¿Cómo manejar la incontinencia urinaria en perros mayores?

18 Junio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la bioquímica Luz Eduviges Thomas-Romero
A medida que tu perro envejece, notarás cambios físicos, de conducta y de personalidad. La incontinencia urinaria en perros mayores es de ocurrencia común, y es importante que te sientas seguro a la hora de atenderla.
 

No todas las familias están preparadas para sobrellevar la incontinencia urinaria en perros mayores, de allí la importancia de informarse oportunamente. Los perros pasan por muchos cambios a medida que envejecen, y estos a menudo incluyen problemas de salud asociados a la madurez. Uno de ellos es la incontinencia urinaria, que se define como la incapacidad para controlar la eliminación de orina.

A la hora de afrontar esta condición, es importante tener en cuenta que este es un problema tan frustrante para él perro como para sus tutores, y que jamás cabe el castigo o la reprimenda como solución.

Los tutores del perro con incontinencia no deben olvidar que él no lo hace a propósito, sino porque no puede controlar estas funciones

Si tu perro mayor es incontinente, presentará fugas de orina mientras duerme y goteo al caminar. También, podrás notar puntos húmedos en la ropa de cama y que él mismo tenga olor de orina.

Entender la incontinencia en perros mayores

Al detectar episodios de incontinencia, lo primero es descartar problemas graves de salud. Lo primero es contactar con el veterinario para un chequeo.

Los perros mayores deben ver al veterinario con más frecuencia que los más jóvenes; a menudo se recomiendan exámenes dos veces al año. Este especialista probablemente querrá analizar la orina y la sangre del perro.

Al igual que en los humanos, la incontinencia urinaria en canes mayores obedece a las disminución física que acompaña al envejecimiento, que incluye un importante desequilibrio hormonal. Cuando los perros envejecen, los músculos se debilitan y el control nervioso sobre diferentes partes del cuerpo puede disminuir.

 

Esto significa que la incontinencia puede ser causada por un simple envejecimiento de los músculos alrededor del sistema urinario y la falta de control neuronal sobre ellos.

La incontinencia urinaria en perros mayores es común.

Causas y tratamientos de la incontinencia urinaria

1. De origen hormonal

Debido a que la causa de la incontinencia urinaria es a menudo una deficiencia hormonal, suele tratarse con reemplazos con hormonas o sustitutos. En los niveles mínimos utilizados para tratar la incontinencia en perros, los efectos secundarios son muy raros.

Los canes con incontinencia sensible a hormonas deberán seguir tomando ese medicamento por el resto de sus vidas. Existen otros tratamientos que fortalecen el esfínter uretral, el cual controla el flujo de orina.

La cirugía también puede ser una opción si la medicación sola no funciona. Las inyecciones de colágeno, una terapia más nueva para la incontinencia, parecen tener resultados prometedores.

Es importante resaltar que en perras esterilizadas (en la que la incontinencia aparece después de la cirugía) es muy tentador ignorar otras posibles causas. Si en un perro la incontinencia no responde a la terapia hormonal, o cuando hay razones para sospechar, es importante descartar otras patologías.

 

2. De origen no hormonal

Los problemas subyacentes también pueden causar incontinencia, incluida la inflamación del sistema urinario y la cistitis, una infección, o el desarrollo de ‘cálculos’ (llamados urolitiasis).

Las enfermedades generales como la diabetes, artritis o los trastornos neurológicos también pueden causar incontinencia. Por esto, es importante llevar al perro al veterinario tan pronto como se note un cambio en su comportamiento relacionado con la micción.

El tratamiento dependerá de su causa subyacente que se haya determinado. En casos de incontinencia debido a cálculos en la vejiga, un disco sobresaliente o una anomalía congénita, se puede recomendar la cirugía.

¿La incontinencia tiene igual incidencia en todas las razas?

Las estadísticas señalan que las hembras son más propensas a desarrollar incontinencia que los machos. Además, algunas razas grandes tienen una mayor predisposición a padecer este problema.

Así, se conoce que las razas irish setter boxer, doberman, rottweiler, schnauzer gigante, weimaraner, gran danés y pastor alemán tienen alta probabilidad de desarrollar incontinencia en la vejez.

Las cifras indican que entre la población de perras hembras, 1 de cada 3 padecerá incontinencia si cumplen con estas dos variables: haber sido esterilizadas y pesar mas de 20 kilogramos. Por el contrario, en razas pequeñas, la incidencia es de menos del 10 %.

La obesidad puede aumentar la probabilidad de incontinencia, particularmente en perras esterilizadas. Se cree que el peso de la grasa alrededor del sistema urinario tiene un efecto mecánico en la función muscular, provocando la incontinencia

 
Enseñar a hacer pis a tu perro.

¿Cómo puedes ayudar?

  • Aumenta la frecuencia de caminatas y pausas para ir al baño. Saca a tu perro inmediatamente después de comer, beber y despertarse. Es similar a la manera en que tratas a un cachorro.
  • Coloca cubiertas impermeables en las camas para perros y otros lugares donde duerme el can.
  • Limpia bien las áreas sucias con un limpiador enzimático para evitar que, la próxima vez, tu perro sea atraído a esa área para la micción.
  • Coloca las servilletas para cachorros en áreas de fácil acceso para que tu perro pueda obtener alivio más rápido.
  • En casos severos, ponle pañales para perros. Solo asegúrate de cambiarlos con frecuencia para evitar irritaciones e infecciones de la piel.
  • Lava el área genital de tu perro con frecuencia para evitar olores, irritaciones e infecciones.

Indudablemente, puede ser difícil lidiar con la incontinencia urinaria en perros mayores, pero el animal merece vivir sus años dorados lo más cómodamente posible.

En las primeras etapas de la incontinencia, es una buena idea dejar que el perro vaya al baño con más frecuencia de lo habitual. El veterinario también puede sugerir cambios en el estilo de vida, como alentar al can a ser más activo.

 

Lo importante es que los tutores de perros mayores tengan claro que al observar cambios en el comportamiento al orinar, no deben pensar que no se puede hacer nada. La recomendación es hacer una cita con el veterinario, que podrá asesorar sobre el mejor curso de acción.

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