¿Qué es un perro velcro?

08 Agosto, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la bióloga Silvia Conde
Si tu perro te persigue hasta el baño, es un perro velcro. ¿Sabes a qué se debe este comportamiento y cómo ponerle remedio? Aquí te lo mostramos.
 

Si tu can te sigue a todos lados no importando a donde vayas, tienes un perro velcro. Esta “simpática” connotación se utiliza para designar a los perros que persiguen y buscan constantemente a sus tutores.

Este deseo de seguir a las personas, es en realidad, un carácter que el ser humano ha seleccionado mediante cruces. Igual que existen perros con habilidades para la caza, la protección, el pastoreo o la guardia, existen los que son de compañía o falderos. Sin embargo, una dependencia excesiva del tutor puede ser un problema de comportamiento serio.

Los perros son animales sociales

Los perros, independientemente de la raza, son animales sociales y es perfectamente normal que quieran estar con nosotros.

A diario, deberíamos dedicar un tiempo a estas mascotas, independientemente de cubrir sus necesidades básicas como la comida o el paseo. Los momentos de juego o calma son importantes y nos ayudan a crear un vínculo con el animal.

El lobo es un animal gregario y su descendiente, el perro, siempre ha mantenido una estrecha relación con el ser humano, desde sus orígenes en la Prehistoria. Por tanto, no es raro que los canes hayan desarrollado un instinto de apego hacia nosotros por su propia naturaleza.

Un “perro velcro” puede ser un can muy sociable con otras personas y perros y además tener mucho apego a su familia. No es necesariamente un problema, pero en muchos casos este fenómeno está relacionado con la ansiedad por separación.

 
Un perro que sigue a otro perro.

¿”Perro velcro” o ansiedad por separación?

Ansiedad por separación es el término que se utiliza para describir a aquellos perros que, en ausencia de su tutor, se encuentran en estado de un gran estrés y generan comportamientos destructivos por la casa.

No es un fenómeno raro, pues se da entre el 15 % y el 20 % de los perros y puede comenzar a edades muy tempranas. El can, al no encontrar a su dueño, destroza objetos, principalmente aquellos que huelan más a su tutor, y puede ladrar constantemente hasta que este regresa.

Un estado de ansiedad puede provocar que el perro orine y defeque en casa, vomite o tienda a lamerse de forma compulsiva las patas, provocándose a sí mismo heridas en la piel.

El estrés puede comenzar antes de la salida del tutor, cuando el perro percibe el ritual de despedida (coger las llaves, el abrigo, abrir la puerta de casa…)

A la llegada de los tutores, el animal puede realizar una bienvenida muy efusiva o con señales de calma, que en muchos casos, las personas confunden con un “sentimiento culpable” por el destrozo ocasionado.

Causas de la ansiedad por separación

 

Muchos de los problemas del comportamiento canino tienen su origen durante el periodo de socialización. Los perros tienen un periodo sensible donde son más receptivos a nuevos estímulos. Es en esta etapa cuando debemos “presentarles el mundo” y hacer un esfuerzo en ofrecerles una buena educación.

Tan importante es esta etapa de apego y aprendizaje, entre las tres y siete primeras semanas de vida, como el posterior desapego, alrededor de los tres meses. El cachorro empieza a ser más independiente y tolera quedarse solo sin que eso suponga un gran nivel de estrés.

Este fenómeno de desapego ocurre también en la naturaleza y no solo en los cánidos. El “rechazo” de la madre después de un largo tiempo de crianza le permite al cachorro crecer, madurar y reforzar todo lo aprendido.

Un perro velcro puede tener esta conducta persecutoria de su tutor a causa de una falta de desapego durante su crecimiento. Es importante que los canes tengan cierta autonomía en su vida y sean capaces de entretenerse, explorar y jugar por su cuenta sin necesidad de que estemos encima de ellos.

Un destete temprano también es un motivo muy frecuente de ansiedad por separación y otras alteraciones de la conducta en perros.

Consejos para tratar a un “perro velcro”

Tener un perro velcro no es forzosamente sinónimo de ansiedad por separación, pero si esto llega a ser un problema, puedes guiarte por estos consejos:

  • Fomenta su independencia. Los juegos en solitario como los juguetes interactivo, los juegos de olfato o cualquier objeto o situación que enriquezca su entorno es una buena idea para reforzar su independencia. Ayudar a tu mascota a ser menos dependiente no quiere decir de ningún modo que lo ignores.
 
  • No le castigues por seguirte. El mejor método de aprendizaje es el refuerzo positivo, pues los castigos solo ayudan a crear un estrés mayor, sobre todo cuando se reprime a un animal con ansiedad por separación.
  • Desensibiliza tu partida. Acostumbra a tu mascota a los rituales de partida para evitar una sobreexcitación cuando llegue el momento real de marcharte de casa.
  • Practica ejercicios de autocontrol. Con estos ejercicios reduces la excitación que provocan algunas situaciones y le aporta al can una mayor estabilidad emocional y capacidad para sobrellevar estos momentos con calma.
Un perro que sigue a un ser humano.

El perro es un animal social y que quiera seguirte para estar contigo es un comportamiento normal. El problema ocurre cuando el perro no es capaz de resistir tu ausencia y genera comportamientos destructivos consecuencia de una ansiedad por separación.

 
  • Affinity. Ansiedad por separación.
  • Sr. perro. Oda a los perros velcro, esos canes que son felices pegados a sus humanos sea como sea
  • Ágora canina. Por qué tu perro es un perro velcro (y qué puedes hacer para solucionarlo)
  • ATEUVES. El periodo de sociabilización del perro
  • Miranda, A. P. (2010). Psicología y aprendizaje del adiestramiento del perro. Ediciones Díaz de Santos.