Ratón saltamontes: un roedor inmune al veneno

02 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el biólogo Samuel Sanchez
¿Sabes que los ratones saltamontes han desarrollado una inmunidad frente a las toxinas de los escorpiones? Este mecanismo de protección ha causado muchas incógnitas en el ámbito científico. Aquí te lo contamos todo acerca de él.
 

El mundo natural no deja de sorprendernos. Las relaciones entre depredadores y presas son, básicamente, una carrera armamentística por la supervivencia. En esta dinámica se desarrollan estrategias evolutivas verdaderamente sorprendentes. Un ejemplo de esto es el ratón saltamontes y su inmunidad al veneno.

¿Conoces algo acerca de este simpático roedor? ¿cómo es posible que un animal sea completamente inmune ante las toxinas de ciertos artrópodos? Aquí te damos la respuesta a estas preguntas.

Sobre los ratones saltamontes

Estos pequeños roedores son un grupo de vertebrados pertenecientes al género Onychomys. Este género solo presenta tres especies, que se distribuyen en su mayoría por Estados Unidos (Texas, Arizona y Nevada entre otras localizaciones) y México. Estas son Onychomys arenicola, Onychomys leucogaster y Onychomys torridus.

A pesar de su parentesco con el ratón Mus musculus, este género de pequeños mamíferos tiene diversas características llamativas como estas:

  • Su cuerpo mide de nueve a 12 centímetros de largo. La cola, en general, no llega a los siete centímetros.
  • Son de color marrón o grisáceo, con una barriga blanca similar a la de muchos hámsters.
  • En lo que más varía con respecto a otros roedores es en su comportamiento: estos ratones son depredadores natos que acechan a sus presas de forma similar a la de los gatos. Se conocen por su inusitada agresividad.
  • Se alimentan de saltamontes, escorpiones, ciempiés, arañas, pequeñas serpientes e incluso de otros roedores.
 
  • Como característica llamativa, los ratones saltamontes defienden sus territorios con unos aullidos característicos.

Bastante diferentes a un ratón doméstico ¿Verdad? Aun así, su característica más fascinante es, sin duda, la inmunidad al veneno de los escorpiones que depredan. Esta adaptación evolutiva tan extraña ha suscitado el interés de los investigadores desde hace muchos años.

Un ratón saltamontes en la naturaleza.

¿Por qué es este roedor inmune?

El ratón saltamontes es inmune al veneno del escorpión Centruroides sculpturatus. Un estudio publicado en la revista Science en el año 2013 trata de dar respuesta a esta extraña adaptación evolutiva:

El veneno de estos escorpiones contiene neurotoxinas, que actúan sobre el sistema nervioso central y circulatorio del animal al que pican con su aguijón, lo que genera una disrupción en su capacidad sensorial.

El caso de este roedor y del escorpión es un claro ejemplo de coevolución. Cuanto más toxico es el veneno inoculado por el invertebrado, más sofisticado el mecanismo de evasión del ratón. Pero ¿Cómo lo hace?

Cuestión de bioquímica

En este caso, la inmunidad del ratón proviene de una mutación en los mecanismos celulares que transmiten el dolor. Para mantener las cosas simples, nos limitaremos a decir que este roedor tiene un aminoácido especial, que previene el potencial de acción del veneno y neutraliza todas las neuronas receptoras del dolor de alrededor.

 

Es más, el veneno parece inactivar cualquier forma de dolor en la totalidad del cuerpo del ratón, lo que le permite aventurarse aún más en acabar con su presa aunque esta le genere daños.

En el mundo natural, nada se deja al azar: casi ningún animal ha desarrollado este tipo de estrategias para tratar con animales venenosos, pues puede resultar energéticamente muy costoso.

Además, en la mayoría de ambientes, existen presas no venenosas a las que capturar antes que jugarse la vida contra un artrópodo con potencial tóxico. Este no es el caso en el ratón saltamontes, pues al vivir en desiertos y zonas áridas, los escorpiones pueden ser el único recurso alimenticio disponible en ciertos momentos.

Un aguijón de escorpión.

Agresividad y temperamento

Además de su violento comportamiento con las presas, a las que matan con repetidos mordiscos en sus zonas vulnerables, estos ratones también muestran agresividad con sus compañeros.

En los pocos experimentos en los que han sido mantenidos en cautividad junto a otros ratones, estos letales roedores acababan matándolos y consumiendo su cadáver.

¿Por qué tanta hostilidad?

 

Este animal contrasta mucho con sus otros parientes, pues ratones de campo europeos tales como el Apodemus sylvaticus se caracterizan por su temperamento huidizo y pacífico. La respuesta de esta diferencia puede encontrarse en la variedad de dieta y la escasez de recursos.

Muchos roedores son omnívoros o estrictamente herbívoros, por lo que tienen una disponibilidad de alimento (casi) ilimitada si dedican suficiente tiempo en su búsqueda, pues casi siempre hay vegetales y semillas en el ecosistema mediterráneo.

Esto es muy diferente en el caso de los ratones saltamontes, pues al vivir en medios áridos y ser estrictamente carnívoros, el número de presas puede ser muy limitado. Esto se traduciría en una estrategia evolutiva basada en la agresividad extrema: “no permitas a la presa escapar, pues puede ser la única comida que recibas en todo el día”.

 
  • Grasshopper mouse, wikipedia. Recogido a 30 de junio en https://en.wikipedia.org/wiki/Grasshopper_mouse.
  • Rowe, A. H., Xiao, Y., Rowe, M. P., Cummins, T. R., & Zakon, H. H. (2013). Voltage-gated sodium channel in grasshopper mice defends against bark scorpion toxin. Science342(6157), 441-446.