Conoce la dermatitis solar en mascotas

04 Septiembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la bioquímica Luz Eduviges Thomas-Romero
La dermatitis solar es la inflamación de la piel que ha sido expuesta a la radiación del sol. No es un problema exclusivamente humano, pues las mascotas lo sufren también.
 

Aunque tomar el sol es divertido, pecar por exceso no es saludable. La reacción cutánea a la exposición excesiva a estas radiaciones es lo que conocemos como dermatitis solar. En las mascotas, la intensidad de las lesiones cutáneas causadas dependerá del tiempo de exposición, el horario, clima, latitud y del grado de pigmentación de la piel del animal.

Es frecuente ver que, al igual que las personas, las mascotas disfrutan del sol. Aunque a muchos animales les gusta acostarse felices y sentirse tibios, sus tutores tienen la responsabilidad de mantenerlos a salvo. En este sentido, entender el alcance del daño de las quemaduras solares es el primer paso para prevenirlas.

¿Por qué daña el sol?

Antes de hablar de los perjuicios, cabe acotar que tomar baños de sol cortos y en el horario apropiado tiene efectos beneficiosos para las mascotas. Por otro lado, es importante conocer que, además de luz visible, el espectro solar contiene radiación infrarroja (IR) y ultravioleta (UV).

Las quemaduras solares en la piel resultan de la exposición a los rayos solares UV, que producen el daño de los queratinocitos.

Un dato clave a tener presente es que los efectos nocivos de la radiación UV son acumulativos. Por esta razón, el daño solar prolongado y repetido conduce a efectos progresivamente más serios.

Por otro lado, la presencia de melanina, el pigmento que hace oscura la piel, absorbe hasta el 45 % de los rayos UV y es la razón por la que ayuda a prevenir el daño solar.

 
Dermatitis solar en mascotas.

En la dermatitis solar se induce daño celular importante

Está comprobado que la radiación UV induce el daño oxidativo de las membranas celulares, mutaciones en el ADN y alteraciones en la síntesis de proteínas estructurales. Como resultado, se establece una reacción inflamatoria y la activación anormal de las células de la piel.

Al principio, la piel se vuelve áspera y enrojece, pero luego el tejido dañado se extiende como placas de piel gruesa. Si el daño ocurre repetidamente, es posible que aparezcan lesiones que progresen a cáncer de piel. Paulatinamente, pueden dar lugar a un carcinoma invasivo de células escamosas que se expande a los ganglios linfáticos.

¿Cómo reconocer las lesiones?

Por desgracia, la dermatitis solar a veces puede imitar a otras enfermedades de la piel, como alergias o pioderma. Por esta razón, es común no reconocer ni tratar las lesiones hasta que un daño irreversible o cáncer de piel se hayan desarrollado.

Es pertinente señalar que, aunque perros y gatos tienden a lamer cualquier área lesionada, el prurito o picor asociado con la dermatitis solar generalmente es mínimo, a diferencia de la dermatitis alérgica. También es posible que la piel sufra de manera simultánea una dermatitis solar y una alergia.

 

En la dermatitis, el pelaje blanco se vuelve irregular y la piel de debajo se pone roja e irritada. Si la mascota tiene parches de pelaje blanco y oscuro, en las zonas oscuras el pelaje es normal sin pérdida de cabello irregular y la piel de debajo no está inflamada. Así, al pasar los dedos por la piel, el tutor podrá palpar la diferencia en la textura, ya que el pelaje de color protege contra el sol.

Las lesiones aparecen en algunas zonas preferentes

El daño solar generalmente ocurre en áreas no pigmentadas de cabello fino como el flanco, vientre, las áreas inguinales y axilares, las orejas y la nariz, aunque también pueden aparecer en otras áreas. En mascotas que prefieren acostarse en un lado de su cuerpo, las lesiones pueden empeorar en el lado más expuesto.

La progresión del daño solar en la piel de las mascotas

La progresión del daño solar en la dermis del animal se presenta de la siguiente forma:

  • Los signos iniciales de la dermatitis solar son lesiones enrojecidas inflamadas, que pueden ser sensibles al tacto.
  • Si la piel sufre quemaduras solares repetidas, se producen foliculitis, unas lesiones de los folículos pilosos de los que nace el pelo, de ahí su nombre. Las lesiones pueden ser leves si son superficiales o de mayor gravedad si son profundas.
  • Con la exposición crónica al sol, las áreas dañadas se engrosan y cicatrizan en parches con comedones, erosiones, úlceras, costras y vías de drenaje. Es común la infección o pioderma bacteriana secundaria.
 
  • Esto puede sobrevenir en tumores de piel inducidos por el sol, como el carcinoma de células escamosas, el hemangioma y hemangiosarcoma cutáneo.

¿Qué animales están en mayor riesgo?

La dermatitis solar es un trastorno común en mascotas que habitan o veranean en climas cálidos y soleados. También puede afectar a los animales que viven en grandes altitudes o que pasan mucho tiempo al aire libre, incluso en zonas templadas.

En general, están en mayor riesgo los perros y gatos que sufren enfermedades o defectos genéticos que causan alopecia o adelgazamiento del pelaje. Este es el caso de los que sufren infestación de pulgas o infecciones por hongos.

También son vulnerables las mascotas con afecciones crónicas de la piel, como la dermatitis atópica. Además, la cirugía que deja áreas de la piel expuestas debido al recorte quirúrgico permite quemaduras solares si no están protegidas.

Los perros que padecen enfermedades autoinmunes deben someterse a un control cuidadoso de su exposición al sol debido al riesgo de empeorar las condiciones existentes. Las razas de perros con mayor sensibilidad a las quemaduras solares incluyen: Dogo Argentino, bulldog blanco, boxer blanco, dálmata, beagle y lebrel.

Diagnóstico de la dermatitis solar

En general, el diagnóstico de dermatitis se establece con los signos clínicos del paciente y al descartar otras causas de dermatitis, como infecciones fúngicas o bacterianas. Un motivo de sospecha es que las lesiones cutáneas no mejoren con la terapia empírica.

 

En definitiva, la toma de biopsia de piel y su examen histológico son las herramientas para diagnosticar la dermatitis solar que no cura y la neoplasia inducida por el sol. Es posible que se desarrolle una infección bacteriana secundaria, por lo cual se pueden indicar antibióticos sistémicos durante dos o tres semanas antes de tomar la biopsia.

En estos casos, es clave incluir un historial completo del animal, incluido el grado de exposición al sol, la distribución de las lesiones, la descripción clínica de lesiones, respuesta o falta de respuesta a terapias previas.

También es importante indicar los tratamientos de medicamentos actuales (incluidos los glucocorticoides) que podrían afectar los hallazgos histológicos. Se recomienda solicitar una descripción histológica completa y buscar la interpretación de un dermatólogo veterinario.

Tratamiento

Sin lugar a dudas, el mejor tratamiento para la dermatitis solar de las mascotas es la prevención. Es necesario divulgar adecuadamente a los tutores sobre la necesidad de evitar el sol desde una edad temprana. Es importante recalcar que ningún medicamento oral o tópico puede reemplazar la prevención de la exposición solar injuriosa.

Recomendaciones para evitar la dermatitis solar en mascotas

La principal recomendación es restringir la exposición al sol al mantener a las mascotas en el interior entre las nueve de la mañana y las tres de la tarde. Si alguna exposición al sol es inevitable, entonces se indica la aplicación tópica de un protector resistente al agua con alto factor de protección solar.

 

Es importante no usar productos para humanos, ya que tienen el óxido de zinc y ácido paraaminobenzoico (PABA), que pueden ser tóxico si el animal se lame. El protector solar solo para perros se puede comprar en muchos puntos de venta.

Los gatos también deben evitar el protector solar que contiene octisalato o acetilsalicilato, una sustancia similar a la aspirina que puede ser tóxica si se ingiere. De hecho, no hay filtros solares específicamente formulados y seguros para los gatos.

Los trajes de sol para perros e incluso una camiseta son mejores que nada. Los agujeros para las piernas se pueden cortar para que la barriga y la espalda estén bien cubiertas. Desafortunadamente, esto dejará las piernas vulnerables.

Un perro descansando bajo una mesa.

Como podemos ver, la dermatitis solar es una enfermedad de difícil diagnóstico y tratamiento una vez se presenta. Por ello, la prevención siempre será la mejor aliada para evitar este tipo de problemas dérmicos en la mascota.