Cojera en perros: ¿cómo tratarla?

13 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el veterinario Juan Pedro Vazquez Espeso
Son muchas las causas de cojera en perros. Por lo tanto, vamos a dar alguna recomendación sobre cómo proceder ante esta circunstancia.
 

Que los perros son unos seres activos es de sobra conocido por todos los tutores, y cada hora disfrutamos de ellos. Cada paseo con el compañero canino puede terminar en una aventura. Por desgracia, en ocasiones puede ocurrir algún accidente. Son muchos los percances que producen cojera en perros.

Hoy vamos a tratar este tema tan interesante y que seguramente hayan sufrido la mayoría de los canes en alguna ocasión. ¿Sabes qué hacer si estas paseando con tu perro y empieza a cojear? ¿cómo debes tratar esta dolencia? ¿es grave? A continuación, te damos algunas pistas para poder tratar la cojera en perros.

Concepto y características de la cojera en perros

Una cojera no es más que una anormalidad o defecto en la correcta marcha, bien en el andar, en el correr o ambas. En ocasiones, la cojera se manifiesta por un leve defecto que puede pasar prácticamente inadvertido, a no ser que se preste mucha atención a la marcha del perro. En otros escenarios, la cojera es absoluta y el animal es incapaz de apoyar la extremidad y la mantiene completamente inmóvil durante el paseo.

Por otra parte, la forma de presentación de esta dolencia también resulta variable y de interés para evaluar correctamente el grado de lesión. Para una correcta clasificación, puede servir de orientación responder a estos interrogantes.

Un perro enseñando su pata.
 

Cuándo

En este sentido, puede suceder que una cojera se presente de forma súbita en medio del paseo. Por ejemplo, ir caminando con el perro por el campo y que de pronto comience a presentar una alteración en la marcha.

Por el contrario, puede haber estado paseando perfectamente durante toda la travesía y al llegar a casa se puede apreciar que el animal presenta dificultades para caminar o para ponerse de pie.

Cuánto

Una cojera, como el amor juvenil, puede durar un día o toda la vida. La duración de la cojera, sin duda, resulta de incalculable valor para orientar correctamente hacia el origen.

Cómo

Conocer las circunstancias en las que se ha producido la cojera ofrece valiosa información. Por ejemplo, mientras jugaba con otro perro, durante un paseo por caminos rocosos, tras haber subido o bajado unas escaleras…

¿Qué debes hacer si el perro tiene una cojera?

A continuación, se abordarán las posibles opciones a llevar a cabo en casos concretos y leves de cojera. Por supuesto, no es una consulta y estos consejos nunca sustituirán la correcta y adecuada atención veterinaria. Aclarado esto, vamos al grano. Los pasos a seguir en caso de que el animal presente una cojera son los siguientes.

Exploración

En primer lugar, es esencial evaluar correctamente la extremidad, tanto de forma visual como táctil. En muchas ocasiones, una correcta exploración es suficiente para poder detectar el foco del trastorno locomotor. En este sentido, algunas de las lesiones causantes de cojera que podemos detectar son:

 
  • Heridas en las almohadillas, fruto del roce con el suelo, asfalto caliente o incluso algún corte o erosión.
  • Cuerpo extraños, como pinchos o espigas. Estas últimas son especialmente frecuentes durante el verano. Suelen alojarse entre los dedos de las extremidades anteriores y posteriores. Incluso pueden llegar a clavarse, por lo que es fácil ver el agujero en el cual se aloja la espiga.
  • Otras lesiones, como uñas rotas.
cojera en perros.

Tratamiento

En función de la causa y siempre que podamos, se deberá solucionar el agente que origina dicho trastorno. Por ejemplo:

  • Retirar el cuerpo extraño: si este es visible, puede ser eficaz ayudarse de alguna pinza para extraerlo más fácilmente, sobre todo en caso de las espigas. En las que ya están clavadas y alojadas, se puede probar la opción de limpiar con suero fisiológico a presión por el agujero de entrada, aunque normalmente la resolución de este problema suele ser quirúrgica.
  • Curar la herida, para posteriormente realizar un vendaje provisional. Si la herida es pequeña, con esta acción puede resultar suficiente. En heridas mas profundas, deberán de ser valoradas convenientemente por un veterinario.
 
  • Hidratar las almohadillas. En los casos donde esta región de la extremidad haya sufrido alguna quemadura o abrasión, la aplicación de sustancias hidratantes, como el aloe vera, resulta muy beneficioso.

Como podéis ver, aunque muchas de las cojeras requieran de atención y valoración veterinaria, algunas causas concretas de dicha afección pueden ser tratadas fácilmente en casa por los tutores de perros. No obstante, siempre recomendamos contactar a un profesional para que valore correctamente la situación y decida como proceder en función de las circunstancias.