El insecto hoja: ¿cripsis o mimetismo?

29 Mayo, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el biólogo Samuel Sanchez
El insecto hoja es el ejemplo perfecto de un fenómeno denominado cripsis, en el que los animales se vuelven prácticamente invisibles en el entorno.

Cuando observamos a un animal que se camufla con su entorno, a todos nos viene a la mente directamente el concepto del mimetismo. Hay múltiples ejemplos de ello en la naturaleza ¿verdad? Insectos palo, polillas con colores marrones imitando a la corteza de los árboles y otros muchos. Pero, quizá no estemos utilizando el término del todo bien. Vamos a abarcar este debate del lenguaje con la cripsis del insecto hoja.

¿Cripsis o mimetismo?

Antes de introducir a este fascinante invertebrado, es necesario delimitar la definición de ambos términos:

  • El mimetismo es la habilidad que poseen ciertos seres vivos para parecerse a otros animales. Esto puede otorgarles diversos beneficios, desde la evasión de depredadores a una mayor facilidad de caza.
  • La cripsis es la capacidad de ciertos animales de pasar inadvertidos en el medio en el que se encuentran.

Así pues, cuando una serpiente falsa coral se asemeja a otra especie muy venenosa estamos hablando de un tipo de mimetismo, pero cuando abordamos la capacidad del insecto hoja de simular el follaje, estamos ante un fenómeno de cripsis.

Estos términos son tan parecidos que pueden generar confusión, y por ello vamos a ejemplificar sus diferencias con el ejemplo del insecto hoja.

El fascinante mundo del insecto hoja

Los fílidos o insectos hoja son una serie de invertebrados pertenecientes al orden de los fásmidos (insectos palo y afines), y se caracterizan por representar el máximo nivel posible de cripsis en el entorno natural. La forma de su cuerpo, su coloración, e incluso su comportamiento imitan a la perfección al follaje en el que viven.

A continuación, te presentamos algunas de las características del género Phyllium:

  • Como su propio nombre indica, sus cuerpos imitan a una hoja a la perfección: presentan un aspecto redondeado y aplanado en el abdomen, y su pequeña cabeza se asemeja a la base foliar.
  • El nivel de imitación es tal que las terminaciones nerviosas de las alas de este insecto representan a la perfección el sistema de irrigación de una hoja.
  • Su pigmentación puede variar en función de la humedad ambiental, mostrando colores verdes, amarillentos, o marrones según el lugar de procedencia.
  • Presentan un claro dimorfismo sexual, pues los machos son más esbeltos, tienen las antenas más desarrolladas y las alas ocupan una mayor proporción de su cuerpo. Esto tiene un claro sentido biológico, pues en algunos casos tienen que volar para poder buscar hembras y reproducirse.
  • Son estrictamente herbívoros, y solo se alimentan de las hojas de ciertas plantas.
Insecto hoja hembra.

Toda una vida de engaño

Hemos elegido a este orden de insectos pues representan perfectamente la diferencia entre cripsis y mímesis. Veámoslo con un ejemplo:

El insecto hoja espinoso Extatosoma tiaratum, pariente cercano del aquí mencionado, muestra un comportamiento fascinante en sus etapas más juveniles:

  • Las ninfas recién salidas del huevo miden menos de un centímetro, y se encuentran completamente desvalidas ante los peligros de la naturaleza.
  • Por ello, optan por una técnica basada en el mimetismo: se asemejan tanto morfológica como comportamentalmente a las hormigas, pues existen muy pocos animales adaptados a utilizarlas como fuente de alimento (mirmecófagos)
  • Imitando a estos insectos menos apetecibles, maximizan sus posibilidades de supervivencia.
Ninfa de extatosoma
Las ninfas del género Extatosoma son prácticamente iguales a una hormiga.

Esperamos que hayáis podido observar la diferencia clave entre la táctica disuasoria del género Phyllium y del género Extatosoma. Los insectos hoja del primer género son crípticos, pues se asemejan a las hojas en las que habitan, mientras que los segundos son miméticos, pues se parecen a otro animal.

Diversas tácticas, un mismo fin

De todas formas, nos encontramos ante una confusión del lenguaje más anecdótica que otra cosa, pues al final, tanto cripsis como mimetismo tienen la misma función en estos animales: la evasión de depredadores.

Más importante que la designación de los procesos naturales es su comprensión, y el significado evolutivo de estos engaños es claro. El único arma que presentan estos seres vivos es su capacidad de pasar inadvertidos, y por ello, tanto su cuerpo, como sus hábitos, como su comportamiento se han adaptado a esta estrategia.