Curiosidades sobre el embarazo en gatos

12 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la bióloga Silvia Conde
Conoce todas estas curiosidades para estar preparado en el momento que tu gata tenga su camada.
 

El embarazo en gatos es parecido al de los perros, pero con algunas peculariedades que solo ocurren en felinos. A continuación te comentaremos algunos datos que no solo te resultarán interesantes, sino útiles en caso de que tengas una gata embarazada en casa.

Para que los gatitos se desarrollen y nazcan bien es importante vigilar a la futura madre y proporcionarle todas los cuidados que necesite.

1. La ovulación en los felinos es inducida

El coito induce la ovulación en las gatas por la estimulación del cuello uterino. La cantidad de óvulos liberados dependerá del número de coitos que hayan tenido lugar durante el último celo.

La cópula es muy rápida, sin apenas cortejo. El macho se acerca por detrás, muerde el cuello de la hembra que baja y pega el cuerpo al suelo mientras el macho la monta. Puede parecer un poco brusco y la hembra suele mostrarse agresiva con el macho minutos después.

2. El embarazo en gatos dura 63 días

Algo más de dos meses es el tiempo que necesitan los gatitos para desarrollarse por completo. En torno a los 20 días de embarazo, ya se pueden detectar los latidos de sus corazones. Entre la cuarta y sexta semana de embarazo los gatitos duplican su tamaño y a los 50 días ya se les distingue perfectamente la cabeza y las patas, además comienzan a moverse.

Gata preñada acostada sobre una manta.
 

3. La gata aumenta entre uno y dos kilos de peso

Un signo muy evidente de embarazo en gatos es el aumento de peso de la futura madre. Según el número de gatitos que vengan en camino, la gata puede llegar a aumentar uno o dos kilos.

Por supuesto, durante el embarazo tenderá a comer más y puede que necesite una dieta más especializada. Para cubrir adecuadamente esta necesidad, existe una amplia variedad de piensos para madres gestantes y lactantes, que resulta conveniente proporcionarles.

4. La temperatura disminuye justo antes del parto

Una señal inminente del parto suele ser una bajada de temperatura corporal que desciende, aproximadamente, a 37,8 °C entre 12 y 24 horas antes del inicio del parto. Este fenómeno también ocurre en otros animales.

5. Las camadas suelen ser de tres a cinco gatitos

Esto nos puede dar una pista de cómo de avanzado va el parto, lo normal es que transcurran un tiempo de unos diez minutos a una hora entre cría y cría. Si la gata muestra señales claras de no poder seguir con el parto y tiene todavía gatitos dentro, que no consigue expulsar o vemos que se atasca uno en el canal del parto, debemos acudir de inmediato al veterinario.

Gata dando de comer a sus gatitos.
 

6. La madre ayuda a los gatitos a nacer

La gata ayuda a sus crías a salir del saco amniótico rompiéndolo con los dientes, a continuación lame a los gatitos para eliminar los fluidos de las vías respiratorias y así ayudarlos a respirar, con el lamido también estimula el funcionamiento del sistema digestivo. La madre también corta el cordón umbilical con los dientes.

En una cesárea el veterinario rompe los sacos y corta y ata el cordón umbilical, también ayuda a respirar a los gatitos frotándoles rápidamente y agitándolos rápidamente.

Una vez “despiertos”, los gatitos enseguida buscan los pezones de su madre para empezar a alimentarse.

7. La placenta sale al final

Las placentas salen tras el parto de cada gato. Normalmente hay una placenta por cría, aunque dos gatos pueden llegar a compartir una.

Es importante que la madre consiga expulsar todas las placentas. De lo contrario, la retención placentaria puede provocar una infección grave. En ese caso, será indispensable la atención veterinaria urgente.

Asegúrate de que todas las placentas salen y que la gata se encuentra bien y no presente secreción vaginal oscura una vez pasado el proceso de parto.

Es muy normal que la madre se coma las placentas. Esto es un comportamiento instintivo. Recordemos que en la naturaleza los felinos salvajes lo hacen para obtener una rápida fuente de nutrientes tras el esfuerzo que conlleva el parto. Además, evita que lleguen olores a depredadores cercanos y eliminándola del nido previenen la infestación por moscas y otros organismos.

 

Nota final

Si tienes una gata embarazada, asegúrate de llevarla a sus chequeos veterinarios correspondientes y de brindarle una alimentación adecuada a lo largo de su embarazo. Asimismo, recuerda que debes prestar atención a ciertas cuestiones en el momento del parto, así podrás prevenir complicaciones.

  • Hillspets. La gestación en las gatas.
  • Purina. Detectar los signos de una gata embarazada.
  • Purina. El parto y nacimiento en gatos.