Anestesia en mascotas: ¿cuándo usarla?

13 Junio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el veterinario Juan Pedro Vazquez Espeso
Debido al carácter de los animales, la anestesia en mascotas cuenta con unas particularidades especiales con respecto a su uso en medicina humana. A continuación, explicamos varios puntos sobre este interesante tema.
 

Seguro que la mayoría de los lectores que sean tutores de algún animal de compañía hayan tenido que presenciar en algún momento como los veterinarios anestesiaban a su compañero para realizar alguna intervención.

La anestesia es un procedimiento muy habitual en la clínica diaria para facilitar o permitir la realización de infinidad de intervenciones. Hoy vamos a hablar de cuando se debería de utilizar la anestesia en mascotas.

Concepto de anestesia

La anestesia consiste en un procedimiento medico encaminado a bloquear la transmisión de los impulsos nerviosos, o bien en alguna parte del cuerpo, o bien a nivel del sistema nervioso central, con la consiguiente perdida de consciencia. Sobre estas diferencias se pueden distinguir dos tipos de procedimientos anestésicos.

  • Anestesia general: Cuando se induce sobre el sistema nervioso central un estado de perdida de consciencia, es decir, sobre todo el cuerpo.
  • Anestesia local: Cuando el bloqueo nervioso se realiza sobre una zona concreta del cuerpo, pero se mantiene el estado de consciencia. Por ejemplo, como cuando nos duermen la boca en el dentista y no sentimos la lengua ni los labios.

Particularidades de la anestesia en mascotas

Si bien la medicina veterinaria y humana cuentan con muchas similitudes, por cuestiones obvias, son otras tantas las características que las diferencian. En el caso concreto de la anestesia, podemos mencionar que la principal diferencia radica en las cuestiones de manejo.

 

En este sentido, la anestesia en mascotas, en relación a la medicina humana, es mucho mas utilizada. Sobre la imposibilidad de convencer a las mascotas de que permanezcan inmóviles mientras el veterinario realiza ciertos procedimientos, el uso de anestesia puede ser necesario para, potencialmente, cualquier procedimiento.

Perro diabético en el veterinario

Otra particularidad consiste en que, en la mayor parte de las ocasiones, la anestesia se induce de forma general. Por ejemplo, y siguiendo en la consulta del dentista, para la extracción de una muela, en medicina humana con la anestesia local es mas que suficiente.

En cambio, como los lectores podrán imaginar, realizar la extracción de una pieza dental a un animal despierto y consciente, por mucha anestesia local que tenga, puede acabar en un autentico estropicio en la boca del animal, y con el veterinario en el hospital.

¿Cuándo usar la anestesia en mascotas?

Realmente, para casi cualquier procedimiento puede ser necesaria. Incluso en ocasiones, hasta para realizar una simple exploración médica si la mascota no coopera, puede resultar imprescindible. No obstante y por suerte, este escenario no suele presentarse con frecuencia.

 

En general, la anestesia en mascotas se utiliza para:

Procedimientos quirúrgicos programados

En general, se necesita anestesiar a la mascota para cualquier tipo de intervención quirúrgica. Desde esterilizaciones, hasta limpiezas dentales, pasando por la eliminación de tumores o extracción de cuerpos extraños alojados en el cuerpo.

Este tipo de intervenciones, por sencillas que sean, requieren de anestesia general dada la imposibilidad de mantener quieto al animal de otro modo.

Cirugías de urgencia

Frutos de accidentes o patologías agudas. Por ejemplo, mordiscos tras peleas con otros perros, atropellos o torsiones gástricas.

Exploraciones

Dependiendo del carácter del animal, la anestesia puede ser necesaria incluso para realizar ciertas exploraciones sin poner en riesgo la integridad de la mascota o del veterinario.

Por ejemplo, exploración de oídos u ojos o exámenes bucodentales son algunos de los procedimientos en los que, en determinados casos, se precisa de anestesia. En perros particularmente violentos o nerviosos, pueden ser necesarios algunos anestésicos para cualquier tipo de exploración, por rutinaria que sea.

Perro sobre una camilla en el veterinario.
 

Consideraciones

Por supuesto, el grado de anestesia varia en función del procedimiento a realizar. Para una exploración ocular en un animal nervioso, el veterinario utilizará un plano anestésico ligero. En cambio, en intervenciones mas dolorosas como las cirugías, el plano anestésico será mayor para evitar situaciones traumáticas para la mascota.

Los protocolos anestésicos son bien conocidos por todos los veterinarios. Estos optarán por el más adecuado para satisfacer las necesidades de la mascota en función de su edad, tamaño, estado sanitario o intervención a realizar.