Charles Darwin y el mundo: una relación trascendental

12 Febrero, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la bioquímica Luz Eduviges Thomas-Romero
Charles Darwin ha sido el científico más famoso del mundo y se le atribuye el desarrollo de la teoría de la evolución a través de la selección natural. Si bien vivió una vida relativamente tranquila y estudiosa, sus escritos fueron muy polémicos en su día y aún provocan controversia.

En la actualidad es difícil imaginar la oposición que debió afrontar Charles Darwin por sus ideas. Su teoría de la evolución por selección natural nos hizo repensar el lugar de la humanidad en el mundo.

Indudablemente, la idea de que los humanos compartimos un ancestro común con los simios era un desafío para los cimientos de la civilización occidental.

Y pensar que Darwin guardó silencio sobre sus ideas durante 20 años. Llegó a bromear describiendo que dudó al escribir su libro “Sobre el origen de las especies” y titularlo  “Cómo confesar un asesinato”.

Charles Darwin y sus teorías.
Fuente: Mundo Prehistórico.

A continuación, te comentamos un resumen de la historia del hombre que tuvo la idea más radical de todos los tiempos.

Nació en una familia de librepensadores

El 12 de febrero de 1809, Charles Robert Darwin nació en Shrewsbury, Inglaterra, el quinto de seis hijos de una pareja de clase alta. 

Aunque el joven Charles tuvo una educación cristiana, esto no supuso una imitación en cuanto a conocimientos e ideas. Sus abuelos habían sido figuras importantes de la Ilustración: Josiah Wedgewood, industrial y activista contra la esclavitud, y Erasmus Darwin, un médico cuyo libro “Zoonomia” había presentado una idea radical y muy controvertida: que una especie podría transmutar en otro.

Nuevas ideas en Edimburgo

En 1825, siguiendo los pasos de su padre y abuelo, Darwin consiguió una plaza en la Universidad de Edimburgo para estudiar medicina.

No fue un buen médico. En su época no existía la anestesia y Darwin encontró que las técnicas brutales de cirugía eran más de lo que podía manejar, pero hubo una ventaja en este fracaso. Edimburgo era uno de los mejores lugares en Gran Bretaña para estudiar ciencias.

Edimburgo atrajo a pensadores con opiniones radicales que no habrían sido toleradas en Oxford y Cambridge. Entre otras cosas, Darwin escuchó a los oradores hablar sobre las últimas teorías de la transmutación, como se conocía en esos días, la evolución.

Recolector de escarabajos en Cambridge

Habiendo abandonado los planes de ser médico, Darwin consideró hacer una carrera en la Iglesia. A los 18 años fue a estudiar para ministro anglicano en Cambridge.

Aunque tenía creencias bastante convencionales sobre Dios, Darwin no estaba particularmente interesado en esta nueva dirección. Sin embargo, entrenarse para ser clérigo significaba que tenía mucho tiempo para perseguir su verdadera pasión: la biología.

Así, el joven Darwin pasó gran parte de su tiempo recolectando escarabajos y caminando sobre los pantanos. Se graduó en 1831, pero antes de que pudiera tomar un trabajo como clérigo, se le presentaría la oportunidad de su vida.

Escarabajo de la patata: descripción

El clérigo que zarpó para conocer el mundo

El tutor de Darwin en Cambridge lo recomendó como un “caballero naturalista” en un viaje alrededor del mundo en un barco de la Royal Navy Beagle. Darwin aprovechó la oportunidad.

Así, en los siguientes cinco años, Darwin visitó cuatro continentes, dedicando gran parte de su tiempo a recolectar especímenes e investigando la geología local.

Durante el viaje, tuvo largos períodos sin nada que hacer más que leer y reflexionar. Este fue el periodo, cuando Darwin también sufrió terribles mareos: el comienzo de una vida perseguida por la enfermedad.

Las islas Galapágos

Dejando atrás América del Sur, la embarcación hizo una parada de cinco semanas en las Islas Galapágos, a 600 millas de la costa de Ecuador.

El archipiélago de Galapágos es una colección de pequeñas islas volcánicas, cada una con un paisaje distinto.

Contrariamente a la creencia popular, Darwin no tuvo un gran momento eureka en Galápagos. Allí estudió pinzones, tortugas y sinsontes, aunque no con suficiente detalle como para llegar a grandes conclusiones. Pero la acumulación constante de observaciones se estaba incrementando.

Charles Darwin y su primer relato de la evolución

De nuevo en casa, en 1838, Charles mostró sus especímenes a otros biólogos y comenzó a escribir sobre sus viajes. Una idea poderosa y elegante comenzó a surgir en su mente.

Darwin vio cómo sucedió la transmutación. Los animales más adaptados a su entorno sobreviven más tiempo y tienen más crías.

La evolución ocurrió por un proceso que él llamó “Selección natural”. Darwin luchó con la idea, pues contradecía la cosmovisión cristiana.

Es importante resaltar que su abuelo había sido condenado al ostracismo por escribir sobre transmutación y por ello, él temía llegar a sufrir el mismo destino. Por ello decidió reunir más evidencia antes de hacerlo público. Mientras tanto, se hizo famoso por la publicación de un relato sobre sus viajes.

La carta que encendió un fuego

Para el verano de 1858, Darwin había escrito mucho sobre evolución, sin haberlo divulgado. Luego, una carta lo obligó a hacerlo público. El naturalista Alfred Russel Wallace era un admirador de Darwin. Inspirado por el viaje Beagle de Darwin, Wallace partió de viaje.

Sucedió que Wallace llegó independientemente a una teoría de la selección natural y quería el consejo de Charles sobre cómo publicar. Darwin se dio cuenta de que si no se hacía público su trabajo rápidamente, Wallace se atribuiría el crédito por las nuevas ideas.

La situación dejó a Charles en un dilema moral. Además de agonizar sobre si hablar, tenía que decidir cómo tratar a Wallace de manera justa. Darwin finalmente hizo pública su teoría innovadora de la evolución por selección natural, mientras se aseguraba de que Wallace recibiera algo de crédito.

Primates que hablan

La influencia de Darwin en la ciencia moderna es, para muchos, imposible de exagerar.

Sobre el origen de las especies por medio de la selección natural, la teoría de Charles Darwin

Aún aturdido por la duda, publicó su nueva teoría de la evolución. Charles describió el proceso de escribirlo como “vivir en el infierno”. Temía perder su reputación, como lo había hecho su abuelo Erasmo. Aunque al final quedó claro que se convertiría en uno de los libros más importantes jamás escritos.

La publicación atrajo críticas feroces de la Iglesia y de algunas partes de la prensa. La implicación clave del libro sacudió a muchas personas: que los seres humanos descendían de simios, aunque Darwin solo lo insinuó.

Sin embargo, ahora algunos estaban dispuestos a escuchar evidencia de evolución, especialmente de una figura destacada como Darwin. Este libro sin duda cambió el mundo.