Tigre de Amoy: un majestuoso felino al borde de la desaparición

09 Octubre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la bióloga Silvia Conde
El tigre de Amoy es una de las subespecies de tigres más amenazadas debido a su casi completa erradicación en el medio natural.

Muchos grandes felinos están categorizados como especies amenazadas, pero para algunas especies la situación es aún más preocupante. El tigre de Amoy es una de las subespecies de tigres más amenazadas según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN), pues actualmente se encuentra en peligro crítico de extinción.

Más allá de reportes anecdóticos por campesinos, los científicos creen que este felino está posiblemente extinto en libertad y los individuos que sobreviven se encuentran en cautiverio, con un número poblacional total bastante bajo.

El hábitat original del tigre de Amoy

El primer ejemplar de tigre de Amoy fue descrito en 1905 por el zoólogo Max Hilzheimer en Hankou, una provincia al sur de China. Su aspecto era muy semejante al tigre de Bengala, pero de porte un poco más pequeño.

Su hábitat original eran los bosques de densa cobertura vegetal, donde abundaban sus presas: jabalíes, liebres, pavos reales, ciervos y puercoespines. En cuanto los asentamientos humanos empezaron a invadir su territorio, el tigre de Amoy empezó a alimentarse del ganado, lo que provocó su declive.

Su distribución era bastante amplia, pues estos tigres ocupaban más 2000 kilómetros de extensión repartidos de este a oeste y norte y sur de todo el sur de China, pero la destrucción de su hábitat y la caza de estos animales redujo su población en un gran porcentaje.

Tigres Amoy en una reserva.

Las causas de su desaparición

Durante un gran periodo de tiempo, estos felinos fueron considerados una plaga y el gobierno de la provincia de Fujinan mandó erradicarlos. Esto provocó que de los 4000 ejemplares estimados en 1959 quedaran unos 200 en 1977, año en el que se revocó la orden de caza.

Su representantes ahora sobreviven en zoológicos, por lo que se estima que queda apenas un 1 % de la población original. La endogamia —reproducción entre familiares— es alta y hay cruzamiento con otras subespecies. Esto significa que la variedad genética es bastante pobre, lo que dificulta enormemente su recuperación total como subespecie.

Desde hace más de veinte años no hay avistamientos confirmados del tigre en zonas salvajes, por lo que su estado en la naturaleza es posiblemente extinto.

En 1981, el tigre de Amoy fue clasificado como subespecie en Peligro de Extinción por el convenio CITES y siete años después el gobierno chino lo incluyó en su lista de animales protegidos. En el zoo de Cantón se han empezado a preservar células de este felino para evitar su definitiva desaparición, que se estima a corto o medio plazo.

Organizaciones como «Save China’s Tigers» y «Chinese Tigers South Africa» se unieron para enviar diez ejemplares cautivos a un recinto especial en Sudáfrica, donde el objetivo es prepararlos para la reintroducción en su hábitat original. En este recinto, los animales se entrenan para sobrevivir en un entorno salvaje.

Su redescubrimiento en libertad colocaría al tigre de Amoy en la lista de los diez animales con más riesgo a desaparecer del planeta, pues ocuparía la primera posición entre los felinos más amenazados del mundo, por delante incluso del lince ibérico.

¿Cómo es el tigre de Amoy?

Esta una de las subespecies que conserva los rasgos más primitivos dentro de la familia de los tigres, pues sus características corporales recuerdan al antepasado común de los estos felinos, el cual vivió a finales del Pleistoceno en el sur de Siberia.

Es un tigre de pequeño tamaño, de unos 2,4 metros de la cabeza a la cola. Los machos pueden llegar a pesar unos 170 kilogramos y las hembras rondan los 120 kilogramos. Su pelaje es anaranjado vivo, con menos zonas blancas que otras subespecies de tigres. También presenta menos rayas negras y estas están más separadas entre sí que en el resto de tigres.

El tigre, el felino más amenazado de todos

Los grandes felinos ocupan el lugar más alto de la cadena alimenticia, ya que son los seres vivos más poderosos del planeta. Sin embargo, por este motivo también son los más vulnerables.

La desaparición de su hábitat y la caza furtiva son sus grandes amenazas. Muchas especies como el tigre de Amoy quedan reducidas a zoológicos, donde se intenta recuperar su número con la cría en cautividad y la reintroducción.

El tigre es el más amenazado de los grandes felinos, pues su población ha disminuido un 95 % en el último siglo. De su territorio histórico solo ocupa el 7 % y su número total se encuentra en continuo descenso. A principios de siglo XX se estimaba una población de 100 000 individuos y en la actualidad este número no llega a los 4000.

Cachorros de tigre en una reserva.

Como hemos podido ver, los datos son realmente alarmantes para la especie. Si no se frenan a tiempo sus amenazas y se invierte en su conservación, muchas subespecies de tigre acabarán extintas en poco tiempo.

  • Nyhus, P. 2008. Panthera tigris ssp. amoyensisThe IUCN Red List of Threatened Species 2008: e.T15965A5334628.
  • Especies en peligro. Tigre de Amoy.
  • Tigers World. Tigre del Sur de China.
  • WWF. Dónde y cómo viven los tigres.