Aspectos curiosos sobre el comportamiento del ornitorrinco

13 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la bióloga Ana Díaz Maqueda
El ornitorrinco es uno de los animales más emblemáticos de Australia. Aquí te mostramos algunos de los comportamientos más variopintos de este fascinante mamífero.
 

El ornitorrinco es una extraña especie animal. Pertenece al orden de los monotremas, los cuales son mamíferos muy primitivos con características reptilianas. Por ejemplo, ponen huevos y tienen cloaca, un único orificio donde desembocan el tracto digestivo, el urinario y el reproductor.

Por ser un animal tan raro, el comportamiento del ornitorrinco en la naturaleza también tiene sus peculiaridades. Si te quieres adentrar en el fascinante mundo de este atípico mamífero, te animamos a continuar leyendo.

Un animal misterioso

Este animal, indiscutiblemente acuático, rara vez es visto en tierra firme. Vive en arroyos, ríos y lagos de aguas claras, donde encuentra su alimento, pequeños macroinvertebrados bentónicos.

La población actual de los ornitorrincos es difícil de conocer porque son animales verdaderamente esquivos. No obstante, según los datos, cada vez quedan menos. Por ello, la especie es considerada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) como “casi amenazada”.

La electrorrecepción y la búsqueda de alimento en el ornitorrinco

Los ornitorrincos, al igual que otros mamíferos acuáticos, cierran las fosas nasales y los oídos al sumergirse en el agua. Sin embargo, también cierran los ojos. Entonces, ¿cómo detectan estos animales a sus presas si bloquean el olfato, la visión y el sonido, si ni siquiera tienen bigotes para detectar movimientos?

La respuesta es su extraordinaria electrosensibilidad. Para detectar a sus presas, los ornitorrincos captan campos electromagnéticos gracias a una estructura, situada en el pico, llamada órgano de Bill.

 
El comportamiento del ornitorrinco es muy curioso.

Estos receptores son capaces de detectar las ondas que se mueven a través del agua causadas por una presa en movimiento. De esta forma, el ornitorrinco sabe a qué distancia se encuentra y si se aleja o se acerca.

Otro dato curioso sobre la alimentación del ornitorrinco es que nace con dientes, pero, conforme madura, estos son sustituidos por placas que le ayudan a triturar la comida.

Comportamiento de natación del ornitorrinco

El buceo del ornitorrinco es uno de los comportamientos más estudiados en este animal. De hecho, es un factor clave para saber si el ambiente en el que vive está más o menos contaminado. Esto se debe a que el ornitorrinco pasará más tiempo sumergido mientras más deteriorado esté su ecosistema, ya que le costará más encontrar presas.

Cada vez que un ornitorrinco se sumerge en el agua, pasa entre 18 y 40 segundos bajo ella. Al salir a tomar aire, no suele estar más de 10 segundos fuera. Además, no es común verle adentrarse mucho en la profundidad, siempre menos de 9 metros. A lo largo del día, un ornitorrinco se sumerge, de media, hasta 1 600 veces en el agua para buscar alimento.

 

El comportamiento reproductivo del ornitorrinco

Poder estudiar el comportamiento reproductivo y el cortejo del ornitorrinco es muy difícil, dada su naturaleza nocturna y esquiva. A pesar de ello, se han podido captar muchas secuencias del cortejo gracias a las cámaras infrarrojas.

Esta conducta puede durar más de un mes. Durante este periodo, es la hembra la que dirige la interacción con el macho y, en la mayoría de los casos, el cortejo se lleva a cabo sin contacto, simplemente con comportamiento evasivos, apariciones y huidas por parte de ella.

Tras la cópula, la pareja ya no volverá a interactuar hasta la siguiente época reproductiva. La hembra se encargará de fabricar un nido, poner los huevos, incubarlos y cuidar de la prole. Los huevos tardan en formarse unos 21 días dentro de la hembra, la incubación solo dura 12 días.

Como el resto de mamíferos, los ornitorrincos alimentan a sus crías con leche materna, sin embargo no tienen mamas como tal, sino unas glándulas sudoríparas modificadas que producen leche. Para comer, las crías chupan la barriga de su madre, pues carece de pezones.  Al cabo de 4 meses, las crías salen junto a su madre de la madriguera para descubrir el mundo que les rodea.

Un ornitorrinco nadando visto desde arriba.
 

Un mamífero atípico

Las presiones evolutivas que genera cada ecosistema en los seres vivos promueven la aparición de caracteres específicos para cada especie. El ornitorrinco es un animal excepcional, ya que presenta adaptaciones no vistas en casi ningún otro mamífero. Estas claves se pueden desentrañar investigando el material genético del animal, así como su historia evolutiva.

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