¿Se pueden recuperar especies de la extinción?

12 Octubre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la bioquímica Luz Eduviges Thomas-Romero
En términos estrictos, ninguna técnica actualmente disponible puede crear especímenes vivos que sean genéticamente idénticos a las especies extintas, aunque dichos organismos podrían estar muy cerca de sus ancestros extintos.

La extinción, aunque nos parezca un fenómeno cruel, es algo que ha sucedido de forma relativamente habitual a lo largo de la historia del planeta Tierra. De hecho, la merma de la diversidad de especies a nivel global ha ocurrido por diversas extinciones masivas y a nivel local por otros fenómenos de menor envergadura.

Así, en un ecosistema que alcanza constantemente nuevos equilibrios, las especies extintas ceden su lugar a otras mejor preparadas para el aprovechamiento de los recursos. Por desgracia, la intervención humana sobre la totalidad de recursos del planeta, directa o indirectamente, ha forzado la extinción de numerosas especies a un ritmo vertiginoso.

Esto plantea una interesante pregunta: ¿debemos revertir, si es que podemos, las extinciones que han sucedido por nuestra culpa? Descubre aquí todo lo que se sabe acerca de este tema y las consideraciones éticas que lo acompañan.

¿En qué radica revertir la extinción?

Resulta interesante conocer que, en las últimas décadas, un sector científico ha promovido una nueva intervención del mundo a la que han llamado desextinción. Esta iniciativa plantea la creación —mediante el uso de metodologías genéticas— de un organismo que sea o se parezca mucho a un miembro de una especie extinta.

¿Es verdaderamente posible rescatar una especie de la extinción?

Ciertamente, a día de hoy está a nuestra disposición la tecnología necesaria para rescatar una especie de la extinción. Existen tres formas de traer de vuelta a las especies de la extinción:

  1. Clonación.
  2. Ingeniería genética.
  3. Reproducción selectiva o apareamiento estratégico.

La clonación implica insertar un núcleo de las células del animal extinto en el óvulo no fertilizado de una especie huésped y luego implantar la célula en un sustituto. Por este método se clonó la oveja Dolly en 1996 y también a una especie animal extinta, una cabra montesa pirenaica en 2009, la cual solo logró vivir 10 minutos.

Así pues, teóricamente se podría reemplazar el núcleo de un óvulo de una hembra elefante con otro extraído de una célula de un mamut lanudo. Explicado de forma sencilla, de este modo se sustituye el código genético del elefante por el del mamut.

Un pulso eléctrico hace que la célula comience a multiplicarse, y si todo va bien, se desarrollará un embrión. El embrión se coloca luego en una hembra elefante para que continúe un proceso de gestación «normal».

Devolver a especies de la extinción.

Otras metodologías

En el enfoque dominado por la ingeniería genética, los científicos rescatan fragmentos de secuencias del ADN del animal extinto y completan las lagunas —secuencias que faltan— con la información del ADN de una especie viva estrechamente relacionada. Esta alternativa mejora con el advenimiento del sistema CRISPR para la inserción dirigida de ADN.

Alternativamente, en la cría selectiva o apareamiento estratégico, los científicos identifican ciertos rasgos y crían selectivamente parientes vivos cercanos de una especie extinta hasta que los especímenes vivos comienzan a parecerse a sus ancestros ya desaparecidos.

Se puede usar una combinación de estos métodos en el resurgimiento de la especies.

¿Existen proyectos en curso para recuperar especies de la extinción?

A día de hoy hay una serie de proyectos de desextinción en curso, como los encargados de revivir a la paloma mensajera, el mamut lanudo y la rana de cría gástrica. En la actualidad, ya se han invertido esfuerzos en especies animales tan emblemáticas aparte de las ya nombradas, como el moa, el periquito de Carolina o el delfín del río Yangtse.

En Sudáfrica existe el proyecto de revivir al quagga (Equus quagga quagga), una subespecie de la cebra común. El Proyecto Quagga pretende reproducir una población morfológicamente cercana a la original. Esta iniciativa se lanzó en 1987 y en 2005 los animales de quinta generación tenían características reconocibles de quagga.

¿Es buena idea revertir la extinción de una especie?

Como en todos los temas polémicos, las opiniones están divididas. Los partidarios de la desextinción argumentan que tenemos la obligación moral de recuperar a los animales que han desaparecido por nuestra culpa.

Por ejemplo, la paloma mensajera, la vaca marina de Steller y el dodo se perdieron debido a la caza, la destrucción del hábitat y las enfermedades de origen antrópico. Se teoriza que todos estos animales aún estarían con nosotros de no ser por ciertas actividades humanas.

Además, los expertos señalan que esta puede ser una forma de aumentar la biodiversidad. Por ejemplo, los herbívoros de pastoreo grandes como los mamuts lanudos podrían mejorar la calidad del suelo o convertir zonas estériles de tundra siberiana en pastizales ricos.

Razones que esgrimen los detractores de traer de vuelta a especies de la extinción

Los opositores a la desextinción argumentan que estas técnicas podrían quitar recursos a los programas de esfuerzos de conservación para especies actuales. Esto pondría a aún más animales en riesgo de extinción.

Además, las especies reintroducidas podrían tener dificultades para sobrevivir en la naturaleza. Muchos de sus viejos hábitats ya no existen, por lo que a estos animales les faltarían mecanismos de defensa para protegerse de los depredadores actuales.

Además, sus sistemas inmunes podrían no estar equipados para lidiar con nuevos patógenos. Una vez infectados de ciertos parásitos, estos animales revividos podrían transmitir enfermedades a otras especies, hecho que produciría un impacto muy negativo sobre los ecosistemas actuales.

Dibujo de un mamut.

En suma, no está nada claro quién ganará el debate, sobre todo porque no sabemos exactamente hacia dónde nos conducirá la investigación sobre la extinción. Claramente, será necesario tomar decisiones difíciles en el futuro. ¿Tú qué harías?