El tiburón de Groenlandia: el más longevo del mundo

14 Mayo, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el biólogo Miguel Mata Gallego
El tiburón de Gronelandia puede llegar a vivir hasta 500 años, según ha revelado un estudio. Te contamos la razón de la longevidad de este animal.
 

El tiburón de Groenlandia es un enorme escualo que vive en las frías aguas del océano Ártico. Con un tamaño de entre cinco y siete metros, un estudio ha determinado que es el vertebrado más longevo del mundo, con edades que pueden alcanzar los 500 años. Sigue leyendo si quieres aprender más acerca de este fascinante animal.

El tiburón  de Groenlandia: diferente a los demás

El tiburón  de Groenlandia o ártico (Somniosus microcephalus) es uno de los animales más sorprendentes del mundo. Muchas son las características de esta peculiar especie que la diferencian de otros escualos, como el  tiburón blanco o el tiburón tigre . Normalmente pensamos que estos animales viven en zonas de aguas cálidas y poco profundas, como la Gran Barrera de Coral.

Un dibujo del tiburón más longevo del mundo.

Sin embargo, el tiburón de Groenlandia rompe ese estereotipo por completo. Estos animales viven en las frías aguas del Ártico, en Groenlandia e Islandia. Lo más sorprendente es que pueden vivir en aguas muy profundas, de hasta 2000 metros de profundidad.

Su dieta, basada en peces abisales y calamares, explica estas profundidades. Se sabe que también puede alimentarse de animales muertos, e incluso, algunos investigadores han llegado a encontrar algunos animales sorprendentes en los estómagos de estos tiburones, desde renos a osos polares.

 

El tiburón lento y longevo que fascina a los científicos

Este fascinante animal se mueve con lentitud. Por ello, es sorprendente como la mayoría  de ellos se alimentan de presas rápidas, como los calamares. La clave de todo esto puede estar en una relación de simbiosis.

En los ojos de este tiburón es muy frecuente encontrarse una especie de crustáceo parásito de pequeño tamaño. Este copépodo (Ommatokoita elongata) se alimenta del tejido ocular del tiburón, lo que hace que animal esté parcialmente ciego. Podríamos pensar que se trata de un parásito, y en efecto, en cierto modo lo es.

Sin embargo, un estudio ha sugerido que debido a la bioluminiscencia de este pequeño crustáceo los tiburones consiguen atraer a sus presas. Esto explicaría por qué es tan común la presencia del copépodo en los ojos del tiburón, pero no ha sido confirmado.

La bioluminiscencia es un sorprendente proceso químico que permite a varias especies sobrevivir mediante la emisión de luces. Puede ser que al tiburón le compense la falta de visión si esto conlleva una mayor facilidad de caza, algo que en el mundo natural se conoce como trade off o compromiso.

La clave  de su edad está en el frío

Sin lugar a dudas, lo más sorprendente del tiburón de Groenlandia es su longevidad. Un reciente estudio calcula que la esperanza de vida media de estos escualos es de entre 272 y 512 años.

Esto quiere decir que  un tiburón  muy anciano  que viva hoy podría haber nacido en la época en la que Colón llegó a América como máximo, o en la época de Mozart como mínimo. De las hembras datadas en este estudio, sorprendió una cuya edad se estimó en 392 años.

 
El tiburón más longevo del mundo.

Las razones de esta enorme longevidad parecen estar en el lentísimo crecimiento de este tiburón y el frío. Tanto es así que se estima que los tiburones árticos alcanzan su madurez sexual a los 150 años.

Las temperaturas extremadamente bajas en las que este tiburón vive  hacen que todos los los procesos celulares se ralenticen. Esto ha hecho que muchos investigadores utilicen las células de este animal para estudiar el envejecimiento y cómo retrasarlo.

 “A temperaturas tan bajas el metabolismo y la actividad celular y de los tejidos es mucho menor, podríamos decir que todo está ralentizado y por tanto, el paso del tiempo es más lento”.

Manuel Collado, director del Laboratorio de Células Madre en Cáncer y Envejecimiento del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago de Compostela.

El carbono-14 de sus ojos revela su longevidad

El estudio que dató las edades de los tiburones anteriormente mencionados es importantísimo por la innovadora técnica que usa.

Los investigadores sabían que el cristalino de los ojos de los tiburones no cambiaba desde su nacimiento. Para ello, midieron la cantidad de carbono-14, una molécula que se va degradando con el tiempo y permite a los científicos saber la edad de ciertas muestras.  Esta innovadora técnica puede ser usada en otros animales muy longevos si se conocen partes de su cuerpo que no varían desde el nacimiento.

 

Como conclusión, la espectacular longevidad de los tiburones de Groenlandia permite a los científicos estudiar el envejecimiento en humanos, y especular acerca de si sería posible retrasarlo.

 

NIELSEN et al, 2016. Eye lens radiocarbon reveals centuries of longevity in the Greenland shark (Somniosus microcephalus)