Cordectomía: las mutilaciones en los perros

18 Mayo, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el veterinario Juan Pedro Vazquez Espeso
Antaño eran frecuente las mutilaciones que se llevaban a cabo sin ningún tipo de reparo en perros. El corte de orejas, el corte de rabos o la cordectomía son algunos ejemplos. Por suerte, estas prácticas, de forma general, ya están prohibidas. No obstante, se siguen realizando de forma ilegal.

Es mucho lo que hemos evolucionado en temas de bienestar y maltrato animal como sociedad.  Hasta hace no mucho, eran frecuentes los animales domésticos a los que se les había extirpado el rabo, cortado las orejas o realizado una cordectomía. Por suerte, esta tendencia ha cambiado y este tipo de intervenciones han sido prohibidas, aunque con excepciones. Mas tarde explicaremos este matiz.

De todos estos procedimientos de dudosa moralidad, hoy nos vamos a centrar en la ya mencionada cordectomía.

La cordectomía canina

Esta intervención consiste en la extirpación quirúrgica de las cuerdas vocales del perro para impedir aullidos, ladridos y demás vocalizaciones. Esta práctica actualmente está prohibida en nuestro territorio.

El 30 de diciembre del 2009 se modificó la Ley 4/1994, de 8 de julio, de protección de animales de compañía. En esta reforma se contemplaban varios aspectos relacionado con el bienestar de los animales de compañía y la actividad de la clínica veterinaria. Uno de los puntos tratados fue, necesariamente, la práctica de mutilaciones.

No obstante, se establecieron unas excepciones, siempre que la finalidad de dichas mutilaciones fueran terapéuticas o curativas. En el caso de que un propietario solicite o sugiera la realización de una cordectomía, se extraen las siguientes indicaciones:

  • En primer lugar, el veterinario deberá de evaluar exhaustivamente la necesidad de dicha intervención, y considerar si esta necesidad corresponde a criterios estrictamente médicos, como por ejemplo, tumores o infecciones.
  • Si no existe ninguna justificación medica para la que pueda resultar curativa o terapéutica la practica de una cordectomía,esta se prohíbe tajantemente. Cabe destacar que obviar este punto incurre necesariamente en un delito.
  • Por el contrario, si se dieran las circunstancias de una necesidad terapéutica o curativa, la cordectomía está permitida. La intervención se llevará a cabo bajo anestesia general, y con las mayores garantías sanitarias para el animal.
Perro se lame la boca

Cordectomía para evitar ladridos

Por desgracia, la mayor parte de las cordectomías realizadas tenían por finalidad evitar los ladridos del perro. La necesidad de extirpar quirurgicamente las cuerdas vocales por cuestiones médicas resulta casi anecdótica. Es cierto que se pueden presentar este tipo de complicaciones, pero su incidencia es muy baja.

Por otra parte, muchas de estas intervenciones se realizaron, y por desgracia aún se realizan, por personas no cualificadas para ello. Esto resulta intolerable en cualquier tipo de mutilación estética, pero en el caso de la cordectomía es especialmente condenable. Esta intervención puede tener terribles efectos secundarios que pongan en riesgo la salud del animal.

Una reflexión necesaria

Resulta complicado hablar de un tema tan polémico sin dejarse llevar por la propia moral y la ética profesional. Si bien es cierto que, a lo largo de mi carrera, he presenciado casos concretos de personas que solicitaban una intervención así, las alternativas siempre han funcionado.

Cualquier veterinario puede entender que existen circunstancias difíciles. Existen perros que resultan complicados de adiestrar y educar, animales con traumas o trastornos complejos de ansiedad. O bien, situaciones delicadas en el hogar, como vecinos susceptibles o miembros del núcleo familiar que no puedan soportar los ladridos del perro.

En cualquier caso, siempre existen métodos alternativos mucho menos invasivos y sin tan terribles efectos secundarios. En ocasiones no está bien humanizar a los animales, pero en este caso resulta importante para entender la gravedad de esta intervención. Seguro que a todos nuestros lectores les parece un horror el cortar las cuerdas vocales a un niño para que no llore por las noches. Del mismo modo, en los animales, debería de resultar igualmente condenable.

Perro muestra la lengua.

Los perros tienen un complejo sistema de comunicación, en el que están incluidas las vocalizaciones. Si se realiza una cordectomía sobre estos animales, no solo se impide que el perro ladre, pues también se está truncando la capacidad de comunicarse verbalmente con otros congéneres y con los propios humanos. Esto puede traducirse en problemas de mayor gravedad a largo plazo, como trastornos de agresividad u otros problemas de conducta.

Por ultimo, recordar que todos los veterinarios velamos por el bienestar de los animales, y la implicación que tenemos con los casos es absoluta. Si en algún momento, cualquier lector se encuentra en una situación similar a las comentadas, le animo a acudir a su veterinario y tratar con el todas las posibles opciones para solucionar los ladridos en los perros sin tener que recurrir a esta práctica.