Los orígenes de un perro según sus orejas

15 Agosto, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la bioquímica Luz Eduviges Thomas-Romero
La forma de las orejas es un rasgo importante en los estándares de las razas caninas y claramente ha estado bajo una fuerte selección artificial, pero ¿se puede vislumbrar cuáles son los orígenes de un perro según sus orejas?

Los perros vienen en una amplia gama de formas y tamaños. Es difícil imaginar que un gran danés y un pequeño caniche sean de la misma especie. Sin embargo, son genéticamente idénticos y con las mismas características anatómicas. Pero ¿se pueden deducir los orígenes de un perro según sus orejas?

Es evidente que las orejas de un perro son unas de las partes más notables de su anatomía. Además de su función sensorial, expresan buena parte del carácter y personalidad del can. A continuación, te revelamos todos los secretos de estas estructuras sensoriales tan fascinantes.

Los orígenes de un perro han sido estudiados

Los lobos grises y los perros descienden de una especie de lobo extinta hace unos 15 000 a 40 000 años. Existe un acuerdo científico general sobre ese punto, pero abundan las controversias sobre dónde se inició la domesticación.

El suceso no es trivial: dónde un animal inicialmente temido se convirtió por primera vez en el compañero doméstico más cercano al ser humano. Los estudios genéticos han identificado evidencia en diversos lugares, desde el sur de China hasta Mongolia y Europa.

A partir de estos hallazgos ha surgido la hipótesis de que el perro pudo haber sido domesticado, a partir del lobo, más de una vez en lugares distintos.

Un perro saltando enseñando las orejas.

La mano del hombre en la conformación de razas caninas

Los seres humanos han jugado un papel importante en la creación de razas de perros que satisfacen necesidades sociales distintas. Haciendo uso de una rudimentaria ingeniería genética, los perros fueron criados para acentuar un conjunto de rasgos específicos, por selección artificial.

Estos procesos han dejado impactos en los patrones de variación genética. También han resultado en una mayor incidencia de mutaciones perjudiciales, así como una alta prevalencia de enfermedades hereditarias, que varía específicamente entre las razas de perros.

Aparentemente, la mano del hombre también ha jugado un papel menos directo en el aspecto del perro moderno. Los científicos, a partir de la comparación de la morfología de animales domésticos con sus contrapartes salvajes, han postulado la teoría del “síndrome de domesticación”.

En los últimos cientos de años, se formaron una gran variedad de razas a partir del conjunto ancestral de genes de perros. Según esta teoría, los animales sometidos a domesticación sufren cambios morfológicos que incluyen la aparición de orejas caídas.

De los orígenes de un perro a su tipología

Según indicios obtenidos de restos fósiles, al comienzo de la Edad del Bronce (alrededor de 4500 a. C.) ya existían cinco tipos distintos de perros. Tales fueron:

  • Los mastines.
  • Los perros tipo lobo.
  • Perros de caza (como el Saluki o el galgo).
  • Los perros de muestra (pointers).
  • Pastores.

Si bien muchas razas son extremadamente antiguas, la mayoría se han desarrollado recientemente sobre el siglo XIX.

Forma de las orejas de perro

Las razas tempranas tenían orejas erectas y hocicos puntiagudos o en forma de cuña, similares a las razas del norte comunes hoy en día. En la actualidad, las orejas de los perros tienen muchas formas diferentes: pequeñas, largas, anchas o en forma de V, pero generalmente se clasifican en tres grupos principales:

  1. Flexibles o caídas (por ejemplo, perros en el grupo de sabuesos como el Dachshund),
  2. Erguidas (por ejemplo, West Highland White Terrier, Pinscher o Yorkshire terrier, Pastor alemán o husky siberiano)
  3. Semierguidas (Por ejemplo, el perro pastor Collie o Shetland).

Existen listas de razas caninas que ilustran cada una de estas tres formas de orejas.

¿Dicta la genética la forma de las orejas del perro?

Varios estudios científicos han identificado una región en el cromosoma 10 que posee altos niveles de diferenciación genética entre las razas de perros. Esta región de ADN parece estar asociada con la masa corporal y la forma de las orejas.

Según estos estudios, esta región cromosomal contiene variantes genéticas que afectan el tipo de oreja y la masa corporal. Así, los expertos sugieren que pequeñas mutaciones sean responsables de estos rasgos.

Otra investigación reciente analizó un catálogo de genomas caninos de 1417 perros correspondiente a 193 razas y 9 cánidos salvajes. En este estudio se indagó por genes que determinaran la forma y el tamaño de las orejas caninas.

Los autores discriminaron entre razas con orejas erguidas (101 perros) y caídas (113 perros) e identificaron una asociación significativa entre la presencia de un gen específico (con función regulatoria sobre otros genes) y la morfología de orejas caídas.

De modo análogo, lograron identificar una asociación entre la expresión de dos genes específicos y la forma de orejas grandes y redondas (por ejemplo, razas Spaniel, Beagle y Corgi). Tales genes no se detectan en los perros con orejas triangulares de tamaño estándar (como los Eurasier o Pinscher miniatura).

Las orejas de un perro de espaldas.

En conclusión, saber los orígenes de un perro según las orejas es posible. La variabilidad genética que se traduce en la forma de la orejas de tu perro ya no será más un secreto.

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