¿Cómo cuidar el pelo en gatos?

12 Septiembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la bióloga Elsa M. de Arribas
Al igual que el cabello de los humanos, un pelaje lustroso es un signo de salud en felinos y otros animales domésticos. Por ello, se presta tanta atención a este parámetro en las mascotas.

Los dueños de mascotas pueden volverse locos intentando averiguar cómo cuidar el pelo de sus gatos. Es un tema peliagudo, ya que estos felinos son muy meticulosos con su pelaje.

Por ello, surgen dudas como la siguiente: ¿qué productos tengo que usar para su cuidado? ¿es necesario seguir una rutina específica? Tranquilo, pues te respondemos a estas preguntas y muchas más aquí.

¿Cómo cuidar el pelo en gatos?

Si algo es cierto es que los gatos son animales muy limpios que se encargan de su propio cuidado capilar. No obstante, siempre se les puede ayudar a cuidarse. Así pues, a continuación te comentamos una serie de pasos imprescindibles en la rutina del cuidado del cabello en gatos.

Tipos de pelo en gatos

Antes de diseñar una rutina capilar, es importante conocer qué tipo de pelo tiene el animal para evitar prácticas erróneas. El pelo de gatos se clasifica, a grandes rasgos, de la siguiente forma:

  • Largo. El gato persa es el más representativo.
  • Semilargo. El gato birmano es el ejemplo más claro.
  • Corto. El gato azul ruso o el británico de pelo corto.

Cada raza determina el tipo de pelo que tienen los gatos. Las variantes «pelo corto» y «pelo largo» no son razas en sí mismas, pero sí agrupaciones útiles para englobar a los distintos tipos de gatos domésticos. Según cuál de ellas sea el felino, la rutina variará.

Un gato que está siendo cepillado.

Cepillado diario

Uno de los problemas más frecuentes a los que tienen que enfrentarse los dueños de los gatos son las bolas de pelo. Durante el acicalamiento al que se someten los gatos, ingieren su propio vello superficial. Este se va acumulando en el estómago, pues no pueden digerirlo. Al final, se acaban generando bolas de pelo intestinales que pueden provocar problemas gástricos severos.

Una solución imprescindible para combatir este problema es el cepillado. Al cepillar al gato se eliminan los pelos sobrantes, lo cual evita su ingestión. Por esta razón, se recomienda cepillar al gato al menos una vez al día. Aún así, dependiendo del tipo de pelo, la frecuencia variará.

Por ejemplo, los gatos de pelo largo necesitan un cepillado diario durante todo el año. Sin embargo, no ocurre lo mismo con los de pelo corto. Estos últimos felinos requieren un cepillado diario en la época de muda (cambio de pelo). Este periodo temporal suele coincidir con los meses iniciales de verano y de otoño.

No obstante, se aconseja mantener el cepillado durante todo el año. Además, aparte del cepillado, se pueden encontrar otras soluciones al problema de las bolas de pelo. Una de ellas es la administración de suplementos alimenticios con pasta de malta.

Elegir el cepillo o peine correcto

Una vez hemos dejado clara la importancia del cepillado, toca elegir peine. Este paso, aunque parezca sencillo, es fundamental. Conforme a esto, hay que analizar la gran variedad de cepillos para gatos del mercado. Según la raza, el cepillo y la frecuencia de cepillado variarán.

En el caso de los gatos de pelo largo y semilargo, lo más indicado es un cepillo de cerdas metálicas curvadas. Por ejemplo, el pelaje de la raza persa requiere un mantenimiento diario. En cuanto al pelaje de los gatos de pelo corto, es indispensable un cepillo de goma. Aunque, si el pelaje del felino es denso, el cepillo debe ser metálico de púas romas.

Asimismo, es útil obtener un peine para acabar el trabajo y no dañar el pelo. Mientras tanto, el pelaje de los gatos sin pelo o con un pelo sutil necesita otro tipo de cuidado. Principalmente, se utiliza una almohadilla especial de goma. De esta manera, al ser animales muy sensibles, se protege su piel.

Cómo cepillar a un gato

Es fundamental que el gato se habitué al cepillo y al cepillado desde pequeño. Para ello, es recomendable seguir los siguientes pasos:

  1. Acostumbrarse al cepillo. El gato tiene que olerlo y saciar su curiosidad sobre este nuevo objeto.
  2. Comenzar el cepillado muy suavemente. Primero el lomo y después los costados.
  3. Durante el cepillado, se puede hablar al animal y decirle cosas dulces. Además, es conveniente acariciarlo de vez en cuando.
  4. Darle un premio tras el cepillado. Es un refuerzo positivo asociado a este hábito.
  5. Mantener la rutina de peinado. Si se puede, cepillarlo varias veces al día.
  6. Tener mucha paciencia. Al empezar, es mejor que el tiempo sea corto. Según se vaya acostumbrando, se podrá ir incrementando.

Productos aptos para gatos

Pese a que los perros sí que requieran baños de vez en cuando, en los gatos es distinto. Como se ha podido ver, los felinos son pulcros y se encargan de su propia higiene. Sin embargo, a los gatos de pequeños se les puede acostumbrar al baño.

En ese caso, los productos utilizados tienen que ser aptos para gatos. Nunca deben usarse productos diseñados para humanos, ya que su pH y necesidades son diferentes. Además, pueden causar problemas dérmicos.

¿Cómo cuidar el pelo en gatos?

En el fondo, cuidar el pelo en gatos es una tarea relativamente sencilla. No obstante, hay que seguir los pasos mencionados arriba. De esta manera, el gato estará feliz de tener ayuda para cuidar de su pelaje y el dueño se mostrará contento de tener un compañero felino sano y alegre.

 

  • Vivir con gatos de raza. Razas de gatos por Gabriele Metz. pp.103. Recogido a 10 de septiembre en: https://books.google.es/books?id=KxcFJUsjyMIC&pg=PA110&dq=cepillos+gatos&hl=es&sa=X&ved=2ahUKEwi45vfGoN_rAhWLsRQKHYvRAJIQ6AEwAHoECAMQAg#v=onepage&q=cepillos%20gatos&f=false
  • Higuiene, Recomendaciones al adoptante. Recogido a 10 de septiembre en: https://www.colvema.org/pdf/GATOSOK.pdf