Las vitaminas esenciales para gatos

28 Septiembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el veterinario Juan Pedro Vazquez Espeso
Las vitaminas resultan de vital importancia para el funcionamiento normal del cuerpo de cualquier animal, y los gatos no son una excepción.

Todos sabemos la importancia de la buena alimentación para el correcto funcionamiento del organismo. Ya lo decía Hipócrates hace muchos años: «que tu alimento sea tu medicina, y tu medicina sea tu alimento». Desde luego, la temática de las vitaminas esenciales para gatos está en consonancia con esta postulación.

Con esta afirmación tan elocuente, el médico griego ponía de manifiesto la necesidad de una alimentación equilibrada y una dieta sana para el mantenimiento de la salud. De todos los nutrientes que recibimos de los alimentos, las vitaminas son unos de los más importantes.

Hoy nos vamos a centrar, en concreto, en las vitaminas que son necesarias para el correcto desarrollo de los gatos. Sigue leyendo si quieres conocer cuáles son las propiedades de estas sustancias para los felinos.

Las vitaminas: definición y funciones

Las vitaminas son unas sustancias esenciales para la vida y que se obtienen gracias a los alimentos ingeridos, es decir, no las produce el propio organismo del animal.

A pesar de esta afirmación inicial, es necesario recalcar que existen excepciones y algunas de ellas sí que puede ser parcialmente sintetizadas. Por lo tanto, el metabolismo vitamínico es propio de cada especie y cuenta con sus propias particularidades en función de cada orden animal y vegetal.

Cada una de las vitaminas desempeñan una función concreta en las funciones corporales y la deficiencia de alguna de ellas puede producir un trastorno concreto. Para un adecuado balance vitamínico, conviene llevar una dieta equilibrada que recoja todas las vitaminas necesarias.

En el caso de los gatos, los alimentos comerciales están minuciosamente elaborados para satisfacer las demandas nutricionales de los felinos, por lo que no tendremos que preocuparnos.

No obstante, aunque sea por saciar la curiosidad —que esperamos que haya entrado con los preámbulos—, vamos a exponer a continuación esas vitaminas que resultan esenciales para los gatos.

Un complemento vitamínico.

Vitamina A

Mayormente conocida por su implicación en el correcto desarrollo de la visión, la vitamina A también actúa sobre el crecimiento de los huesos y los dientes. Además, interviene en los procesos de regulación de todas las membranas celulares.

El betacaroteno presente en muchos alimentos es capaz de ser usado como precursor de esta vitamina en varios animales. No obstante, en el caso del gato esto no es posible.

Por este motivo, el animal necesita obtener la vitamina A directamente de los tejidos animales que previamente han convertido el betacaroteno. Concretamente, esta vitamina se encuentra en grandes cantidades en el hígado y en los riñones de especies herbívoras como las vacas, y escasamente en los músculos.

En este sentido, en caso de alimentar al gato con comida casera, conviene tener presente limitar la ingesta de estos órganos de origen animal, puesto que el felino puede sufrir una hipervitaminosis.

Vitamina D

Es la vitamina implicada en la regulación del calcio en el organismo. Esta vitamina se encuentra de forma escasa en el organismo, a excepción de los huesos, por lo que su asimilación a través de la alimentación se encuentra limitada.

Esto hace de esta vitamina un elemento esencial a la hora de suplementar correctamente la alimentación felina. Su deficiencia, como en los humanos y los perros, produce raquitismo.

Vitaminas del grupo B

Estas vitaminas están implicadas en el aprovechamiento de los nutrientes alimenticios y en la producción de energía corporal. A pesar de que hay varia sustancias integradas en este grupo, todas tienen funciones parecidas.

En el caso concreto de la vitamina b1, debido a que es muy termolábil y se destruye fácilmente con el calor, esta debe de ser suplementada y equilibrada para compensar las pérdidas que se producen en los tratamientos térmicos a los que son sometidos los alimentos comerciales.

En el caso de las dietas caseras cocinadas, esta particularidad debe ser considerada para evitar los déficits de vitamina b1.

Un gato comiendo verduras.

A grandes rasgos, estas son las vitaminas esenciales más importantes en la alimentación felina. En el caso de optar por una alimentación comercial no debemos de preocuparnos, pues en general, tanto los piensos como los alimentos húmedos se elaboran correctamente formulados para satisfacer las demandas, tanto de vitaminas como del resto de nutrientes.

No obstante, en el caso de optar por una alimentación casera, bien por preferencias o por necesidad en caso de algún proceso patológico, puede ser necesario tener en cuenta estas consideraciones para evitar problemas derivados, tanto de una hiper como de una hipovitaminosis.

  • Nutrición canina y felina: guía para profesionales de los animales de compañía. Editorial Elsevier