Cáncer en mascotas: ¿cuáles son sus causas?

12 Agosto, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la bioquímica Luz Eduviges Thomas-Romero
Las mascotas comparten nuestros hogares y nuestra exposición a agentes ambientales, pero ¿se conocen los factores de riesgo para padecer cáncer en las mascotas?

El cáncer en mascotas es una de las principales preocupaciones de los tutores. Es común que estos busquen formas de prevenir, evitar o minimizar el riesgo de padecer cáncer. ¿Qué causa el cáncer en las mascotas? ¿Qué riesgos se pueden evitar?

Sin duda, existe una mayor cantidad de información en relación al cáncer en los humanos. Por ejemplo, la Sociedad Americana del Cáncer estima que del 10 % al 15 % de todos los cánceres humanos son causados ​​por virus. También, que los cánceres hereditarios ocurren con menos frecuencia.

En la actualidad, el desafío es descifrar cómo se traducen estas estadísticas al mundo veterinario. ¿Qué sabemos sobre las causas de las muchas manifestaciones de esta enfermedad en las mascotas? Aunque tenemos aún un largo camino por recorrer, empezamos a conocer las causas de al menos algunos tipos de cáncer en los animales. Echemos un vistazo a nuestra lista conocida de causas probables.

El cáncer y su asociación a infecciones

Sin duda, un claro ejemplo de la asociación entre infecciones virales y cáncer es el caso de los linfomas felinos. Antes del advenimiento de la vacuna contra el virus de la leucemia felina, el linfoma era un diagnóstico común y fatal en gatos jóvenes.

De hecho, el virus de la leucemia felina activa un grupo de genes que causan crecimiento celular no regulado, es decir, cáncer. Un virus similar, el virus de la leucemia bovina, afecta al ganado y también causa linfomas en esta especie.

En 2013, una publicación científica relacionó los tumores cerebrales en los mapaches silvestres de California con la infección con un virus de polioma recién descubierto. Aunque el padecimiento de cáncer es raro en los mapaches, los investigadores detectaron varios de ellos afectados de manera similar y comenzaron a investigar esta asociación.

En mujeres, el cáncer de cuello uterino está asociado a la infección con un virus del papiloma de transmisión sexual. También, en caballos existe una asociación similar entre el padecimiento de cáncer genital y el virus del papiloma equino. Existen otros ejemplos, entre ellos, el caso del demonio de Tasmania, que actualmente está amenazado de extinción por un cáncer facial que se contagia a través de la mordida.

Un perro mira a cámara tras un proceso de anestesia.

El caso del cáncer de piel

Los perros que toman el sol y los gatos con orejas y narices blancas corren el riesgo de sufrir tumores inducidos por el sol. Es importante que los tutores de mascotas las mantengan fuera de exposición solar excesiva. Cualquier piel roja, ulcerada o con costras debe ser examinada por el veterinario.

El riesgo del cáncer en mascotas está en sus genes

Es importante tener en cuenta que lo que conocemos como raza pura representa una población cerrada y aislada de sujetos que comparten su carga genética. Así, para mantener la pureza de las razas caninas, ningún gen nuevo ingresa a una población con pedigrí. Por esta razón, cada perro de raza pura es pariente de los otros canes de su raza.

Esta es la explicación por la que el acervo genético de las mascotas de raza es relativamente pequeño. La cría selectiva que sirve para preservar los genes del color del pelaje y la forma de las orejas, también aumenta o refuerza defectos asociados al riesgo de desarrollar cáncer.

En la actualidad, el conocimiento del genoma canino sirve a los investigadores veterinarios para esclarecer la genética de ciertos cánceres caninos. En este sentido, ya hace décadas la encuesta de salud del Golden Retriever, señalaba que la principal causa de muerte en esta raza es el cáncer, con predominio del linfoma y el hemangiosarcoma (una neoplasia maligna muy agresiva).

Carcinógenos ambientales asociados al cáncer en mascotas

Debido a que comparten nuestras vidas tan de cerca, las mascotas son sometidas rutinariamente a sustancias relacionadas con un mayor riesgo de cáncer. Esto incluye el humo de tabaco, los productos químicos ambientales y compuestos de alto riesgo como los retardantes de fuego.

Los retardantes de fuego son una variedad de diferentes compuestos químicos, que se emplean en tejidos y materiales de muebles, alfombras, dispositivos electrónicos y automóviles. Desde hace décadas, existe preocupación sobre la toxicidad de estos compuestos y su asociación al aumento del riesgo de padecer diversos tipos de cáncer.

Además, el uso de herbicidas en los jardines y parques puede causar un problema de salud en el perro. Un estudio en 2004, demostró que los Scottish Terriers, una raza con predisposición a padecer cáncer de vejiga, aumentaba su riesgo de desarrollar este tumor mortal cuando se exponía a herbicidas aplicados al césped. Para estar seguros, es mejor mantener a todas las mascotas fuera del césped durante el tiempo recomendado después de su aplicación.

La suerte de los elefantes

En teoría, los animales más longevos y grandes, como los elefantes, deberían ser duramente afectados por el cáncer. Esto es en razón a que el riesgo de cáncer aumenta a medida que envejecemos. También porque en los animales de gran talla sucede una mayor división celular, lo que brinda oportunidades para errores genéticos.

Sin embargo, el cáncer es relativamente raro en los paquidermos. Un estudio publicado en 2015 sugiere que eso se debe a que los elefantes, en comparación a los humanos, tienen 20 veces más copias de los genes clave para combatir el cáncer.

Así, los humanos generalmente tienen dos copias de un gen que bloquea la formación de tumores, gen TP53. Por otro lado, los elefantes tienen 40 copias del gen. Los autores proponen que esto desempeña un papel vital en la prevención del cáncer.

Cáncer en mascotas.

¿Qué más necesitas saber del cáncer en mascotas?

El cáncer es extremadamente común en las mascotas. Aunque es una enfermedad impredecible, no está de más tratar de minimizar el riesgo siempre que sea posible. Sin duda, el diagnóstico de cáncer en una mascota querida puede ser devastador. Sin embargo, es importante que los tutores se den cuenta de que muchas formas de cáncer se pueden tratar o manejar con éxito para proporcionar a la mascota una excelente calidad de vida.

Finalmente, también es importante darse cuenta de que en las mascotas, al igual que en las personas, algunos tipos de cáncer ahora se consideran una enfermedad crónica, en lugar de una patología terminal. La mejor manera de combatir el cáncer es detectarlo temprano y comenzar el tratamiento de inmediato.

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