Punto blanco en peces: causas, síntomas y tratamiento

14 Octubre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el biólogo Samuel Sanchez
El punto blanco es una enfermedad que se caracteriza por la aparición de punteaduras algodonosas en la superficie del pez infectado. Si no se trata, puede tener efectos devastadores en el acuario.

El punto blanco en peces se define como una enfermedad parasitaria causada por el protozoo ciliado Ichthyophthirius multifiliis. Este agente patógeno se transmite en el acuario por la introducción de peces infectados, cambios con agua en mal estado o por la utilización de instrumentos contaminados.

No solo los acuarófilos temen a este parásito tan molesto, pues cuando se dan plagas en las instalaciones piscícolas, la tasa de mortalidad de los peces puede alcanzar el 100 % sin el tratamiento adecuado. Huelga decir que esto supone unas pérdidas económicas muy elevadas para los profesionales en esta materia.

Por esta razón, conocer los síntomas, causas y tratamiento del punto blanco se hace esencial. Si observas una serie de punteaduras blancas en los peces de tu acuario que no desaparecen, es hora de hacer sonar las alarmas. No te preocupes, pues aquí te contamos qué hacer en este caso.

Conociendo al parásito

El primer paso para el tratamiento de cualquier enfermedad es conocer al agente causal, y por ello, comenzamos resumiendo las características de Ichthyophthirius multifiliis. Estamos ante un protozoario ciliado de un milímetro de diámetro y de naturaleza ectoparásita, ya que se alimenta de los restos celulares de la piel del pez —adhiriéndose a ella—.

Además, este protozoo presenta un ciclo vital directo, pues no requiere de hospedadores intermedios para desarrollarse. El parásito pasa por tres estadios diferentes: adherido sobre la piel del animal, de vida libre con capacidad natatoria y como quiste en el fondo del acuario.

Fuentes científicas recalcan que la duración del ciclo vital de este organismo depende ampliamente de las condiciones de temperatura y otros parámetros del agua. Por ejemplo, a 25 grados centígrados el parásito pasa por todas sus fases en una semana.

Parásito del pez visto al microscopio.
Una imagen al microscopio del protozoo alimentándose del tejido del pez.

Síntomas

Como ya hemos dicho con anterioridad, la aparición de puntos blancos en la superficie del animal son el signo más claro de infección. Cada una de estas punteaduras corresponde a un trofonte, el parásito intraepidérmico que se está alimentando de las células epiteliales del pez.

Más allá de esto, múltiples revistas veterinarias recogen otros síntomas típicos de la enfermedad. Algunos de ellos son los siguientes:

  • Anorexia: el pez infectado experimenta una notable pérdida de apetito.
  • Hiperventilación: cuando el parásito se aloja en las branquias, el animal presenta dificultades para respirar bajo el agua. Por ello, es común ver a los peces infectados tomando bocanadas de aire en la superficie del acuario.
  • Comportamientos anormales: tal y como sucede con los humanos cuando estamos enfermos, el resto de animales también se aíslan y disminuyen su actividad con el fin de combatir la patología.
  • Rascado continuo: puede parecer extraño, pero los peces son capaces de rascarse con la decoración o las piedras del acuario. Esto es un intento de deshacerse del parásito, pues desde luego la zona afectada les causa malestar.

Lo normal es que la infección comience con unos pocos puntos de pequeño tamaño distribuidos por la superficie de un solo pez. De todas formas, si la patología no se ataja rápidamente, se puede producir un verdadero desastre en todo el acuario en cuestión de días.

Tratamiento del punto blanco

El primer paso ante casi cualquier infección parasitaria es subir la temperatura del agua —dentro de los límites de los peces, claro está—. Esto acelera el ciclo biológico del parásito y promueve su desprendimiento de la piel del hospedador, momento en el que es más vulnerable.

El sulfato de quinina, el mercurocromo o el verde de malaquita son los fármacos de elección para este tipo de epidemias en el acuario. Cada uno de los medicamentos tiene sus concentraciones y dosis específicas, pero generalmente deben aplicarse más de una vez para lograr su máximo efecto.

También es necesario destacar que estos tratamientos no están exentos de efectos secundarios, pues las plantas pueden verse dañadas y se altera el equilibrio del ecosistema acuático. Por desgracia, no hay otra elección, por lo que este desajuste deberá atajarse —una vez se supere la enfermedad— con cambios de agua paulatinos.

El tratamiento suele ser efectivo siempre y cuando la infección se detecte en los estadios iniciales. Ante un pez enfermo terminal no hay solución posible.

Un pez barbo con punto blanco.

Una carrera contrarreloj

Como hemos podido ver en estas líneas, el punto blanco en peces se puede atajar si la infección se detecta a tiempo. Por desgracia, en muchos casos los tutores suelen desestimar la enfermedad y solo se dan cuenta de que algo va mal cuando ya es demasiado tarde.

Existen múltiples tratamientos comerciales que tienen un alto índice de éxito a la hora de combatir este parásito. Por esta razón, es necesario prestar atención al estado de salud de los integrantes del acuario para detectar este tipo de patologías cuanto antes.

  • Stoskopf, M. K. (2015). Biology and management of laboratory fishes. In Laboratory Animal Medicine (pp. 1063-1086). Academic Press.
  • Obregón, D. A. A. (2005). El Ichthyophtirius Multifiliis y la dosificacion para combatirlo. REDVET. Revista Electrónica de Veterinaria6(3).