¿Por qué migran las ballenas?

06 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la bióloga Silvia Conde
Muchas teorías intentan explicar por qué migran las ballenas. Recientemente, se ha descubierto un hecho sorprendente que muestra por qué las ballenas cambian a las aguas más cálidas del trópico en cierto momento del año.
 

Todas las migraciones tienen algo en común, desde los grandes desplazamientos acuáticos de las ballenas a los de las pequeñas aves como la golondrina y los enormes grupos de mamíferos terrestres como el elefante.

Llega un momento, cada año, en el que todos estos animales migratorios se ponen en marcha y recorren miles de kilómetros llegando siempre al mismo destino. ¿Por qué lo hacen? ¿qué sentido evolutivo tiene exponerse ante el peligro y perder energía en recorrer distancias tan grandes? Aquí tratamos de explicarte por qué migran las ballenas.

La migración de la ballena

Las ballenas son los mamíferos que realizan las migraciones más largas del planeta, pues se estima que pueden llegar a recorrer hasta más de 25 000 kilómetros en el caso de las ballenas grises y 18 000 kilómetros en el caso de las ballenas jorobadas.

Los grupos de ballenas viajan hacia latitudes altas durante los meses de junio – julio, zonas donde encuentran una buena fuente de alimento y migran hacia latitudes bajas en los meses de enero – febrero, momento en el que se aparean.

Existen muchas especies diferentes de ballenas y aún hoy en día aparecen registros sorprendentes en las distancias que recorren y los lugares que escogen. Al pasar una gran parte de su vida sumergidas, no se conoce con exactitud la biología completa de las diferentes especies.

Unas ballenas jorobadas migrando.
 

¿Por qué migran las ballenas?

No hay un consenso claro a la hora de justificar por qué las diferentes especies de ballenas cambian a latitudes más altas en busca de alimento y a más bajas para reproducirse, ya que la mayor disponibilidad de alimento no se corresponde con la fecha de la migración.

Existen diferentes teorías que intentan aclarar este hecho, por ejemplo, la menor presencia de depredadores, pero últimamente se ha dado a conocer una teoría más innovadora:

Se cree que la mayoría de las ballenas, delfines y marsopas reemplazan su piel continuamente y que la temperatura del agua influye mucho en este fenómeno.

Si esto ya nos parece llamativo, nos sorprende aún más que se haya observado un comportamiento muy particular en algunas especies de Groenlandia. Estas ballenas rozan intencionadamente su piel contra las rocas, como una forma de exfoliar su epidermis, liberándola de células muertas.

Los investigadores han observado cómo en las aguas frías de la Antártida, las orcas son incapaces de mudar la epidermis. Al estar en un medio tan frío, deben conservar la temperatura corporal y el flujo sanguíneo se retira de la epidermis al interior del cuerpo. Al migrar a aguas más cálidas este flujo se restablece a la epidermis y se produce la renovación.

Migrar para mantener la piel sana

Hay otros factores que afectan directamente a la protección de la piel, como es el recubrimiento de diatomeas. Las diatomeas son algas microscópicas y en la Antártida prolifera una especie muy común que recubre la piel de los cetáceos, la Bennetella ceticola.

 

Esta película de diatomeas acumula a su vez elevadas concentraciones de bacterias, que pueden ser perjudiciales, y por ello se hace necesario eliminarla. Así pues, las orcas migran a los trópicos recubiertas de esta película de diatomeas, allí mudan desprendiéndose de ellas y regresan con la piel “limpia” a las aguas de la Antártida.

Por muy sorprendente que nos parezca, la piel es la primera barrera contra enfermedades e infecciones en los animales y su cuidado influye directamente en la salud, por lo que no es un motivo despreciable por el que recorrer largas distancias.

¿Por qué migran las ballenas?

¿Cómo saben las ballenas cuál es el mejor momento para migrar?

Los seres vivos tenemos un “reloj interno” que nos marca el ritmo de los diferentes parámetros biológicos a los que estamos sometidos. Desde ritmos pequeños como la digestión o la respiración a los ciclos de luz – oscuridad, el ciclo lunar y por supuesto el momento de la migración.

Este reloj es una estructura que en mamíferos se encuentra en el cerebro y está sincronizada con señales externas como la temperatura, las horas de sol, el alimento disponible, la presencia de depredadores y otros factores extrínsecos.

 

Estas señales tienen la capacidad de reajustar su reloj biólogico e impulsar al animal a migrar o permanecer más tiempo en el lugar donde se encuentra. El reloj biológico explica porqué las ballenas migran siempre en la misma época del año.

  • Robert Pitman et al. Skin in the game: Epidermal molt as a driver of long-distance migration in whales. Marine Mammal Science. 19 December 2019.
  • Fortune SME, Koski WR, Higdon JW, Trites AW, Baumgartner MF, et al. (2018) Correction: Evidence of molting and the function of "rock-nosing" behavior in bowhead whales in the eastern Canadian Arctic. PLOS ONE 13(2).
  • Alain Reinberg. Los ritmos biológicos, cómo beneficiarse de ellos. Editorial Paidotribo. (1996).