Cangrejo rojo americano: una especie invasora

13 Agosto, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el biólogo Samuel Sanchez
El cangrejo rojo americano está considerado en muchos lugares como una verdadera plaga. ¿Cómo llegó a ecosistemas que no le corresponden? ¿qué problemas genera? Aquí te lo mostramos.

Las especies invasoras son animales, plantas u otros organismos que se desarrollan fuera de su ambiente natural. Generalmente, se reproducen de forma rápida y eficaz, lo que les otorga una abundancia poblacional inusual. Esto provoca cambios en el ecosistema y en las especies que viven en él.

Hoy traemos el caso del cangrejo rojo americano (Procambarus clarkii), un crustáceo decápodo que ha colonizado la Península Ibérica y otras áreas geográficas con demasiada eficacia. Si quieres saber más acerca de este animal, te animamos a seguir leyendo.

¿Cómo ha colonizado esta especie áreas que no le corresponden?

En primer lugar, es necesario aclarar que en ningún caso el animal en sí mismo es el que debe ser considerado culpable de su impacto en el ecosistema.

Vivimos en una sociedad globalizada en la que el ser humano trafica de forma ilegal con especies y se toma, en muchos casos, a la naturaleza como un mero recurso. Esto provoca sucesos como el que hoy te traemos.

El cangrejo rojo americano (Procambarus clarkii) es originario del golfo de México (Estados Unidos). Ha llegado a África, Asia y Europa por acciones antrópicas. En el caso de la Península Ibérica, se bajaran dos posibles causas de su colonización:

  1. El escape de algunos individuos de una instalación de acuicultura.
  2. La introducción por los propios pescadores, pues esta especie muestra una tasa de crecimiento y reproducción altas en relación al cangrejo autóctono. Esto podría, potencialmente, generar beneficios económicos.

La introducción de especies no endémicas responde, en muchos casos, a una necesidad regional humana. La falta de alimento, por ejemplo, puede impulsar la introducción de un animal que se reproduzca de forma sencilla y sirva para el consumo humano.

Por desgracia, si no se tienen en cuenta los efectos a largo plazo de estas especies, el remedio puede ser peor que la enfermedad. A continuación, te mostramos algunos de los estragos causados por el cangrejo rojo americano.

Un cangrejo rojo en posición defensiva.

Una especie prolífica

Diversos estudios exploran el porqué de la eficacia ecológica de esta especie de invertebrado. Algunos motivos pueden ser los siguientes:

  • Estos cangrejos presentan una madurez sexual temprana y un crecimiento rápido.
  • Las hembras ponen una gran cantidad de huevos (más de 400) en cada puesta. Se pueden dar hasta dos episodios reproductores anuales.
  • Presentan una plasticidad ecológica impresionante, pues se adaptan fácilmente a ambientes extremos.
  • Esta especie es considerada como el crustáceo decápodo con mayor adaptabilidad de la Tierra.

Todas estas habilidades hacen del cangrejo americano un excelente potencial invasor. Pero ¿cuáles son los efectos de esta especie sobre los ecosistemas?

Efectos

En primer lugar, Procambarus clarkii se encuentra de forma usual en aguas no demasiado frías, como ríos de curso lento, marismas o estanques. Es un invertebrado con excelentes capacidades de excavación, lo que puede producir daños en el curso de los ríos y los cultivos.

Cabe destacar que, por sorprendente que parezca, diversos portales evidencian que el desplazamiento del cangrejo de río autóctono en España (Austropotamobius pallipes lusitanicus) no se debe a una competencia directa con esta especie invasora.

A pesar de que la competición por alimento y recursos puede dañar al cangrejo autóctono, el verdadero motivo de su declive es que el cangrejo rojo americano presenta un hongo (Aphanomyces astaci) que genera estragos en las poblaciones endémicas de este decápodo.

Aún así, no solo los cangrejos autóctonos se ven afectados. Diversas especies de anfibio como el sapo común (Bufo bufo) sufren los efectos del cangrejo rojo americano, pues este invertebrado se alimenta de sus huevos y depreda a sus larvas. 

Muchos mamíferos también se ven perjudicados, pues estos cangrejos portan diversos parásitos que pueden transmitirse a grandes vertebrados al consumirlos.

La lista de perjuicios no termina, pues además de todo esto, el desplazamiento de especies autóctonas tiene efectos difícilmente cuantificables sobre las redes tróficas y los ecosistemas en general. Solo el tiempo puede dictar los resultados a largo plazo de la introducción de una especie invasora.

Un cangrejo rojo americano bajo el agua.

Un problema de origen humano

Como hemos dicho al principio, demonizar al animal en cuestión no sirve de nada. El cangrejo americano es, como cualquier otro ser vivo, una especie que lucha por su propia supervivencia y persistencia genética.

Es a nosotros mismos como especie a quienes tenemos que responsabilizar de este tipo de sucesos, pues la mayoría de las especies invasoras se introducen en el medio ambiente con fines económicos. La base de la conservación siempre debe de ser el bienestar ecosistémico, no el monetario.

  • Gherardi, F. (2006). Crayfish invading Europe: the case study of Procambarus clarkii. Marine and Freshwater Behaviour and Physiology39(3), 175-191.
  • Invasión del cangrejo rojo americano. Recogido a 11 de agosto en https://sites.google.com/site/cangrejorojoamericano/