¿Qué es la agroecología?

04 Septiembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la bióloga Ana Díaz Maqueda
La agroecología es un sistema que fomenta la biodiversidad mundial y la preservación de los ecosistemas, sin dejar de lado las necesidades humanas y su forma de vida.

No se puede poner en duda que los sistemas de agricultura actuales han dotado de alimento a miles de millones de personas en el mundo. Este tipo de cultivos intensivos son cada vez más esenciales, pues nos encontramos ante un planeta claramente sobrepoblado por la especie humana.

No obstante, estos métodos de obtención de alimento también han provocado algunas de las acciones más dañinas para el planeta, como son la deforestación, la contaminación de los acuíferos, la pérdida de biodiversidad o la desertización. Para contrarrestar estos daños y salvar el medio ambiente se desarrolló la agroecología.

Una nueva disciplina

Los procedimientos y técnicas que definen a este tipo de sistema no son de nueva invención, pues las primeras referencias a esta nueva forma de agricultura fueron publicadas en el año 1920.

Desde entonces, a grandes rasgos, esta rama de la ciencia ofrece enfoques sobre el desarrollo sostenible, de forma que ofrezca soluciones reales a los problemas locales y empodere a los productores. ¿Quieres profundizar más sobre la agroecología? ¡Sigue leyendo!

Pastoreo de ovejas.

La diversidad de los recursos naturales

En la actualidad, tres tipos de cultivos son los que sustentan al 50 % de la población mundial: arroz, trigo y maíz. Mientras tanto, la diversidad genética de otros tipos de cultivos, el ganado y millones de especies animales y vegetales silvestres tienden a una rápida desaparición.

Los sistemas agroecológicos, por el contrario, tienden a la diversidad. Desde una perspectiva biológica, la agroecología potencia la variedad de especies en un ambiente concreto.

Así, se desarrollan cultivos donde tienen cabida una mayor cantidad de especies e incluyen arbustos y árboles dentro de los mismos. Otras acciones que llevan a cabo para aumentar la biodiversidad local son:

  • Cultivos rotativos, donde se incluyen leguminosas que aumentan el nitrógeno en el suelo de forma natural gracias a su simbiosis con bacterias.
  • Los sistemas ganaderos potencian las especies y razas locales.
  • En el mundo acuático, la cría de peces sigue el mismo patrón que la ganadería.

Intercambio de conocimientos: la base de la agroecología

Las prácticas agroecológicas no siguen un único patrón, sino que dependen del contexto ambiental, social, económico, cultural y político de la región.

El intercambio de conocimientos entre campesinos, por ejemplo, es una de las bases que sustenta este tipo de sistema. De esta forma, la implementación de innovaciones se basa en la experiencia y conocimientos que tienen las personas que trabajan la tierra, además del apoyo científico.

La sinergia o acción conjunta que fortalece a todos

En resumidas cuentas, la sinergia de la agroecología favorece que todas las acciones que se lleven a cabo afronten un problema común: un clima cada vez más cambiante, o dicho de otro modo, detener la aceleración del cambio climático.

De este modo, los sistemas agroecológicos están diseñados para combinar los cultivos perennes y anuales, el ganado, los animales acuáticos, el suelo, los recursos forestales, el agua y otros componentes del paisaje agrícola. Así, todos tienen su lugar y entre ellos existe una relación positiva, que favorece la lucha contra el cambio climático.

La agroecología como un sistema más eficiente y reciclador

Uno de los mayores problemas que surge de la agricultura tradicional es el exceso de compuestos nitrogenados utilizados como abono en los cultivos. El 50 % de este nitrógeno es absorbido por las plantas, pero el resto se pierde en la tierra y termina por contaminar las aguas. 

Los sistemas de cultivos rotativos que incluyen las leguminosas solucionarían este problema, ya que fijan suficiente cantidad de nitrógeno y lo dejan disponible para los siguientes cultivos. Aquí entraría en juego la capacidad recicladora de la agroecología.

Los fertilizantes químicos ricos en nitrógeno tienen elevados costes económicos y ambientales. Al implementar el uso de la rotación, estos gastos se verían exponencialmente reducidos. En la naturaleza no existe el término desperdicio, pues todo vale para algo o es beneficioso para alguna especie.

Potencia los valores humanos y sociales

La agroecología protege y mejora la forma de vida rural, la igualdad entre personas y el bienestar social. Estos factores son esenciales para un sistema agrícola sostenible.

Si se maltratan a los agricultores, sobre todo aquellos de países en vías de desarrollo, nada tiene sentido. Al final, su función es producir para otros que no valoran ni su trabajo, ni su tiempo, mucho menos la biodiversidad que los hace subsistir.

Aquí entran en juego los gobiernos, pues si ellos no fomentan una forma eficaz de proteger a sus ciudadanos, deberá haber un poder global que sí lo haga.

De esta forma, leyes internacionales que defiendan la naturaleza en todo su conjunto y también los derechos humanos son totalmente necesarias para que la agroecología pueda establecerse.

De una forma similar, los sistemas agroecológicos apoyan las dietas saludables y diversas que sean culturalmente apropiadas. Dicho de otra forma, fomenta el consumo de productos locales que enriquecen al pueblo y la cultura, además de proteger la biodiversidad de especies.

Asimismo, esto crea una red de comercio local, circular y de solidaridad económica.

Agroecología, la transición a la agricultura sostenible

La agroecología está en la agenda de la mayoría de los países desarrollados, así como la de los países que se encuentran en vías de desarrollo.

El cambio climático es una realidad, el aumento de la temperatura global, la falta de suelo cultivable y el aumento de la población mundial son hechos a los que hay que buscar solución.

Una persona haciendo cálculos en un cultivo.

Este tipo de sistemas son un respiro para el planeta, así como una forma de enseñar a la población mundial que existen otras formas de vida igualmente enriquecedoras pero más sanas para la Tierra.

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