¿Por qué participan los perros en actividades de búsqueda y rescate?

31 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el biólogo Samuel Sanchez
Los perros de búsqueda y rescate están entrenados para rastrear aromas y dar con víctimas en una infinidad de escenarios. ¿Sabes por qué se eligió a esta especie para tan ardua tarea?

Los perros de búsqueda y rescate o perros bombero son canes domésticos (Canis lupus familiaris) entrenados para encontrar personas vivas o recién fallecidas en diversos escenarios. Algunos de ellos son zonas cubiertas por aludes de nieve, búsqueda forense para encontrar a víctimas de un asesinato, grandes áreas destruidas por inclemencias climáticas y otros muchos más.

Todas las personas tienen clara la imagen de un perro acompañando a especialistas sanitarios o bomberos tras un percance tal como un terremoto, pero ¿sabes por qué se eligió a esta especie entre todas las demás para esta tarea? Aquí te damos una respuesta.

Animales de extraordinarias capacidades

Los perros llevan con nosotros desde tiempos inmemoriales (algunos estudios citan que más de 15 000 años), y por ello, descubrir sus capacidades y altruismo ha sido solo cuestión de tiempo y cercanía. 

A pesar de que todas las razas de perro sean meritorias de amor, cariño y comprensión, no todos los canes son aptos para el trabajo de búsqueda y rescate. Según la ONG de Intervención, ayuda y emergencias (IAE), las razas más adecuadas para esta tarea son las siguientes:

  • Border collie.
  • Golden retriever.
  • Labradores.
  • Pastores alemanes.
  • Pastores belgas.
Un perro de búsqueda y rescate.

Según diversos estudios publicados en revistas veterinarias, los perros de búsqueda y rescate se categorizan según su función en tres grupos diferentes:

  1. De seguimiento: en este caso, el can permanece controlado con una correa y se encarga de seguir el rastro dejado por la víctima. Estos perros basan la búsqueda en el olfato, y por ello, necesitan una prenda o pertenencia de la persona buscada para familiarizarse con su olor.
  2. Rastreadores: similares a los anteriores, pero estos animales suelen trabajar sin la sujeción de la correa y pueden llegar a alejarse a cierta distancia del rastro buscado en búsqueda de la víctima. Además, estos canes son capaces de diferenciar el olor de la persona buscada de muestras contaminadas en el ambiente (como las pisadas de otras personas).
  3. “Olisqueadores” (scenting dogs): Estos canes trabajan bien con equipos de emergencia, además, siempre se sueltan en la zona y actúan de forma libre. Se basan en la detección de olores en el medio ambiente y no en un rastro tangible, a diferencia del resto. Según su entrenamiento, pueden detectar el aroma de personas vivas o cadáveres.

Como hemos podido ver, los tipos de perros de búsqueda y rescate se categorizan según su método de seguimiento de la víctima, pero ¿por qué el perro y no otra especie?

Un olfato extraordinario

Como muchos habréis podido adivinar, la respuesta recae, sobre todo, en su excelente capacidad olfativa. Para comparar, los humanos presentamos cinco millones de células olfativas, mientras que el perro tiene más de 250 millones. 

Debido al desarrollo extraordinario de este sentido, los canes son capaces de identificar el olor característico de la víctima a ciertas distancias, pues un cuerpo humano vivo desprende unas 40 000 células cutáneas por minuto en el medio. Este material microscópico se mezcla con secreciones acuosas y oleosas producto de la transpiración corporal, lo que da lugar al denominado “scurf” (algo similar a la caspa).

El scurf también puede comprender elementos externos a la propia anatomía humana, como pueden ser perfumes, champús, desodorantes y otros materiales. Toda esta combinación de factores biológicos y no biológicos generan el rastro o aroma que el perro seguirá para la búsqueda de la víctima.

El rastro es más potente en la fuente del olor (el cuerpo), pues se disemina en un cono aromático que alcanza distancias variables según diversos factores, como pueden ser la temperatura del aire y la humedad.

No todo es una cuestión anatómica

Está claro que el potente olfato canino es un factor decisivo para elegir a los perros domésticos para estos trabajos tan intrincados y complejos, pero no es el único. Según estudios, el elefante africano (Loxodonta africana) cuenta con 1984 genes de receptores olfativos, el doble que los perros, pero no es a esta especie a la que hemos delegado la tarea de salvarnos la vida, ¿verdad?

Otro de los factores que hacen a los perros ideales para estas tareas es su disposición y confianza con el ser humano. El entrenamiento de un can de búsqueda y rescate dura en torno a los 18 meses, con más de 20 horas de trabajo semanales. Sencillamente, cualquier otra especie no está lo suficientemente domesticada para soportar este tipo de aprendizaje.

Un perro de búsqueda y rescate en una piscina.

Un trabajo que salva vidas

Como hemos podido ver, el trabajo de búsqueda y rescate es una actividad ardua que requiere de mucho entrenamiento y esfuerzo, tanto físico como emocional. Los perros realizan estos trabajos en base a su capacidad olfativa, pero su disposición, empatía y tendencia a la domesticación y aprendizaje son también esenciales para que desempeñen esta labor.

Tras explorar este tipo de temáticas, una cosa nos queda clara: además de deber a los canes alegría, gozo, compañía y cariño incondicionales, en algunos casos estos animales pueden llegar a salvarnos la vida.

 

 

 

 

 

  • Bulanda, S. (2012). Ready!: Training the Search and Rescue Dog. i5 Publishing.
  • Jones, K. E., Dashfield, K., Downend, A. B., & Otto, C. M. (2004). Search-and-rescue dogs: an overview for veterinarians. Journal of the American Veterinary Medical Association225(6), 854-860.