¿Es cierto que los tiburones no enferman?

20 Agosto, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la bioquímica Luz Eduviges Thomas-Romero
Por increíbles que sean, es falso que los tiburones no enferman. Al igual que cualquier otro animal, son susceptibles a parásitos y diversas enfermedades, incluyendo el cáncer.

Existen muchas razones para sentir fascinación por los escualos. Sin embargo, la creencia de que los tiburones no enferman no está en la lista. Para apreciar a estos titanes marinos, debemos acercarnos a su maravillosa biología.

Lo primero es saber que los tiburones han existido en este mundo desde mucho antes de la Era de los Dinosaurios. De hecho, su registro evolutivo se remonta alrededor de hace 450 millones de años. Por lo tanto, estas criaturas poseen adaptaciones que han permitido su supervivencia donde muchos otros no lo lograron.

Uno de sus rasgos más llamativos, que comparten con sus parientes las rayas, es que no tienen un solo hueso en sus cuerpos. Sus esqueletos están compuestos completamente de cartílago.Además, un tiburón puede producir más de 30 000 dientes a lo largo de su vida. Así, cuando un diente se desgasta, se cae y es reemplazado por otro de las filas posteriores.

Es un mito que los tiburones no enferman

El mito que los tiburones no enferman se alimenta de las redes sociales, pues es común leer que estos son los únicos animales que nunca se enferman o  incluso son inmunes a todas las enfermedades conocidas, incluido el cáncer.

A principio de los años noventa se hizo famoso un libro no científico que «revelaba» cómo el cartílago de tiburón podría salvar pacientes de cáncer. Aunque el documento no afirmaba que los tiburones nunca contraen cáncer, sí argumentaba la rara aparición de tumores sólidos en ellos.

Las supuestas propiedades milagrosas del uso del cartílago de tiburón en cáncer

Lo primero para entender estos argumentos es el concepto de angiogénesis. Esta palabra refiere al proceso por el cual se desarrollan vasos sanguíneos nuevos a partir de la vasculatura ya presente. Así, la angiogénesis es la formación nuevos capilares en los tejidos.

Por otro lado, es común que ocurra angiogénesis en muchos tipos de tumores y se asocia al crecimiento tumoral.  Además, en el cartílago no hay vasos sanguíneos, es decir, es avascular.

Muy rara vez se ve el desarrollo de tumores malignos que impliquen cartílago. Por tales razones, el mercado de productos alternativos considera al cartílago una fuente de compuestos antiangiogénicos.

Aletas de tiburón en el mercado.

La ciencia refuta el mito que los tiburones no enferman

Contrario a la creencia popular, es incuestionable el hecho de que los tiburones padecen diversas enfermedades. Sin duda, reportes científicos registraron la incidencia de cáncer en tiburones, incluidos los condromas (cánceres del cartílago).

Hasta ahora, se han documentado tumores en al menos 23 especies de tiburones. Es posible que los reportes de casos aumenten a medida que incremente la investigación dirigida sobre el cáncer en los escualos.

Cabe señalar que si bien el cartílago puede tener propiedades antiangiogénicas, no se ha demostrado su efectividad como tratamiento. Es decir, la ingestión oral de cartílago de tiburón en polvo no reporta efectos preventivos ante la aparición de tumores cancerígenos.

El cartílago de tiburón no sirve en la terapia del cáncer

Cabe señalar que un compuesto llamado Neovastat, extraído del cartílago de tiburón, se evaluó en combinación con quimioterapia en ensayo clínico en  fase III para el cáncer de pulmón. Sin embargo, luego de más de seis años de seguimiento, el ensayo se cerró debido a la falta de eficacia terapéutica.

La misma suerte tuvo el ensayo clínico en Fase II para el carcinoma de células renales refractario. Lo mismo ha sucedido en ensayos con pacientes con cáncer de mama y de colon.

En ninguno de estos estudios hubo mejoría en la supervivencia general en ellos. A pesar de estos resultados negativos en cáncer, el mercado ahora trata de asociarlos al tratamiento de enfermedades como la psoriasis.

A pesar que ningún estudio ha demostrado que el cartílago de tiburón sea un tratamiento eficaz, la demanda del cartílago ha ayudado a diezmar las poblaciones de estos animales.

La importancia de los tiburones en el ecosistema marino

Según un estudio de 2013, los seres humanos matan alrededor de 100 millones de tiburones cada año. Cabe acotar que la sobrepesca de estos animales se debe a las demandas de su carne, aceite de hígado, cartílago y valiosas aletas. A menudo, la aleta se corta de tiburones vivos, para usarla en la sopa de aleta de tiburón, un manjar asiático antiguo y preciado.

Es importante señalar que el agotamiento de las poblaciones de tiburones es preocupante porque, como depredadores ápice, ayudan a equilibrar los ecosistemas en los océanos del mundo. Si no tenemos suficientes de estos depredadores, se producen cambios en cascada en el ecosistema, que impactan hasta a las plantas marinas.

Progresivamente, organizaciones como la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), alargan la lista de especies de tiburones con protección comercial. Sin embargo, estas iniciativas pueden llegar tarde.

La reproducción del tiburón es variada y compleja

Según la especie, los tiburones se reproducen de tres maneras:

  1. Oviparidad: ponen huevos y los depositan en un lugar seguro para incubar.
  2. Viviparidad: nacen los tiburones vivos directamente.
  3. Ovoviviparidad: llevan a sus crías en sacos de huevos que eclosionan en el útero, se desarrollan en el cuerpo de la madre y nacen como tiburones vivos. Esta última es una combinación de las dos primeras estrategias.

Además, la duración de la gestación varía con la especie del tiburón, pudiendo durar entre 5 a 42 meses. Además, la camada puede tener entre dos (vivíparos) y 100 (ovíparos) crías. La principal consecuencia de los periodos de gestación muy largos es que las especies de tiburón vulnerables se recuperan en número muy lentamente.

Dado que los tiburones tienen tasas de reproducción y crecimiento lentas, puede ser difícil para sus poblaciones recuperarse de las grandes pérdidas.

La afirmación de que los tiburones no enferman es un mito.

Conservación y conocimiento

La sociedad es una maquinaria que puede dictar el patrón de comportamiento de un paciente, el tipo de tratamiento que busca y el que finalmente toma. Por tanto, es necesario ponderar que las creencias sociales falsas crean obstáculos insuperables.

Es importante tener en cuenta que la información que obtenemos por internet y los medios impresos en su mayoría no está regulada y puede presentar puntos de vista extremos que agravan problemas ya presentes. Desde luego, el comercio de materiales procedentes del tiburón para combatir el cáncer es un claro ejemplo de ignorancia humana.

  • Ostrander, G. K., Cheng, K. C., Wolf, J. C., & Wolfe, M. J. (2004). Shark cartilage, cancer and the growing threat of pseudoscience. Cancer research, 64(23), 8485-8491. https://cancerres.aacrjournals.org/content/64/23/8485
  • Mehta, P., Bhajoni, P., & Mehta, S. (2016). Fighting cancer through an informed society. Journal of Social Health and Diabetes, 4(2), 57-66.  https://d-nb.info/1183549881/34
  • Borucinska, J. D., Schmidt, B., Tolisano, J., & Woodward, D. (2008). Molecular markers of cancer in cartilaginous fish: immunocytochemical study of PCNA, p‐53, myc and ras expression in neoplastic and hyperplastic tissues from free ranging blue sharks, Prionace glauca (L.). Journal of fish diseases, 31(2), 107-115.
  • Robbins, R., Bruce, B., & Fox, A. (2014). First reports of proliferative lesions in the great white shark, Carcharodon carcharias L., and bronze whaler shark, Carcharhinus brachyurus Günther. Journal of fish diseases, 37(11), 997-1000. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1111/jfd.12203
  • Ernst, E. (2006). Why there will never be an alternative cancer cure. Anti-cancer drugs, 17(9), 1023-1024. https://journals.lww.com/anti-cancerdrugs/Citation/2006/10000/Why_there_will_never_be_an_alternative_cancer_cure.3.aspx
  • Criscitiello, M. F. (2014). What the shark immune system can and cannot provide for the expanding design landscape of immunotherapy. Expert opinion on drug discovery, 9(7), 725-739. https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1517/17460441.2014.920818
  • Henningsen, A. D., Smale, M. A. L. C. O. L. M., Garner, R., & Kinnunen, N. I. N. O. (2004). Reproduction, embryonic development, and reproductive physiology of elasmobranchs. The elasmobranch husbandry manual: captive care of sharks, rays and their relatives. Biological Survey, Ohio, 227-236. http://www.academia.edu/download/54676898/Elasmobranch_Husbandry_Manual_1.pdf#page=235
  • Borucinska, J. D., Harshbarger, J. C., & Bogicevic, T. (2003). Hepatic cholangiocarcinoma and testicular mesothelioma in a wild‐caught blue shark, Prionace glauca (L.). Journal of Fish Diseases, 26(1), 43-49.
  • Lu, C., Lee, J. J., Komaki, R., Herbst, R. S., Feng, L., Evans, W. K., Choy, H., Desjardins, P., Esparaz, B. T., Truong, M. T., Saxman, S., Kelaghan, J., Bleyer, A., & Fisch, M. J. (2010). Chemoradiotherapy with or without AE-941 in stage III non-small cell lung cancer: a randomized phase III trial. Journal of the National Cancer Institute, 102(12), 859–865. https://doi.org/10.1093/jnci/djq179
  • Batist, F. Patenaude, P. Champagne, D. Croteau, C. Levinton, C. Hariton, B. Escudier, E. Dupont (2002). Neovastat (AE-941) in refractory renal cell carcinoma patients: report of a phase II trial with two dose levels Ann. Oncol., 13 (8), pp. 1259-1263. https://europepmc.org/article/med/12181250
  • Loprinzi CL, Levitt R, Barton DL, Sloan JA, Atherton PJ, Smith DJ et al. (2005). North Central Cancer Treatment Group. Evaluation of shark cartilage in patients with advanced cancer: a North Central Cancer Treatment Group trial. Cancer 104(1):176.