¿Confunde el uso de mascarillas a los perros?

08 Octubre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la bióloga Silvia Conde
Las mascarillas restan información gestual, hecho que puede confundir un poco a los perros, pero hay otras pistas visuales, olfativas y auditivas con las que se guían.

La sociedad ha aceptado el uso de las mascarillas como la nueva realidad. Además de mantener la distancia social, los humanos debemos utilizar mascarillas homologadas para evitar la propagación del virus COVID-19. Con su uso tapamos una parte de nuestra cara, y como consecuencia, los gestos faciales pierden expresividad.

Los perros son capaces de leer e interpretar nuestros gestos hasta cierto punto, pero si solo pueden ver una parte de nuestra cara, restamos información ¿Esto quiere decir les confunde el uso de las mascarillas? Descúbrelo con nosotros.

Los perros interpretan nuestros gestos

Tu perro entiende cuando le hablas. Aunque no pueda comprender el significado de cada cosa que dices, los perros son capaces de interpretar nuestros gestos, palabras o emociones.

De hecho, los canes tienen mecanismos cerebrales muy similares a los nuestros, ya que procesan la entonación con el hemisferio derecho y las palabras con el hemisferio izquierdo. De esta forma, no solo saben qué decimos sino también cómo lo decimos.

Por si esto fuera poco, también son capaces de identificar las palabras más recurrentes que utilizamos en la comunicación con ellos y asociarles un significado. Términos como paseo, comida y juego vienen acompañados de una actividad concreta y el animal lo sabe.

Los perros no solo se fijan en los sonidos, pues la comunicación no verbal es igual o más importante para ellos. Los canes distinguen un rostro humano feliz de uno enfadado y entienden lo que ambas expresiones implican.

Un perro pomeranian con mascarilla.

El experimento de las caras

Son muchos los estudios que han intentado descifrar cómo interpretan los perros nuestras expresiones. ¿Lo que aprenden de sus dueños es transferible a las caras de personas desconocidas? ¿Discriminan una cara por ciertos rasgos faciales o en su conjunto?

Investigadores finlandeses intentaron dar respuesta a estas preguntas grabando la mirada de 31 perros de 13 razas diferentes durante la visualización de fotografías de la cara de seres humanos y perros con tres expresiones emocionales básicas: amenaza, agrado y neutralidad.

Mediante un seguimiento de la mirada del can, los expertos crearon mapas sobre las fotografías y observaron que los perros no basan su percepción de las expresiones faciales en la visualización de las estructuras por separado, sino en la composición formada por los ojos, la parte media de la cara y la boca.

Aunque los canes fijaban su objetivo más tiempo en los ojos que en la boca, hacían un barrido homogéneo por toda la cara. Esto quiere decir que no se basan en pistas para interpretar emociones —por ejemplo enseñar los dientes como indicativo de felicidad—, sino que evalúan nuestra expresión al completo.

Además de interpretar las expresiones, los perros respondían a ellas. Al visualizar los rostros enfadados de personas, realizaban señales de calma e intentaban evitarlos.

¿Las mascarillas confunden a los perros?

Las mascarillas tapan una parte media de la cara, nariz y boca y por tanto restan información gestual, pero la expresividad de los ojos, el contexto y la comunicación verbal nos dan pistas suficientes para entender el mensaje.

De hecho, los perros no son animales muy visuales, aunque es cierto que un objeto extraño sobre nuestra cara pueda provocar alguna reacción inicial, sobre todo a los más reactivos, en general los canes se guían por el mundo con su olfato.

La mascarilla puede confundir un poco a los perros, pero estos se sirven de otras pistas visuales, olfativas y sonoras para completar la información y comprender la situación. Por ejemplo, la tonalidad de la voz es clave para los perros, ya que pueden distinguir mensajes positivos o negativos solo por esta característica.

El uso de mascarillas no es preocupante para la vida diaria de los perros, más aún cuando conviven con nosotros y están acostumbrados a nuestra forma de actuar, rutinas y horarios. Por lo tanto, no hay justificación para no llevarla en sitios públicos o como excusa para dejar de pasear a las mascotas.

Aunque al principio algunos perros puedan sorprenderse, lo normal es que la mascarilla deje de llamar su atención día tras día. Si esto no es así y crees que puede generar problemas de comportamiento en tu mascota, siempre puedes consultar a un educador canino.

Unas niñas con mascarilla abrazando a un perro.

La pandemia causada por el virus COVID-19 no tiene una solución a corto plazo y debemos colaborar todos juntos para evitar su expansión. El perro, como cualquier otro animal expuesto durante mucho tiempo a un mismo estímulo, acabará habituándose al uso de mascarillas por parte de los tutores.

Por todas estas razones, podemos resumir todo este debate en las siguientes líneas: ¡No dejes de utilizar la mascarilla para que algún día los canes puedan volver a leernos las caras!

  • Dogs Evaluate Threatening Facial Expressions by Their Biological Validity – Evidence from Gazing Patterns. Somppi S, Törnqvist H, Kujala MV, Hänninen L, Krause CM, et al. (2016) Dogs Evaluate Threatening Facial Expressions by Their Biological Validity – Evidence from Gazing Patterns. PLOS ONE 11(1): e0143047.
  • American Association for the Advancement of Science. (2016, August 29). Dogs understand both vocabulary and intonation of human speech. ScienceDaily.