¿Cuáles son las causas de la otitis en perros?

17 Noviembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la bióloga Silvia Conde
Ante una otitis en perros, lo mejor es acudir al veterinario para que determine la causa y recete el tratamiento pertinente. Aun así, se pueden seguir ciertos consejos desde casa.

La otitis en perros es un problema bastante común, sobre todo en ciertas razas de orejas grandes y caídas en las que, por su morfología, hay poca ventilación en la zona del oído.

Esta afección puede provocar mucho picor y malestar al animal. Como tutores de perros, es importante mantener una limpieza regular de los oídos del can, así como acudir al veterinario si se detecta un brote infeccioso. Hoy te presentamos todas las causas posibles de una otitis canina.

Síntomas de la otitis

Los síntomas de otitis en perros son bastante evidentes, por lo que no te costará identificarlos. A continuación, listamos los signos clínicos más comunes de esta patología:

  • Secreción oscura del conducto auditivo: las orejas se ven manchadas de una sustancia pegajosa, a veces de color marrón y de mal olor.
  • Signos de dolor: las otitis pueden causar bastante molestia al animal y se puede ver que este inclina la cabeza hacia un lado, el cual coincide con el oído afectado. También puede cambiar su comportamiento y mostrarse irritado o incluso agresivo.
  • Sacudidas de cabeza: con estas sacudidas los perros pueden salpicar parte de la suciedad del oído.
  • Picor moderado o severo: el can se rasca continuamente la oreja.
  • Conducto auditivo inflamado: esto lo detectará el veterinario en la clínica con la ayuda de un otoscopio.

Ante estos signos es importante acudir al veterinario para que realice una exploración y detecte la causa y el tipo de otitis que esté sufriendo el animal. Una detección rápida siempre facilitará el tratamiento y la recuperación del can.

Anatomía de la oreja de un perro.

¿Qué causa la otitis en perros?

La otitis puede estar originada por causas muy distintas y según el agente desencadenante el tratamiento puede cambiar, por lo que es muy importante ir a la clínica veterinaria con el fin de recibir un diagnóstico adecuado. A continuación, te mostramos los motivos más comunes que generan otitis canina.

Causas infecciosas

Existen múltiples agentes infecciosos que pueden instalarse en la oreja del can. Entre ellos, encontramos los siguientes:

  • Ácaros: la proliferación de algunos ácaros puede ocasionar otitis en perros. Las principales especies que atacan el oído de los canes son Otodectes cynotisDemodex Sarcoptes scabiei.  Estos invertebrados se caracterizan por producir una secreción marrón oscura y olorosa.
  • Infecciones por levaduras y hongos: Malasezzia habita de forma natural sobre la piel de los animales, pero su crecimiento descontrolado causa una infección en el oído.
  • Infecciones bacterianas: las bacterias del género Staphylococcus o Pseudomonas provocan otitis en los perros y además producen mal olor.

Presencia de un cuerpo extraño en el conducto auditivo

Es muy frecuente que el causante de la otitis sea una espiga que se ha introducido en el conducto durante el paseo, en cuyo caso habrá que extraerla. No intentes hacerlo en casa, pues podrías profundizar la posición de la espiga. El veterinario la extraerá utilizando la técnica y el instrumental adecuado.

Predisposición racial

La otitis externa es la inflamación de la mucosa del conducto auditivo externo y es frecuente en perros de orejas caídas y pesadas, debido a que la mala ventilación del conducto favorece la proliferación de bacterias y levaduras. También puede ser común en perros con conductos auditivos pequeños o con abundante pelo en las orejas, como el yorkshire terrier.

Otras causas

Más allá de los motivos previamente descritos, también existen otros agentes causales que pueden provocar otitis en perros. Te nombramos algunos de forma somera:

  • Alergia: la otitis suele estar relacionada con los casos de alergia. En este caso puede ir acompañada de picor, enrojecimiento, costras y secreciones.
  • Humedad en el conducto auditivo: la humedad y la temperatura son factores claves para el crecimiento de microorganismos. Las orejas grandes conservan más la humedad, puesto que son más difíciles de secar.
  • Patologías de índole diversa: enfermedades endocrinas, reacciones a productos tóxicos o hipertrofias del tejido auditivo.

Tratamientos de la otitis en perros

Ante un problema de otitis, el veterinario en la clínica limpiará el oído del animal y puede que tome una muestra de secreción, la cual examinará al microscopio para determinar cuál es el agente causante de la otitis.

Dependiendo de la causa de la patología, se pueden aplicar limpiadores óticos con antibióticos, acaricidas o antifúngicos según sean bacterias, ácaros u hongos. También puede que el veterinario recete algún antiinflamatorio al can para reducir la inflamación o algún analgésico para aliviar su dolor.

Muchos de estos medicamentos se suministran bajo receta veterinaria, así que tendrás que adquirirlos en la propia clínica o en la farmacia con la receta firmada por el veterinario.

Las otitis pueden complicarse y algunos perros viven con otitis crónica toda su vida y necesitan con más frecuencia limpiezas y revisiones en el veterinario. A veces, el exceso de rascados y sacudidas de la cabeza pueden provocar un sangrado interno en la oreja, llamado otohematoma, que requiere intervención quirúrgica.

Un perro saltando enseñando las orejas.

¿Se puede prevenir la otitis en perros?

Como medida preventiva, el tutor de la mascota deberá realizar una limpieza periódica del oído para evitar recaídas. Como en muchos otros casos, una buena higienización es el mejor tratamiento.

Los limpiadores óticos son específicos para perros, por lo que no se pueden utilizar los mismos que para personas. Además, no es recomendable usar bastoncillos, sino una gasa limpia para retirar los restos que elimine el limpiador ótico.

  • Fidalgo, L. E., Rejas, J., Ruiz de Dopegui, R., Ramos, J. J.Patología Médica Veterinaria. Salamanca, Kadmos, 2003.
  • Affinity petcare. Especial otitis en perros: todo lo que debes saber.