¿Puede la nutrición beneficiar a tu mascota?

03 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la bióloga Silvia Conde
Una buena nutrición es clave para mantener la salud de tu mascota. Esto se puede conseguir entendiendo las necesidades del animal según su especie, edad, género y siempre teniendo en cuenta sus patologías previas.

La alimentación es uno de los aspectos fundamentales a la hora de tener un animal, pues si se hace bien es una inversión en su salud a largo plazo. Un aporte calórico y de vitaminas, proteínas y carbohidratos adecuado fortalece el sistema inmune del animal entre otros muchos beneficios.

Aún así ¿Sabes cuáles son los requerimientos específicos de tu mascota? ¿conoces las diferencias nutricionales dentro de la misma especie por edad o sexo? Todas estas cuestiones necesitan ser resueltas para aportar la dieta perfecta al animal. Es por ello que aquí te mostramos los diferentes beneficios de una buena nutrición en la mascota.

Una buena alimentación es la clave del bienestar

Al igual que sucede con los humanos, la comida, el agua y el sueño son los pilares básicos del bienestar tanto físico como emocional. Con los animales esto no es diferente. A continuación, te mostramos diversos conceptos que hay que tener en cuenta a la hora de alimentar a la mascota.

Cada especie necesita un tipo de alimentación

Cada especie animal necesita un tipo de alimentación específico y no basta con saber que un animal es carnívoro, omnívoro u herbívoro. Muchas veces una mascota, sobre todo si es exótica, enferma porque no está tomando todos los nutrientes que necesita.

Por ejemplo, las cobayas necesitan un aporte de vitamina C como suplemento en su dieta. Muchos reptiles también requieren de calcio y vitamina D3 en forma de polvos en sus presas, algo que muchos tutores pasan por alto a la hora de alimentarlos.

Cobayas con su comida

La nutrición puede beneficiar a tu mascota enferma

Son muchas las enfermedades que precisan de un manejo dietético para retrasar su avance o tratar la enfermedad en sí. Por ejemplo, para evitar ganar peso en perros diabéticos o los piensos especializados para animales con enfermedad renal, alergias, intolerancias alimenticias y otros problemas digestivos.

Una mala nutrición o una alimentación desequilibrada a base de sobras, poca variedad o el abuso de grasas puede acarrear problemas de salud o empeorar los ya presentes en el animal.

Una buena nutrición reduce las visitas al veterinario

La alimentación es la base de la salud. Una mascota sana requiere menos visitas al veterinario por problemas que precisen de atención médica.

Los piensos de gama baja, como los que venden en el supermercado, potencian las patologías digestivas, problemas renales y las infecciones bucales producto de la acumulación de sarro por su alta concentración en minerales.

Esto no quiere decir que con un pienso de calidad y una dieta equilibrada una mascota no pueda desarrollar enfermedades, pues existen otros factores determinantes como la genética, el ambiente o la predisposición racial que influyen en este aspecto.

Sin embargo, una nutrición completa puede beneficiar a tu mascota mediante una reducción de la probabilidad de contraer enfermedades. El primer paso para mantener un sistema inmune adecuado es comer e hidratarse bien.

Un tipo de alimentación para cada edad y tamaño

Un mismo animal, a lo largo de su vida, tiene diferentes requerimientos de energía y nutrientes. Las crías necesitan una dieta más calórica y rica en grasa para crecer, las hembras gestantes y lactantes deben tomar un mayor aporte de nutrientes para el correcto desarrollo de sus crías.

Los adultos, en contraste, requieren de una alimentación completa adecuada a su tamaño y las mascotas senior necesitan dietas menos energéticas y a veces especializadas.

Además del aporte energético, también cambian las proporciones de proteínas, grasas, carbohidratos y minerales.

Una buena nutrición puede beneficiar enormemente a tus mascotas.

Una dieta equilibrada fortalece el sistema inmune

Una buena dieta, con ingredientes variados y una composición adecuada ayuda a fortalecer el sistema inmune, que es la principal defensa contra las enfermedades.

Muchos de los compuestos que forman los ingredientes del pienso tienen propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y anticancerígenas, lo que ayuda a mantener correctamente el funcionamiento del organismo. Los ácidos grasos omega – 3 y omega – 6 son una buena representación de estas propiedades tan beneficiosas.

La comida es un refuerzo positivo

La comida puede convertirse en un recurso a la hora de educar y/o adiestrar a la mascota. Con esta acción, además nos comunicamos con el animal y aumentamos el vínculo entre tutor y animal.

El refuerzo positivo es la mejor opción para el aprendizaje, pues mediante premios (comida, atención, juego) reforzamos la acción que consideremos, de modo que tras cierto tiempo la mascota la realice incluso sin premio.

Una alimentación sana retrasa el envejecimiento

Las propiedades antioxidantes de los alimentos retrasan el envejecimiento celular, lo que reduce el estrés oxidativo. Las vitaminas y muchos compuestos vegetales son antioxidantes naturales y neutralizan el efecto de los radicales libres. Los piensos con una amplia variedad de frutas y verduras contienen una buena proporción de antioxidantes.

Existen dietas enriquecidas con antioxidantes y suplementos alimenticios para todo tipo de mascotas.

La nutrición y el beneficio animal: qué recordar

Como hemos podido ver, una correcta nutrición fortalece el sistema inmune, ayuda a paliar síntomas de enfermedades previas e incluso es capaz de retrasar el envejecimiento de la mascota.

Es por esto que animamos a los tutores a que no se queden en los niveles superficiales de conocimiento: lo mejor siempre es tratar de adecuar la dieta del animal según la especie, sexo, edad y otros parámetros. Un especialista puede ayudar en diseñar los requerimientos nutricionales de forma específica.

  • McDonald, Edwards Grennhalgh y Morgan. Nutrición animal. Zaragoza, Editorial Acribia, 1995.
  • Hand, Tharcher, Remillard y Roudebush. Nutrición clínica en pequeños animales. Buenos Aires; Panamericana, 2000.