Cortisol: ¿cómo actúa en los perros?

18 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la bióloga Ana Díaz Maqueda
El cortisol es una hormona con funciones específicas en los perros. Sin embargo, su aumento puede acarrear problemas de salud en las mascotas. Aquí te comentamos algunos.

El cortisol es una hormona sintetizada por las glándulas suprarrenales y liberada al torrente sanguíneo para que llegue a todo el cuerpo. Principalmente, la concentración de esta hormona aumenta considerablemente ante situaciones de estrés, ya sean agudas o crónicas. Sin embargo, el cortisol también presenta un ciclo diario de acción regulado por el reloj biológico. De esta forma, sus niveles aumentan y alcanzan el pico máximo al poco de despertar por la mañana y decrecen conforme pasa el día.

A pesar de ello, el cortisol es casi exclusivamente conocido por aumentar cuando los animales viven situaciones estresantes, aunque no por ello debe ser un estrés negativo. El cortejo o el juego son situaciones agradables que también liberan cortisol, por lo que estaríamos ante situaciones de estrés positivo.

No obstante, los niveles altos de estrés en el organismo del perro pueden tener consecuencias negativas. Por ello, es imprescindible educar a la mascota desde la calma y el entendimiento y, si fuera necesario, pedir ayuda y consejo a un profesional del sector, como son los veterinarios y educadores caninos que basan su técnica en la terapia cognitiva emocional.

¿Cómo medir el estrés en perros?

Existen distintas formas de medir el estrés en los perros. Una de ellas es la observación conductual del can. Para ello, se debe conocer y tipificar el comportamiento estresado del perro. Además, es necesario tener una amplia experiencia en dicho campo.

Otro método es medir directamente los niveles de cortisol. La prueba más efectiva es tomar el dato de la sangre, sin embargo, esta es una técnica invasiva que produce estrés en sí misma. Por ello, se suelen tomar muestras salivales, aunque también de orina.

Este tipo de prueba es fundamental para obtener datos sobre el bienestar de los perros que viven en centros caninos, como las protectoras de animales, perros policías u otros canes de trabajo.

El estrés puede aumentar y disminuir muchas veces a lo largo del día por las vivencias habituales de un perro. Por ejemplo, los paseos, el juego, el descanso, la interacción con otros perros o humanos, etc. Este estrés, en principio, no debe preocuparnos. El problema aparece cuando estás situaciones no cesan y el estrés se cronifica, dando lugar a un nivel de cortisol permanentemente alto en el organismo canino.

Prueba del cortisol.

Cortisol: ¿cómo actúa en los perros?

Como hemos podido observar, cortisol y ansiedad son dos términos inseparables. A continuación, te mostramos algunos de los efectos que esta hormona tiene a largo plazo en el cuerpo del can.

Cortisol y obesidad en perros

Aunque no existan datos concretos y precisos, las investigaciones apuntan a que existe una fuerte relación entre los niveles altos de cortisol y la obesidad en perros. Se cree que en este efecto están involucradas otras hormonas, como las sexuales o la leptina (hormona de la saciedad). Es sabido que los perros esterilizados tienen cierta tendencia a la obesidad, debido a la falta de testosterona. Por ello, es muy probable que las causas sean multifactoriales.

Ansiedad en perros

En primer lugar, la propia ansiedad en sí ya aumenta seriamente los niveles de cortisol. Este aumento provoca más ansiedad, unido también a los niveles de adrenalina. Al final, todo acaba como un círculo vicioso difícil de romper.

La ansiedad en perros es una de las principales razones por las que los tutores visitan a los educadores caninos. En un problema serio que puede llegar a suponer el abandono del animal por parte de sus propietarios. Sin embargo, esta ansiedad tiene cura, siempre y cuando seamos pacientes y trabajemos con la mascota diariamente.

Debilitamiento del sistema inmune en perros

Tanto el estrés crónico como el agudo afectan al sistema inmune de los perros. Aunque en el segundo caso al poco tiempo todo vuelve a la normalidad, el estrés crónico puede deteriorar el sistema inmunológico de la mascota. Como consecuencia, se verá expuesta a más enfermedades e infecciones y su estado general de salud disminuirá.

Insomnio canino

Al igual que los seres humanos, los perros pueden tener problemas para dormir. Como dijimos al inicio, el cortisol está regulado por el reloj biológico, de forma que aumenta por la mañana, con la salida del sol. Si los niveles de cortisol se mantienen altos, el perro sufrirá problemas para dormir.

Esto derivará en complicaciones para mostrarse atento y receptivo a lo largo del día. Además, puede causar ansiedad, pérdida de autoestima, deterioro del autocontrol y, en definitiva, una posible depresión.

Un cachorro de perro estresado.

En el estrés está la clave

Como podemos ver, la clave para mantener los niveles de cortisol a raya es evitar la ansiedad y el estrés en el can. Para ello, podemos recurrir a una serie de actividades diarias que liberen energía, aportar enriquecimiento ambiental en el hogar para que el perro esté ocupado y permitir al animal tener su propio espacio en el que no sea molestado.

Por mucho que queramos a las mascotas, tenemos que tener en cuenta que son seres vivos autónomos que requieren de espacio e intimidad. Brindarles esta tranquilidad y una activación sensorial diaria será suficiente para que un perro no acumules estrés.

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