Insuficiencia pancreática exocrina en mascotas

27 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la bióloga Silvia Conde
La insuficiencia pancreática exocrina en mascotas es una enfermedad que afecta a la digestión de los alimentos. Descubre por qué se produce.

La insuficiencia pancreática exocrina o IPE es una patología que consiste en la incapacidad del páncreas para sintetizar las enzimas que intervienen en la digestión de los alimentos. Esta afección parece típica del ser humano, pero también puede encontrarse en mascotas.

Como otras muchas enfermedades, la clave de la prevención y el tratamiento de la IPE es una identificación temprana. Si quieres descubrir qué señales evidencian esta patología y cómo afrontarla, continúa leyendo.

El páncreas interviene en la digestión

El páncreas es un órgano del sistema digestivo que se encuentra unido al estómago y a la primera porción del duodeno. Su función es doble, pues segrega al intestino compuestos que ayudan a la digestión de los nutrientes (función exocrina) y hormonas que circulan al torrente sanguíneo (función endocrina). A continuación, te relatamos ambas.

Función exocrina

El páncreas produce enzimas que ayudan en la digestión de las grasas, los glúcidos y las proteínas de los alimentos. Estas enzimas son lipasa, amilasa y tripsina respectivamente. Las células del conducto pancreático también secretan bicarbonato para favorecer la acción enzimática y factor intrínseco que permite la absorción de la vitamina B12.

Además, el páncreas exocrino también produce sustancias bacteriostáticas que regulan la flora del tracto gastrointestinal y participan en el mantenimiento de la mucosa intestinal.

Función endocrina

El páncreas libera a la sangre las hormonas que regulan la cantidad de glucosa en el organismo, la insulina y el glucagón. La insulina baja el nivel de glucosa en la sangre y el glucagón lo aumenta. La diabetes es consecuencia de una alteración en el equilibrio de estas hormonas. La insuficiencia pancreática exocrina en mascotas afecta, por tanto, a la función que tiene el páncreas en la digestión.

Insuficiencia pancreática exocrina en mascotas.

¿Qué causa la insuficiencia pancreática exocrina?

Los acinos pancreáticos son el conjunto de células encargadas de producir todo el jugo pancreático. En el perro, la atrofia de estos acinos es la causa más frecuente de insuficiencia pancreática exocrina, y por ejemplo, el pastor alemán es una raza con predisposición genética a la atrofia acinar pancreática. Sin embargo, en gatos la causa suele ser idiopática y resultado de una pancreatitis crónica.

La destrucción de estas células tiene como consecuencia un déficit de las enzimas pancreáticas que regulan la digestión. Todo esto conlleva una serie de síntomas característicos que te presentamos a continuación.

Síntomas de insuficiencia pancreática exocrina en mascotas

Los síntomas más frecuentes en esta patología son los problemas digestivos, tales como:

  • Vómitos.
  • Diarrea.
  • Dolor abdominal.
  • Pérdida de peso.
  • Heces grises o amarillas.
  • Flatulencias.
  • Coprofagia, o lo que es lo mismo, comer heces.
  • Polidipsia, necesidad urgente de beber.

También puede aparecer poliuria y polidipsia cuando la IPE es causada por pancreatitis crónica complicada por diabetes mellitus.

La analítica sanguínea no confirma por completo el diagnóstico, pero sí descarta la presencia de otras enfermedades. Para confirmar la insuficiencia pancreática exocrina en mascotas es necesario realizar una prueba específica en el veterinario.

Esta prueba se denomina test de inmunorreactividad tripsinoide o TLI (por sus siglas en inglés Trypsinogen-like Immunoreactivity) y se realiza con el perro en ayunas. El test detecta los niveles de tripsinógeno y tripsina en suero. El tripsinógeno es la molécula precursora de la tripsina, y unos valores por debajo del rango normal indican una actividad pancreática insuficiente.

¿Qué tratamientos existen?

Para suplir la acción del páncreas es necesario proporcionar al animal un complemento nutricional de enzimas pancreáticas en la comida, además de una dieta muy digestible.

El pronóstico es bueno, pero normalmente el tratamiento es de por vida. La dosis adecuada la establece el veterinario en función del peso y estado del animal. A veces, se necesitan incorporar otros medicamentos al tratamiento principal, para tratar los síntomas. La respuesta al tratamiento se observa al cabo de unas semanas, pues el animal comienza a ganar peso, disminuye su apetito y cesan la diarrea y los vómitos.

Un perro triste en el veterinario.

Como ocurre con otras enfermedades, un pronóstico a tiempo es importante para garantizar la salud del animal. Si sospechas de algún problema digestivo en tu perro o gato no dudes en acudir al veterinario, pues la insuficiencia pancreática exocrina en mascotas puede complicarse sin un tratamiento a tiempo.

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  • Steiner, JM. (2003). Diagnosis of Pancreatitis. The Veterinary Clinics of North America, Small Animal Practice, 33: 1181-1195.
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  • Affinity petcare. Insuficiencia Pancreática Exocrina.