Dibujar animales extintos para no olvidarlos

07 Abril, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la bióloga Elsa M. de Arribas
Para evitar que caigan en el olvido, muchos científicos, influentes y aficionados se han volcado a la tarea de dibujar animales extintos. De hecho, esta buena iniciativa ha sido llevada a cabo incluso por organizaciones sin ánimo de lucro.
 

Cuando nos ponemos a dibujar, podemos relajar la mente, desarrollar la creatividad y dejar volar la imaginación allí donde queramos. Sin embargo, estos no son los únicos beneficios que podemos obtener de esta bonita actividad.

Al dibujar también podemos evitar que los seres vivos que han caminado sobre la tierra caigan el olvido. Por ello, han habido personas que se han dedicado a plasmar en papel (y en digital, por supuesto) animales extintos, para mantenerlos en la memoria colectiva.

A continuación te comentaremos más sobre esta actividad y lo bien recibida que resulta entre aficionados a la fauna y expertos de diversas áreas.

Dibujar animales extintos, una gran idea

A la hora de dibujar animales extintos, los primeros que nos pueden venir a la mente son los dinosaurios. Grandes, temibles y fascinantes, estos animales no dejan de sumar interesados en todo el mundo. Sobre todo por la difusión que tienen novelas, películas y videojuegos como los de la saga de Jurassic Park (Parque jurásico).

Ilustración de un oviraptor.
Oviraptor | Fuente: Francesc Gascó. (El Pakozoico).

Sin embargo, no solo se han dibujado dinosaurios. También se han dibujado invertebrados, mamíferos, insectos y muchas otras especies extintas, por varias razones.

 

Por ejemplo, hubieron especies que no llegaron a ser demasiado fotografiadas y que, gracias a los dibujos, pueden volver a «cobrar vida» en cierta forma. 

Veamos a continuación algunas especies que no se dejan de dibujar, dentro y fuera del ámbito científico.

El dodo, un ave muy retratada

Sin duda, una de las especies extintas más conocidas es el dodo (Raphus cucullatus). Sin embargo, la mayoría de la información disponible deriva de leyendas e ilustraciones que, según los expertos, podrían no concordar del todo con la realidad.

Uno de los pocos datos confirmados es su origen: se sabe que el dodo fue un ave procedente de la isla Mauricio, en el océano Índico. Se cree que era de gran tamaño, pero que no podía volar, debido al pequeño tamaño de sus alas.

Se cree que la causa de su extinción fueron los seres humanos, dado que en menos de 100 años el ser humano provocó su desaparición. Esto pudo deberse a que el dodo era un ave muy dócil y que carecía de mecanismos defensivos.

Comportamiento del dodo

El último avistamiento registrado fue en el año 1662, aunque se estima que la desaparición definitiva fue en el año 1690.

 

El mamut

Tanto por las representaciones rupestres del Paleolítico como por su presencia en el registro fósil, el mamut es un animal muy famoso. Asimismo, películas animadas como Ice Age han permitido que este y otros animales extintos sean descubiertos por los más pequeños.

Dentro de las diferentes especies, el mamut lanudo ((Mammuthus primigenius) es el más representado. Este mamífero relacionado con los elefantes, se caracterizaba por su largo y grueso pelaje lanudo, que les permitía adaptarse a las temperaturas.

En la extinción de los mamuts intervinieron varios factores, como el cambio climático y la presión humana. El aumento de las temperaturas junto con la falta de agua y la caza indiscriminada por parte de los humanos derivó en su desaparición.

Se cree que todas las especies de mamuts desaparecieron al final de la edad de hielo. Sin embargo, se encontraron evidencias de la supervivencia de dos poblaciones de mamuts en Alaska y Siberia hasta hace 9000 años.

El bucardo

Este herbívoro, originario de los Pirineos, corresponde a la subespecie de cabra montés (Capra pyrenaica pyrenaica). Se diferenciaba del resto de cabras por el grosor y largura de su pelaje, mayor que el de las otras dos subespecies.

En la primera mitad del siglo XX se iba a declarar al bucardo como especie extinta, cuando se descubrieron unos pocos ejemplares en el Parque de Ordesa. Entonces, se intentó recuperar, aplicando técnicas como la hibridación o la clonación, pero no surtieron efecto.

 

El bucardo estuvo en peligro de extinción durante todo el siglo XX, y, pese a que se intentó revertir la situación, no fue posible.El descenso tan drástico del número de ejemplares fue la caza desproporcionada, que finalmente derivó en su extinción.

El moa

Los moas constituían una familia de aves no voladoras, procedentes de Nueva Zelanda. Esta familia estaba formada por especies de tamaños similares a una gallina o que superaban los tres metros de altura.

Surgieron hace más de 90 millones de años, en el periodo cretácico, y se cree que llegaron a vivir relativamente tranquilas en las islas. Asimismo, se considera que estas aves no estuvieron expuestas a grandes depredadores hasta la llegada de los cazadores maoríes.

Así pues, la acción humana contra esta especie se centró en dos factores diferentes: la caza y la introducción de nuevos depredadores. Estos factores, unidos a la madurez sexual tardía de estas aves, derivó en su desaparición.

Ilustración del pájaro moa.

Dibujar ayuda a viajar en el tiempo

La extinción de diferentes especies es un gran problema para el ecosistema a nivel global. Aunque pueda creerse que la desaparición de una especie solo afecta a la misma, en realidad deriva en efectos para todos los habitantes de la tierra.

 

Cabe destacar que la extinción no solo ha ocurrido en especies animales tan antiguos como los dinosaurios, sino a muchos seres vivos más actuales, incluyendo varias especies vegetales.

Actualmente, existe una organización sin ánimo de lucro, Artimalia, que se enfoca en mantener una memoria de las especies desaparecidas. Su objetivo es «dibujar especies para que no se borren», permaneciendo así en el recuerdo colectivo.

Como hemos podido ver, casi siempre solemos entender el dibujo como una actividad recreativa, que ayuda sobre todo a despejar la mente y a desarrollar la creatividad. Sin embargo, hay caso en los que puede ser valiosa, más allá de estos aspectos. El dibujo también puede estar al servicio de la memoria.