tiene una muy amplia distribución en el cono sur:

  • Desde la desembocadura del río Parnaiba en el noreste de Brasil.
  • Pasando por la región de la Mesopotamia argentina al sur.
  • Las pampas del Heath en Perú al oeste y territorios de la región denominada gran chaco, que se extiende por parte de los actuales territorios de Bolivia, Paraguay y Argentina.

Rasgos físicos destacables del Aguará Guazú

El cuerpo del Aguará Guazú es alto y estrecho y las orejas grandes y erectas. Un rasgo importante es su dentición, porque refleja sus hábitos alimenticios: ya que no mata ni come presas grandes, sus dientes cortantes superiores están reducidos, sus incisivos superiores son débiles y sus caninos son largos y delgados.

La cabeza de este animal es alargada y pequeña en relación al tamaño del cuerpo. Además, es distintivo su pelaje largo y tupido, de color anaranjado rojizo, más largo en la región del cuello.

Presenta marcas negras en el hocico, las extremidades y a lo largo de la espina dorsal, así como otras blancas en la garganta, el interior de las orejas y ocasionalmente en el extremo de la cola. La melena eréctil le permite parecer más grande para amenazar a sus congéneres.

Comportamiento

Esta especie es principalmente nocturna y tiene picos de actividad crepuscular. Estos cánidos son excelentes caminadores, pues recorren los mismos senderos de ida y de vuelta. No necesitan correr dado a las pequeñas presas que persiguen.

Además, los individuos se comunican entre sí a través de largas distancias con un aullido ronco, de tono bajo y de alto alcance, que a menudo se escucha después del anochecer.

Esta vocalización le ha dado la fama de lobizón en muchas regiones. Adicionalmente, estos cánidos emiten un tipo de gemido agudo y un gruñido para alejar a competidores de su área de dominio.

¿Se le puede considerar un gran depredador?

El Aguará Guazú es un animal omnívoro. Si bien puede ingerir proteína animal, sus heces suelen estar repletas de frutos de la palmera pindó (Syagrus romanzoffiana) y de grandes cantidades de tomate (Solanum lycocarpum), muy común en el Chaco paraguayo.

Algunos autores sugieren que la ingesta tomate silvestre puede proporcionar ayuda medicinal contra Dioctophyme renale, un gusano que infecta los riñones del Aguará Guazú. También incluye en su dieta raíces y bulbos. En general, come las frutas disponibles en la temporada, incluyendo plátanos y guayabas.

Con respecto a su dieta de carne, es normal que cace mamíferos pequeños como armadillos, conejos, ratas y pequeñas aves como ynambúes (Tinamidae). Adicionalmente, se conoce que come peces, huevos de aves, reptiles, insectos, gasterópodos y otros moluscos terrestres.

Para disgusto de los avicultores, el Aguará Guazú busca cazar pollos de corral, sin embargo, sus presas a menudo no incluyen animales de granja.

Tampoco se ha reportado la observación de competencia directa con otros carnívoros. Aún así, los análisis de heces en la región revelan que Aguará Guazú, el zorro cangrejo (Cerdocyon mil), el zorro pampeano (Lycalopex gymnocercus) y el mapache cangrejero (Procyon cancrivorus) consumen muchas de las mismas especies de presa.

Estado de conservación

El Aguará Guazú es endémico de América del Sur y su distribución ha cambiado con el tiempo, lo que refleja los cambios en el uso del paisaje y el hábitat.

Aunque se considera Casi Amenazado a nivel mundial (Lista Roja de la UICN), su estado y perspectivas cambian a lo largo de su rango. Este animal desapareció de Uruguay en el siglo XIX. Entre las principales amenazas en contra de la especie se encuentran las siguientes:

  • Destrucción del hábitat (incluida la quema anual de sus pastizales).
  • Persecución por parte de avicultores enojados.
  • La caza deportiva y la captura en vivo.
Un cánido en la selva.

Como hemos podido ver, el Aguará Guazú es un cánido de estructura llamativa y curiosos hábitos. Aún así, este paradigmático animal requiere de esfuerzos de conservación si no queremos que termine desapareciendo.