Evaluación y diagnóstico del shock en perros y gatos

08 Junio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la veterinaria Érica Terrón González
Uno de los eventos sistémicos que más teme enfrentar un veterinario es un shock. Aquí te describimos algunos de los más habituales en la clínica de pequeños animales.

El shock en perros y gatos engloba un conjunto de síndromes que se caracterizan por la presencia de signos clínicos graves. Es una afección potencialmente mortal que se presenta cuando las células no están recibiendo un flujo de sangre suficiente. Esto se aprecia porque hay alteraciones en el estado de ánimo, en la frecuencia cardíaca o en la calidad del pulso.

Un flujo de sangre insuficiente significa que las células y órganos no reciben suficiente oxígeno y nutrientes para funcionar apropiadamente.

El tratamiento del shock tiene como objetivo evitar que el daño celular avance y promover la curación optimizando la perfusión de los tejidos. El éxito del tratamiento se aprecia con la mejora de los signos clínicos y la normalización de los parámetros alterados.

Evaluación y diagnóstico del shock en perros y gatos

Los eventos que pueden causar un shock sistémico lo hacen disminuyendo:

  • la capacidad de la sangre para llevar oxígeno a las células;
  • el volumen de sangre circulante;
  • la capacidad del corazón para bombear sangre;
  • o la capacidad del sistema cardiovascular para mantener el tono apropiado en las paredes de los vasos sanguíneos.
shock en perros y gatos

Tipos de shock en perros y gatos

El shock hipovolémico

El shock hipovolémico se produce cuando la pérdida de volumen sanguíneo circulante provoca una grave disminución de la perfusión de los tejidos. Para tratarlo se suele recurrir a la vasoconstricción, mejorando el retorno venoso y redistribuyendo el flujo sanguíneo hacia zonas esenciales.

El efecto de la compensación vasoconstrictora es la perfusión de zonas vitales (corazón y encéfalo, principalmente) pero la privación de otras, como el bazo.

Durante el shock hipovolémico muchas células sufren isquemia, es decir, ausencia de sangre arterial. Estas células liberan mediadores inflamatorios, lo que podría causar más daño celular. Por esto, la vasoconstricción es una solución a corto plazo para salvar la vida. Pero es necesario que el volumen normal del sistema circulatorio se restablezca antes de que se produzca una muerte celular masiva irreversible.

El shock traumático

En un traumatismo, el shock se suele producir a causa de la hemorragia (externa o interna). Es decir, de alguna manera puede ser otra forma de shock hipovolémico. Es cierto que un daño tisular extenso también puede causar suficiente perjuicio capilar como para resultar en una pérdida substancial de perfusión.

Además, el dolor puede inhibir la respuesta vasoconstrictora, que es la que resuelve el problema. Al activarse la respuesta inflamatoria, el sistema inmune responde aumentando el flujo sanguíneo. ¿Por qué? Porque necesita que lleguen refuerzos para ‘salvar’ a las células dañadas.

Un shock poco habitual en perros y gatos: el obstructivo

Puede darse una perfusión tisular inadecuada debido a una obstrucción del flujo sanguíneo dentro de los vasos sanguíneos. Para que se considere como shock, debe causar un déficit global en el suministro de oxígeno a los tejidos. Y para eso, esta obstrucción debe ocurrir en un vaso sanguíneo cercano al corazón.

Aunque es poco común en medicina veterinaria, el shock obstructivo puede aparecer en animales con tromboembolismo pulmonar o derrame pericárdico. Es decir, con la circulación pulmonar o cardiaca comprometida.

shock en perros y gatos

El shock cardiogénico

Si falla la función de bombeo del corazón, se produce un shock cardiogénico. Un ejemplo son las miocardiopatías hipertróficas en gatos. Los animales que las sufren presentan mucosas pálidas y pulsos débiles debido al mal funcionamiento del corazón.

Por último, el shock distributivo

Este shock se caracteriza por la pérdida de tono vascular. Es decir, la incapacidad de los vasos de seguir moviendo la sangre por el cuerpo de forma adecuada. El cuadro clínico es el de la vasodilatación.

Dentro de este shock se contempla también:

  • Shock séptico: la sepsis es la respuesta inflamatoria sistémica ante una infección de severa, causada por bacterias, virus, parásitos, hongos o toxinas.
  • Shock anafiláctico: la anafilaxia/alergia es una forma de respuesta inmune exagerada ante un alergeno que el cuerpo reconoce como antígeno. Es una reacción masiva de hipersensibilidad.

Un cuadro clínico severo

La aparición de cualquier shock sistémico es muestra de una patología que se ha complicado. Por tanto, prácticamente cualquier dolencia mínimamente grave puede desencadenar estos síntomas.

Es mejor estar preparados y conocer sus peculiaridades para poder detectarlos a tiempo, y una vez identificados, poder tratarlos con la finalidad de minimizar los daños irreversibles.

  • King L, Boag A. BSAVA manual of canine and feline emergency and critical care. 2nd ed.