¿Por qué es peligrosa la avispa asiática?

02 Septiembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la bióloga Silvia Conde
La avispa asiática es una especie invasora que depreda a las abejas de la miel. Debido a diversos factores, es considerado un insecto peligroso para los ecosistemas.

Todos los veranos puede escucharse la misma noticia sobre la llegada de la peligrosa avispa asiática que hace saltar las alarmas en la población. Este invertebrado es una especie invasora en países como España y Francia, desde que llegó en 2004 al continente europeo.

Los humanos no son su única víctima, de hecho, aunque pueda suponer un peligro, los casos graves son aislados. Las abejas son los animales que se encuentran más amenazados por este insecto.

La vía de introducción en Europa no está clara, lo más probable es que ocurriera de forma accidental en Francia a través de un envío de mercancías importadas desde China.

Cómo distinguir a la avispa asiática de otras avispas

La avispa asiática (Vespa velutina) pertenece al mismo género que las demás avispas y avispones, que cuenta con unas 22 especies repartidas por Europa, Asia y el norte de África. Existen algunas claves para distinguirla de las especies autóctonas. Te las mostramos:

  • Mayor tamaño. Lo más distintivo de la avispa asiática frente a otras avispas es su gran tamaño, mientras que una avispa común mide algo más de un centímetro, la avispa asiática puede superar los tres centímetros de largo.
  • Coloración del cuerpo. En general, el patrón de rayas de una avispa común es más regular, pero la avispa asiática es mayormente oscura, con la cabeza, tórax y abdomen negro, a excepción de una línea fina al principio del abdomen y el antepenúltimo segmento de color anaranjado.
  • Color de las patas. Todas las patas de la avispa asiática son oscuras con terminaciones amarillas que la diferencia de otras especies.
Una avispa asiática en el suelo.

¿Cuál es el verdadero peligro de las avispas asiáticas?

Es cierto que la picadura de la avispa asiática, debido a su mayor tamaño, es bastante más dolorosa que la de una avispa común, ya que su aguijón inyecta mayor cantidad de veneno.

Sin embargo, no es una picadura mortal por sí sola. Las muertes en humanos provocadas por este insecto se asocian a personas alérgicas, para las que el peligro es real.

Estas avispas no son agresivas ni buscan el ataque, pero sí se debe tener cuidado al acercarse mucho a su nido. Las avispas asiáticas, tal y como harían otras especies, defienden su hogar ante cualquier atacante.

La especie a la que están provocando series daños es a la abeja melífera europea, que supone el principal alimento de sus larvas, junto con otros insectos como moscas, mariposas, hormigas, orugas y pulgones. Las avispas asiáticas adultas se alimentan del néctar de las flores y de frutos dulces.

Las abejas están desarrollando mecanismos de defensa

En la naturaleza se da un fenómeno llamado carrera de armamentos, que es resultado de la coevolución de las especies depredadoras y presas. Un ejemplo claro de esto es lo que ocurre con la avispa asiática y la abeja asiática.

Las abejas asiáticas no sufren tanta depredación como las europeas, pues han desarrollado un mecanismo de defensa que mantiene a raya a sus depredadoras, que se lo piensan dos veces antes de atacar un panal.

Ante el ataque de una avispa asiática, las abejas se unen alrededor de esta, aprisionándola en un enjambre artificial que hace subir la temperatura por encima de los 45º C, un calor que la avispa asiática es incapaz de soportar.

Las abejas aguantan las altas temperaturas hasta que derriban a su rival.

¿Qué medidas existen contra esta especie invasora?

Son necesarias una serie de medidas contra la avispa asiática para frenar su expansión y el daño a especie autóctonas. Esta avispa tiene depredadores naturales entre los que se encuentran el halcón abejero, el abejaruco, el alcaudón, las urracas, los pájaros carpinteros, el arrendajo e incluso las gallinas.

Por esta razón (y otras muchas) es importante contribuir en la conservación de estas aves, algunas amenazadas. Además, existen medidas directas contra la avispa asiática:

  • Localización y eliminación de nidos: tienen forma esférica, son grandes y suelen estar en la copa de los árboles, tanto en zonas urbanas como no urbanas. Si distingues alguno puedes acudir a las autoridades locales para que procedan a su eliminación. Es importante no confundirlo con el de otras especies autóctonas.
  • Detección de ejemplares mediante trampeo: la captura de ejemplares ayuda a conocer la expansión de la especie. Para que una trampa sea eficaz, se necesita un cebo atractivo únicamente para la avispa asiática para evitar dañar al resto de la entomofauna.
Una avispa asiática posándose en una flor.

Una invasión con solución

Las especies invasoras son capaces de proliferar fácilmente en un entorno que cumpla con las condiciones necesarias para su supervivencia y reproducción, pero la actividad humana puede volver a restaurar el estado natural del ecosistema.

A veces su introducción es accidental, como es el caso de la avispa asiática, y otras es intencionado, como la liberación de especies exóticas cuando no interesan más como mascotas o con fines económicos.

  • Estrategia de gestión, control y posible erradicación del avispón asiático o avispa negra (Vespa velutina ssp. nigrithorax) en España.
  • Federación de Asociaciones de Apicultores de Cantabria (FAAC)