Tumores benignos en perros: siete cosas que debes saber

05 Septiembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la bioquímica Luz Eduviges Thomas-Romero
A pesar de que la mayoría de los tumores benignos son inofensivos y pueden dejarse sin tratamiento, es importante que sean monitorizados a corto y largo plazo.

Un tumor es un crecimiento anormal de células que no cumplen con ninguna función corporal. La diferencia fundamental entre los tumores benignos y los malignos es que los primeros se mantienen contenidos. Esto quiere decir que no invaden el tejido cercano ni se propagan a otras partes del cuerpo, como el cáncer.

Es importante tener en mente que, en la mayoría de los casos, el pronóstico de los tumores benignos es muy bueno. Solo pueden ser graves si presionan estructuras vitales como los vasos sanguíneos o los nervios. Por lo tanto, algunas veces requieren de tratamiento y otras no.

Así, cuando detectas un tumor benigno en tu perro, es normal que surjan muchas preguntas ¿Se puede convertir en cáncer? ¿debería ser eliminado? ¿estará bien Aquí te respondemos a todas estas dudas.

1. ¿Los tumores benignos aparecen nada más que en la piel?

Encontrar un nuevo bulto o protuberancia sobre o bajo la piel de tu perro es algo común. Es importante conocer las estadísticas: del 40 % al 60 % de los tumores caninos son cutáneos. No temas, pues de todos ellos, del 60 % al 80 % son benignos. Aún así, aunque los tumores benignos aparecen en piel, también pueden mostrarse en diferentes órganos y tejidos.

Es importante hablar con el veterinario sobre cualquier bulto que llegues a detectar en el animal.

Tumores benignos en perros.

2.      ¿Cuáles son los tipos más comunes de tumores?

Aunque existen muchos tipos de tumores, los siguientes son los más comunes:

  • Los adenomas son tumores benignos que se desarrollan en órganos y glándulas. Por ejemplo, el adenoma perianal afecta las glándulas perianales. También se pueden ubicar alrededor de la piel de la cola, el muslo, el prepucio y la parte superior de la espalda.
  • Los fibromas son tumores no cancerosos. Provienen de la piel y las células del tejido conectivo subcutáneo conocidas como fibroblastos. Aunque pueden no presentar síntomas, en ocasiones se vuelven dolorosos.
  • Lipoma: es un crecimiento que consiste en células grasas maduras, o lipocitos. Generalmente es una masa suave, bien circunscrita y subcutánea. En general, pueden ocurrir como una sola masa o como múltiples masas. Algunos de ellos son infiltrativos, lo que significa que tienen la capacidad de penetrar en los tejidos más profundos del cuerpo.
  • Tumor de mastocitos: los mastocitos son en realidad parte del sistema inmunitario canino. Se pueden ubicar en varias partes del cuerpo, aunque generalmente se encuentran en la piel. Este es el cáncer de piel más común en perros. Según reportes, hasta la mitad de estos tumores pueden volverse malignos.
  • Los tumores Nevi son lunares que crecen en la piel y pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo. En general, varían en tamaño, forma y color, con tonos rosa, marrón o negro. Es necesario vigilar si cambian de color y tamaño o se han extendido, lo que puede ser un indicio de cáncer de piel.

3. ¿Por qué se forman estos tumores?

La causa que origina los tumores se desconoce. Una teoría es que hay algo mal en los mecanismos de control de crecimiento y proliferación de las células, pero esto no significa que el tumor se diseminará como lo hace uno maligno.

4. ¿Los tumores benignos pueden volverse malignos?

Es importante señalar que los perros pueden tener tumores benignos y malignos al mismo tiempo, pero aún así, menos de uno de cada diez se vuelven malignos. Por esta razón, es muy importante la extirpación quirúrgica y el análisis de todos los tumores. En el caso de los tumores benignos de glándula mamaria existe un mayor riesgo de desarrollar tumores malignos.

5. ¿Cómo se tratan los tumores benignos?

Aunque la mayoría de los tumores benignos son inofensivos y no reciben tratamiento, es importante que sean controlados. Sin duda, cualquier tumor que sea doloroso o esté en crecimiento requiere una visita al médico. Por otra parte, los tumores benignos a veces se extirpan por razones estéticas, a petición del tutor del perro.

Lo importante es conocer que existen pautas para tratar los tumores caninos. Como tutores debemos estar vigilantes de cualquier fibroma o lunar que crezca o extienda a otras partes del cuerpo.

Otro punto importante es tener presente que el aspecto de la masa no indica si esta es cancerosa o benigna. Por tanto, el veterinario puede recomendar el uso de una aguja para obtener una pequeña cantidad de células de la masa.

Posteriormente, esta muestra o biopsia del tejido es analizada para determinar cómo proceder. Así, los resultados o el grado de molestia que provoque la masa determinan si procede su extirpación quirúrgica. En ese caso, el tejido extraído debe ser enviado a un patólogo.

6. ¿Los tumores benignos y malignos lucen iguales?

Este aspecto es muy importante, pues es común la recomendación de esperar y observar cuando se detecta alguna masa en los perros. Sin embargo, el monitorizado visual de masas superficiales no es suficiente. Únicamente a través del diagnóstico celular puede hacerse el diagnóstico de cáncer. Por esta razón, no es el aspecto lo que determina un diagnóstico.

Con frecuencia, oímos la recomendación de evaluar las masas que crecen, que cambian progresivamente de aspecto o que irritan al perro. Sin embargo, según opinión de expertos en cáncer canino, la evaluación citológica es la primera recomendación en cualquier masa cutánea o subcutánea que cumpla dos criterios:

  1. Que mida más que un centímetro.
  2. Que haya estado presentes durante un mes o más. Además, la biopsia está indicada si la citología no proporciona un diagnóstico.

7. ¿Los tumores benignos desaparecen?

Es posible que los tumores benignos desaparezcan solos. Aquellos que interfieren con la visión, la audición o la alimentación pueden requerir tratamiento con corticosteroides u otros medicamentos. Los lipomas crecen a partir de células grasas. Son el tumor benigno más común en adultos, a menudo encontrado en el cuello, los hombros, la espalda o los brazos.

Cirugía en un perro.

La principal recomendación para mantener la salud canina es que cada tutor dedique unos minutos semanales a revisar a su perro desde la boca hasta el rabo. Esta es la única manera de hacer un hallazgo temprano de cualquier tipo de lesión. Recuerda que este simple hábito puede salvar la vida y evitar sufrimiento a tu perro.

  • Allen, S. W., Prasse, K. W., & Mahaffey, E. A. (1986). Cytologie differentiation of benign from malignant canine mammary tumors. Veterinary pathology, 23(6), 649-655. https://journals.sagepub.com/doi/pdf/10.1177/030098588602300601
  • Henry CJ, Pope ER. (2010). Methods of tumor diagnosis: fine needle aspiration and biopsy techniques. In: Henry C, Higginbotham ML, eds. Cancer Management in Small Animal Practice. Saunders; 41-58.
  • Biller, B., Berg, J., Garrett, L., Ruslander, D., Wearing, R., Abbott, B., ... & Bryan, C. (2016). 2016 AAHA oncology guidelines for dogs and cats. Journal of the American Animal Hospital Association, 52(4), 181-204. https://pdfs.semanticscholar.org/0871/d907fa571c334442a6b345563360cbf3abab.pdf
  • Pegram, C. L., Rutherford, L., Corah, C., Church, D. B., Brodbelt, D. C., & O'Neill, D. G. (2020). Clinical management of lipomas in dogs under primary care in the UK. Veterinary Record.
  • Prudic, R. A., Saba, C. F., Lourenço, B. N., & Bugbee, A. C. (2018). Prevalence of proteinuria in a canine oncology population. Journal of Small Animal Practice, 59(8), 496-500. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/jsap.12840