Ocho enfermedades comunes en gatos mayores

24 Junio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la bioquímica Luz Eduviges Thomas-Romero
Los gatos son excelentes para enmascarar la enfermedad, y los más ancianos no son una excepción. Idealmente, debes trabajar en conjunto con tu veterinario para mantener a tu gato en las mejores condiciones posibles.

Los gatos mayores requieren atención veterinaria regular. En general, todos los felinos deben ser examinados por un especialista al menos una vez al año. Sin embargo, la recomendación para los gatos mayores es hacerlo cada seis meses.

Estas visitas veterinarias son la mejor manera de mantenerte al tanto de la salud de la mascota, pues la mayoría de las enfermedades son más fáciles de tratar si se diagnostican temprano.

Ten presente que el diagnóstico y el tratamiento tempranos pueden extender la vida de tu gato y contribuir significativamente a su calidad. Aquí te mostramos algunas de las condiciones que tu veterinario vigilará a medida que el gato envejezca.

1. Cáncer: padecimiento importante en gatos mayores

Es una de las principales causas de muerte en gatos mayores, y la leucemia, el linfosarcoma, el carcinoma de células escamosas y el cáncer de mama son los tipos más comunes.

Las señales de advertencia dependen del tipo de cáncer, pero pueden incluir un bulto nuevo bajo la piel del animal, llagas, pérdida de peso, letargo y vómitos.

2. Enfermedad renal crónica

La enfermedad que afecta a los riñones es una afección común en los gatos mayores. Recuerda que los riñones actúan como un sistema de filtro, eliminando por la orina muchos de los productos de desecho producidos por el cuerpo de tu gato.

Cuando los riñones están dañados, los productos de desecho ya no se filtran de manera efectiva. Puedes observar síntomas como aumento de la sed, aumento del volumen de orina, pérdida de peso, falta de apetito y vómitos, entre otros.

Los gatos mayores y las enfermedades.

3. Enfermedades cardíacas

Los signos de este tipo de patologías incluyen dificultad para respirar, tos, pérdida de apetito, letargo y, en el caso de un coágulo de sangre, debilidad de las extremidades posteriores.

Hay muchos tipos diferentes de enfermedades del corazón. Una de las más frecuentes en los gatos es la miocardiopatía, una patología del músculo cardíaco. También se pueden observar enfermedades valvulares degenerativas y otros tipos de afecciones cardíacas en el animal con la edad.

4. Diabetes mellitus

Esta enfermedad es causada por la incapacidad del cuerpo para producir un nivel suficiente de insulina (tipo uno) o usar insulina eficientemente (tipo dos).

La diabetes tipo dos es más común en gatos que en perros, y parece afectar a los machos con más frecuencia, especialmente si son obesos.

5. Hipertiroidismo

El hipertiroidismo es una enfermedad de la glándula tiroides en la que se producen cantidades excesivas de hormona tiroidea.

Esta cantidad hormonal excesiva tiene varios efectos diferentes en tu gato. Los signos incluyen pérdida de peso, aumento de la sed y la micción, cambios (generalmente aumento) en el apetito, vómitos, diarrea e hiperactividad.

6. La disfunción cognitiva

Esta enfermedad es similar al Alzheimer humano, y se observa en algunos gatos mayores. La degeneración con el tiempo de los componentes del sistema nervioso generan este tipo de cuadros clínicos.

Los signos de la disfunción cognitiva incluyen deambular sin rumbo, maullidos excesivos, confusión y desorientación. Aunque no existe una cura para la disfunción cognitiva, el veterinario puede ayudar a reducir los signos de la afección con suplementos o medicamentos.

7. Enfermedad dental

No hace falta decir que la enfermedad dental puede ser un problema grave para los gatos mayores. La falta de higiene y la presencia de patógenos en la boca presentan un cuadro clínico doloroso, que puede afectar el apetito de tu gato y causar una pérdida de peso en él.

8. Artritis

Desafortunadamente, los síntomas de la artritis a menudo se confunden con cambios de envejecimiento ‘normales’. Los gatos artríticos se vuelven menos activos, duermen más, y es posible que ya no puedan acceder a las superficies elevadas de la casa.

Sin embargo, el dolor asociado con la artritis puede alterar significativamente la calidad de vida de su gato si no se trata por un especialista.

Un gato mayor siendo cuidado.

En suma, debes tener presente que los gatos mayores pueden sufrir de más de una enfermedad al mismo tiempo. Si tu gato debe luchar con varias patologías diferentes, se dificulta el diagnóstico y el tratamiento. Es por ello que es necesario ir abordando cada una de ellas cuanto antes.

No asumas que, como tutor de un gato, siempre podrás saber cuándo está enfermo. Ineludiblemente, es necesario llevar a los gatos mayores regularmente al veterinario.