El demonio de Tasmania regresa a la Australia continental tras 3000 años

10 Octubre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el biólogo Samuel Sanchez
El demonio de Tasmania vuelve a Australia tras haber sido acorralado por diversos factores en una pequeña isla durante miles de años.

No todo son malas noticias en el mundo de la conservación, pues fuentes oficiales han hecho eco de la siguiente noticia en los últimos días: el demonio de Tasmania regresa a la Australia continental tras 3000 años.

Esta especie desapareció del continente australiano a mediados del Holoceno —la era geológica actual—. A pesar de que no se conocen en su totalidad las causas, el demonio de Tasmania se vio recluido a la isla de Tasmania, un reducido estado insular que pertenece al gobierno de Australia. Hasta ahora.

Esta noticia es una verdadera alegría para todos los ecólogos y conservacionistas del mundo, pues demuestra que, aunque sea en contadas ocasiones, el ser humano puede devolver la tierra que le ha quitado a los seres vivos.

Australia: la tierra perdida del demonio de Tasmania

El demonio de Tasmania (Sarcophilus harrisii) es un mamífero marsupial que pertenece a la familia Dasyuridae. Cabe destacar que es el marsupial carnívoro más grande del mundo,  pues su tamaño es similar al de un perro pequeño.

Más allá de sus características morfológicas, esta especie llama la atención por su supervivencia al límite. Durante miles de años el demonio de Tasmania vio reducida su área de distribución a la isla de Tasmania, un terreno de unos 68 000 kilómetros cuadrados situado frente a la costa sur del continente Australiano.

Además, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) considera que este marsupial está en peligro, pues calcula que en la actualidad no existen más de 15 000 individuos en libertad. ¿Cómo ha llegado a esta situación?

Un demonio de Tasmania enfadado.

Un declive poblacional continuo

A mediados del Pleistoceno, esta especie se repartía por todo el continente australiano, pero durante el Holoceno sus poblaciones se vieron reducidas a tres núcleos relictos en la isla de Tasmania.

Se desconocen las causas exactas de este exagerado declive, pero es conocido que este coincidió con la expansión de los dingos —una especie de lobo— y los aborígenes por el continente. No se sabe si fue la caza directa, la competencia interespecífica o una combinación de factores los que propiciaron su desaparición.

Aún así, el calvario del demonio de Tasmania no terminó al recluirse en la isla. Te mostramos dos eventos desastrosos para la especie:

  • Se observó un claro descenso poblacional en las primeras décadas del siglo XX. Se creía que era un animal diabólico y asesino y además tenía una buena piel —junto con los Ualabíes y zarigüeyas—, motivo por el cual se cazaron más de 900 000 especímenes en unos pocos años.
  • A pesar de empezar a considerarse una especie protegida en 1941, a mediados de los noventa se cazaban unos 10 000 individuos por año.
  • Además de esto, los demonios de Tasmania sufren un tipo único de cáncer facial. Se calcula que esta patología ha sido la causante de la disminución del 20 % al 80 % de las poblaciones en algunas áreas.

Como podemos observar, este feroz marsupial no ha tenido las cosas fáciles históricamente hablando. Además de la caza continuada a lo largo de los años, se ha tenido que enfrentar al único tipo de cáncer que se considera transmisible.

Buenas noticias para el demonio de Tasmania

Fuentes profesionales como la revista National Geographic subrayan la importancia de la noticia que te hemos adelantado anteriormente, pues se trata de una nueva oportunidad de supervivencia para la especie.

Gracias al ambicioso proyecto Devil comeback —impulsado por las organizaciones Aussie Ark, WildArk Global Wildlife conservation—, 26 demonios de Tasmania han sido liberados en el santuario natural de Barrington Tops.

Se trata de una reserva de unas 400 hectáreas de extensión, la cual se encuentra situada en el estado de Nueva Gales del sur. Más allá de la localización geográfica exacta, lo más importante es que el demonio de Tasmania ha vuelto al continente australiano.

Además, los esfuerzos para su conservación no terminan aquí. Tras el éxito de la primera reintroducción, las organizaciones ya nombradas planean integrar unos 40 individuos más en los próximos dos años. La esperanza es que este marsupial se asiente de nuevo en su ambiente originario.

Con esto no solo se busca la proliferación de la especie, sino lograr un ecosistema más balanceado y natural con depredadores autóctonos.

Un demonio de Tasmania gruñendo.

Como hemos podido ver, la reintroducción del demonio de Tasmania en el continente australiano no ha sido un milagro. Este plan ha supuesto décadas de esfuerzo para múltiples organizaciones, y sin ellas, seguramente estaríamos enfrentándonos a la extinción de la especie.

 

  • Tasmanian Devil, IUCN. Recogido a 9 de octubre en https://www.iucnredlist.org/fr/species/40540/10331066
  • El retorno del demonio de Tasmania a la Australia continental tras 3000 años https://www.nationalgeographic.com.es/naturaleza/retorno-demonio-tasmania-a-australia-continental-3000-anos-despues_15960