Veneno de serpiente: ¿una cura inesperada?

14 Agosto, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la bioquímica Luz Eduviges Thomas-Romero
Si conoces a alguien que esté tomando medicamentos para la presión arterial, lo más probable es que pertenezca a la clase de medicamentos que derivan del veneno de serpiente.
 

¿Te dan miedo las serpientes? En la actualidad se conocen unas 3 000 especies de ellas. Sin embargo, solo el veneno de 450 especies resulta potencialmente peligroso para los humanos.

Aun así, los envenenamientos llegan a matar unas 100 000 personas al año, principalmente en Asia, África y América Latina. Más allá de esta desafortunada cifra, el veneno de serpiente también se ha utilizado en descubrimientos médicos que pueden salvar vidas humanas.

Cabe señalar que cada especie de serpiente ha desarrollado su veneno para lograr una especificidad exquisita hacia distintos puntos flacos de sus presas o predadores. Así, la ciencia con su pericia trata de desentrañar las fórmulas que perfeccionó la naturaleza para su uso en medicina.

Defensa y la depredación

Es importante señalar que un veneno contiene hasta un centenar de componentes diferentes. Así, este compuesto es una mezcla compleja de componentes farmacológicamente activos.

La naturaleza del veneno varía según cada especie. Aún dentro de la misma, la composición de este cambia ligeramente con la distribución geográfica, edad, el sexo y la dieta del animal. En cuanto a los componentes del veneno, poseen diferentes funciones:

  • Por ejemplo, algunas toxinas se dirigen al sistema nervioso y se llaman neurotoxinas. Es común, que las neurotoxinas impidan la trasmisión de señales al cerebro, causando parálisis.
  • Otras, llamadas hemotoxinas, afectan el sistema circulatorio, pudiendo causar que los glóbulos rojos estallen o que la sangre se coagule. También pueden acarrear que la presión arterial baje gravemente.
 
  • Por otro lado, existen las miotoxinas, que dañan el sistema muscular. Estas toxinas causan la muerte de los tejidos en los músculos y previenen la contracción muscular, causando la necrosis del tejido.
Una serpiente a la que se le está sacando veneno.

El veneno de serpiente como medicina

Según diversos estudios, las toxinas del veneno de serpiente evolucionaron durante millones de años para apuntar a una función específica. Los científicos procuran aislar y ajustar ligeramente estos componentes, para utilizarlos como base para nuevos medicamentos eficaces.

La magnífica selectividad es una ventaja de estas toxinas para usarlas como posibles terapias, pues minimizan la posibilidad de efectos secundarios indeseados. Además, dada su potencia, aún pequeñas cantidades pueden tener efectos importantes.

En la actualidad, existen innumerables posibilidades de nuevos medicamentos, con analgésicos y tratamientos para la diabetes e incluso el cáncer. Ahora mismo, se utilizan medicamentos derivados de toxinas modificadas.

Según expertos, se estima que 20 millones de toxinas permanecen sin explorar en la naturaleza.

El conocimiento milenario en el uso del veneno de serpiente

 

Durante miles de años, los componentes del veneno de serpiente se usaron como herramientas médicas: en medicina Ayurvédica, homeopatía y medicina tradicional / popular.

Además, las serpientes eran consideradas el dios de la medicina en el mundo griego antiguo. De hecho, el símbolo de la serpiente todavía se usa hoy en día para la medicina y la farmacia.

En la medicina Ayurveda, el veneno de cobra se usaba para tratar el dolor, la inflamación y la artritis. Además, el veneno de cobra ha sido utilizado durante siglos por los chinos para tratar la adicción al opio. Por otra parte, los indios lo combinaron con opio para tratar el dolor.

Varios medicamentos derivados del veneno de serpiente se usan en el mercado

A pesar del inmenso enfoque mundial en el uso de toxinas venenosas para el desarrollo de nuevos medicamentos, solo llevan aún a pocos medicamentos al mercado. Muchos de estos compuestos inhiben la coagulación sanguínea de diferentes formas y son utilizados como tratamiento contra el infarto:

  • Del veneno de la víbora brasileña Bothrops jararaca, surgieron el captopril, exenatides y liraglutida, eptifibatida. Se usan para tratar la hipertensión y la insuficiencia cardíaca congestiva. El captopril fue el primer fármaco obtenido de veneno a finales de la década de los setenta.
  • Un derivado del veneno de la serpiente de cascabel pigmea del sureste Sistrurus miliarius barbouri, se utiliza para prevenir la isquemia cardíaca aguda.
  • De la víbora Echis carinatus se produce el medicamento tirofiban, un inhibidor de la agregación plaquetaria.
 
  • Purificado del veneno de la especie Bothrops moojeni, se produce un medicamento usado en infarto cerebral agudo, angina de pecho y la sordera súbita.
  • Una factor procoagulante purificado de Bothrops atrox, se usa para el tratamiento de hemorragias de diversos orígenes.

¿Una fuente de nuevos analgésicos?

Las toxinas de las serpientes también tienen el potencial de convertirse en nuevos analgésicos. La toxina crotalfina, del veneno de Crotalus durissus, es capaz de inducir analgesia a través de la modulación de los receptores de opioides.

En 2012, un grupo de investigadores encontró péptidos con efecto analgésico en el veneno de la mamba negra, Dendroaspis polylepsis. Estas toxinas, a las que se les llamó mambalginas, funcionan bloqueando canales iónicos en las neuronas que trasmiten el dolor.

El estudio dio lugar a un renovado interés en los canales iónicos como diana terapéutica. A diferencia de drogas como la morfina, las mambalginas tienen la ventaja de seguir siendo eficaces con el uso continuo. Estas toxinas abren la esperanza de desarrollar una alternativa no adictiva a la morfina.

Las toxinas de tres dedos protagonizan nuevos hallazgos

Resulta muy interesante conocer que ciertas toxinas proteicas en muchos venenos de serpientes poseen una estructura molecular particular. Así, éstas se conocen como «toxinas de los tres dedos» (TFT, de sus siglas en inglés). Con frecuencia, estas toxinas se corresponden a los componentes más activos de cada veneno.

 

Este grupo de toxinas ya se emplean gracias a su actividad sobre los vasos sanguíneos. Por ejemplo, la toxina muscarínica (MTα), se usa en trastornos de la presión arterial. Otras se usan en patologías de la coagulación sanguínea, como la toxina KT-6,9.

En la actualidad, se conocen más de 700 secuencias proteicas de TFT y cada día se agregan nuevos miembros.

Además, en la última década ocurrieron nuevos descubrimientos en los TFT, incluidas variaciones estructurales y nuevos tipos de actividades biológicas para los TFT ya conocidos. De hecho, algunas de esas actividades inesperadas:

  • Interacción con receptores de factores inmunitarios.
  • Actividad sobre el receptor de insulina, (cardiotoxina 1) lo que le otorga un uso potencial en diabetes tipo 2.
  • Activación de la motilidad de los espermatozoides (Actiflagelin) con uso potencial para el tratamiento de la infertilidad masculina.
El veneno de serpiente como herramienta.

Una herramienta inesperada

El veneno de serpiente es una herramienta muy poderosa útil para el animal, pero también para tratamientos médicos. Es de esperar que el desarrollo de nuevos antivenenos disminuya el número de personas que mueren por mordeduras de serpientes.

 

Además, el descubrimiento de medicamentos de próxima generación podría combatir ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares e incluso el cáncer. Todo ello puede depender de los secretos ocultos que contiene el veneno de serpiente.

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  • Cardoso, F. C., Ferraz, C. R., Arrahman, A., Xie, C., Casewell, N. R., Lewis, R. J., & Kool, J. (2019). Multifunctional toxins in snake venoms and therapeutic implications: from pain to hemorrhage and necrosis. Frontiers in Ecology and Evolution, 7, 218.