¿Qué tratamientos usar en perros con sobrepeso?

14 Octubre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el veterinario Juan Pedro Vazquez Espeso
Entender el sobrepeso como la enfermedad que es resulta complicado para muchos propietarios de perros. Por ello, uno de los primeros pasos para evitar la obesidad en mascotas es la concienciación del propio tutor.

Parece que eso del tratamiento en perros con sobrepeso suena raro, ¿No? Nada más lejos de la realidad, pues este tipo de trastornos son patologías que pueden dañar severamente la salud general del can. Como cualquier otra enfermedad, afrontarla con el tratamiento pertinente es necesario.

No obstante, en la práctica esto no es tan fácil, ya que el sobrepeso canino no se suele entender como algo a tratar, a pesar de que sea una de las enfermedades más frecuentes en la clínica veterinaria.

Por ello, hoy os vamos a explicar cómo se puede manejar esta condición y el método para conseguir que los perros con sobrepeso alcancen una condición corporal óptima. Desde luego, esto mejorará su calidad de vida.

¿Cuándo tiene un perro sobrepeso?

El sobrepeso se define como una acumulación de grasa corporal en exceso suficiente como para afectar a la correcta funcionalidad de los mecanismos fisiológicos, así como para predisponer al desarrollo de ciertas patologías. Por desgracia, los trastornos alimenticios en mascotas son enfermedades demasiado habituales y normalizadas en la sociedad.

La evaluación de la condición corporal del can resulta compleja en ocasiones. No obstante, de forma genérica se puede medir de dos formas:

  • Un exceso de peso de en torno al 30-40 % con respecto al estereotipo denota un trastorno alimenticio.
  • La incapacidad para conseguir palpar y contar correctamente las costillas del perro indica que este presenta sobrepeso.
Medida del sobrepeso en el perro.

Manejo nutricional del sobrepeso

Uno de los pilares básicos del manejo de esta condición consiste en una premisa sencilla: que la cantidad de calorías ingeridas sea menor que las gastadas. Cuando el perro ingiere más calorías de las que su cuerpo consume a lo largo del día, esa energía sobrante se acumulará en forma de grasa en el tejido adiposo.

Tras esta clase exprés de nutrición y metabolismo, podemos deducir que es necesario modificar la cantidad y/o calidad de comida administrada al animal. A continuación, te mostramos diversas formas de atajar este problema.

1. Administrar pienso bajo en calorías

Este tipo de piensos proporcionan al animal un aporte calórico limitado, pero sin modificar el resto de componentes. Es decir, un pienso bajo en calorías constituye una alimentación completa y equilibrada que puede ser consumida a largo plazo.

Además, el perro suele sentir sensación de saciedad rápida con este tipo de piensos, por lo que no resulta difícil de llevar a cabo la bajada de peso, ya que el afectado no se queda con hambre.

Como aspecto negativo, es necesario destacar que, debido a su composición menos grasa, estos piensos suelen ser menos palatables para el animal. Esto hace que puedan ser poco tolerados por los perros sibaritas.

2. Reducir la cantidad de pienso

Esta medida puede ser eficaz, especialmente en perros que tienen dificultades para comer otros piensos. No obstante, a largo plazo no suele ser recomendable, puesto que se pueden generar carencias nutricionales en el animal.

3. Reducir la cantidad de premios o picoteo

La comida entre horas, como gominolas o alimento de casa como galletas o pan, son elementos muy calóricos que llevan rápidamente al perro a un estado de obesidad. Por esta razón, reducir o evitar estos hábitos resulta de gran utilidad en los casos en los que sea frecuente el abuso de estos premios.

Ejercicio como parte del tratamiento

Si se aumenta la actividad física, también se incrementa la cantidad de calorías consumidas, lo que se traduce un adelgazamiento progresivo del animal. Lógicamente, esta terapia hay que adaptarla a cada mascota y su situación, pues no se puede poner a correr 10 kilómetros al día a un perro con 12 kilos de sobrepeso.

Al comienzo, la actividad física será moderada, por lo que es recomendable comenzar con pequeños y cortos paseos. A medida que el animal vaya ganando resistencia y perdiendo peso, la frecuencia e intensidad se podrán ir incrementando.

Tampoco es necesario conseguir que el perro termine una maratón, con que sea capaz de correr detrás de una pelota sin desfallecer en el intento es suficiente durante las primeras etapas del entrenamiento.

Educación del propietario

Quizás sea el tratamiento más complejo. En muchas ocasiones, resulta difícil conseguir hacer entender al tutor del perro la condición de enfermedad que tiene el sobrepeso.

Acabar con la mentalidad de que el perro gordito es un perro feliz, con demasiada frecuencia, es la piedra angular de la terapia. Para que el can consiga adelgazar, es fundamental contar con la colaboración del propietario antes que cualquier otra cosa.

Desde aquí somos conscientes de lo complicado que resulta negar una chuche a un perro mientras mira con esos ojos que solo él sabe poner. No obstante, hay que entender que no es lo adecuado para la dieta de esta especie y que su obesidad requiere un tratamiento disciplinado.

Un perro con sobrepeso sobre un fondo blanco.

En definitiva, esperamos haber transmitido la importancia de considerar el sobrepeso como la enfermedad que es y que los consejos aquí descritos resulten de utilidad para conseguir llevar al perro a su condición corporal óptima.

  • ATLAS DE NUTRICIÓN Y ALIMENTACIÓN PRÁCTICA EN PERROS Y GATOS. VOL UMEN II