Tangara del paraíso: características y alimentación

08 Junio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la bioquímica Luz Eduviges Thomas-Romero
Las aves de la especie tangara del paraíso reciben su nombre de la palabra saltarín en lengua indígena. Es un ave de tamaño mediano sin distinciones marcadas entre machos y hembras.

La Tangara del paraíso (Tangara Chilensis) en un ave paseriforme de la familia Thraupidae. Por sus llamativos y variados colores, también se le conoce como Tangara Sietecolores. Se reconocen cuatro subespecies dentro de esta familia: T. c. chilensis, T. c. paradisea, T. c. caelicolor y T. c. chlorocorys.

Es interesante conocer que el nombre del género Tangara significa bailarín en lengua indígena Tupí. En principio, el término fue usado para aves manaquines o pípridos, pero posteriormente se utilizó para denominar otras brillantes aves parecidas a pinzones como las que aquí te mostramos.

Además, la familia Thraupidae de aves está restringida al Nuevo Mundo y principalmente a los trópicos. Muchas de la especies de esta familia habitan en las mismas áreas, pero presentan especializaciones en su dieta que alivian la competencia por el hábitat.

Estas especializaciones tróficas evitan una superposición de nichos ecológicos. Dentro de sus limitaciones fisiológicas, las especies se especializan en un recurso concreto para no dificultar su propia existencia y la de sus compañeros de hábitat.

Pájaro tangara paraíso

¿Cómo luce el tangara del paraíso?

La especie tiene un patrón multicolor inconfundible y no presenta un dimorfismo sexual marcado, por lo que no puede ser sexada de forma visual. El ave luce una cabeza verde lima sobre un cuerpo negro, la garganta es azul oscuro y se degrada a azul cielo brillante hacia el pecho.

También presenta un anillo ocular negro. El centro del vientre es negro y la grupa es de color rojo brillante (en los chilensis) o roja y amarilla (en los clorocorys). Las aves en su primer año a menudo son una versión más opaca de los adultos. En cuanto al tamaño, esta especie posee unos 14 centímetros y un peso 19 gramos.

Distribución geográfica y hábitat del tangara del paraíso

El ave habita en selvas húmedas de tierra firme y bosques inundables. Generalmente, se le encuentra en bordes de bosques tropicales. La especie se distribuye desde las Guayanas y el sur de Venezuela hasta el norte de Bolivia y el Amazonas brasileño.

Así, el ave es bastante común en el bosque amazónico por debajo de 500 metros sobre el nivel del mar. Ocasionalmente la especie también ha sido registrada sobre los 1000  a 1600 metros de altitud, a lo largo de la ladera de los Andes.

Hábitos de alimentación

Como muchas tangaras y aves paseriformes en general, se alimenta de frutos e insectos. Ha sido observada visitando árboles y arbustos en fruto, particularmente algunas especies de la familia melastomatáceas.

Un estudio reciente determinó la predilección del tangara del paraíso por el fruto de la palma tropical chontaduro (Bactris gasipaes).

Debido a su dieta frugívora, estas aves y muchas otras son consideradas excelentes dispersoras de semillas: estas no son digeridas en el tracto digestivo del animal y se expulsan con las haces, permitiendo a las plantas expandir su rango de colonización.

Un tangara del paraíso en una rama.

Comportamiento del tangara del paraíso

En general, esta especie forma grupos ruidosos de entre cuatro y 10 individuos. Además, construye su nido en forma de taza utilizando musgo, telas de araña y partes de hongos. La construcción del nido es efectuada principalmente por la hembra, y esta pone entre dos y cuatro huevos blancos verdosos manchados fuertemente con colores café y negro.

Además, la mayoría de los miembros de la familia viven en parejas. Las bandadas pueden ser mixtas, especialmente de diferentes especies de tangaras. En general, estas agrupaciones son activas, bulliciosas y conspicuas.

El estado de conservación del tangara del paraíso

A pesar de que la población de esta especie parece estar disminuyendo, el declive no ha sido suficientemente rápido para declarar la especie como vulnerable. Es de destacar, que siendo el rango geográfico del ave tan amplio, establecer la disminución poblacional es complejo.

Aun así, otros factores, como la disminución de la extensión y calidad del hábitat hace que la especie se evalúa como de preocupación menor. Actualmente, se ha estimado que la especie pierde 12.5-14.2 % del hábitat cada tres generaciones (15 años).